2023: El  año más complicado para la agricultura peruana

El arándano fue el más golpeado por el clima, entre los productos líderes (se espera cerrar con caída de 20%); mientras que la uva y la palta salieron mejor libradas.
Diciembre 22, 2023

 Se veía con optimismo que la crisis logística internacional y las limitaciones generadas por la pandemia serían parte del pasado. Fue debido a este panorama más alentador que muchos de los principales actores del sector generaron proyecciones iniciales bastante positivas. La meta del sector agroexportador para el 2023 era alcanzar los US$ 11.000 millones en despachos. Un número aparentemente no muy difícil si un año antes, con muchas complicaciones, se había logrado saltar de casi US$ 9.000 millones a US$ 10.000 millones. Sin embargo, los aires de esperanza se enturbiaron rápidamente.

De acuerdo con Fresh Fruit Perú, comparado con las expectativas iniciales, el 2023 que está por cerrar ha sido un mal año. Nada salió como se esperaba y el principal factor desestabilizador no fueron las marchas y protestas —que por primera vez en tres años no se dieron en diciembre—, ni los problemas logísticos o la menor disposición de gasto de los consumidores norteamericanos, europeos o asiáticos; el problema del 2023 fue el clima. Las fuertes precipitaciones durante inicios del año generaron graves daños en los cultivos, lo cual empezó a sentirse aún más en los meses posteriores. El fenómeno El Niño también generó altas temperaturas durante todo el año, perjudicando gravemente la floración y acelerando los ciclos de desarrollo de las plagas. Las más afectadas por esta situación fueron las regiones productoras de la costa norte y centro. Otro factor importante estuvo en los conflictos sociales de inicios del año: entre enero y marzo del 2023, ocurrieron grandes manifestaciones y protestas que impidieron el correcto funcionamiento de la cadena productiva en la agroexportación. Los productos más afectados en esas fechas fueron la uva y el mango. Sin embargo, las empresas exportadoras pudieron gestionar correctamente la crisis para evitar pérdidas cuantiosas en ese momento.

El impacto en la producción debido a estos factores fue tan grave que muchas de las expectativas iniciales se fueron ajustando rápidamente a la baja. Para mediados de año, la meta ya no era crecer lo más posible, sino evitar una caída estrepitosa al cierre del 2023. Es cierto que al término del año algunos de los productos líderes de la canasta agroexportadora peruana presentaron una caída fuerte en volumen, pero la dinámica del mercado internacional ha permitido que mejoren los precios y han podido compensar parcialmente esta crisis. 

Y es que los cambios en el clima no han afectado solo al Perú. Ni siquiera se puede afirmar que solo a Sudamérica; existen reportes de olas de calor en otras regiones competidoras. Esto ha generado que, en general, las existencias en el mercado internacional de casi todos los productos en los que el Perú es un jugador relevante sean limitadas y mejoren los precios.

Las agroexportaciones hasta el cierre de octubre sumaron US$ 7. 431 millones, 5.6% menos que el año anterior. Sin embargo, no todos los productos se desempeñaron de la misma forma. Muchos de los productos líderes han podido resistir la difícil situación de este año y eso ha ayudado a no tener números más duros.

La palta es uno de los pocos productos que ha presentado resistencia a la caída que muestra el sector. Los primeros meses de la temporada presentaron un crecimiento impresionante. Sin embargo, con el avance de la campaña se evidenció el problema real: no era posible sostener el ritmo porque muchos campos fueron dañados por las lluvias. Finalmente, los volúmenes prácticamente no crecieron en el 2023 y se espera que el próximo año se registre una probable caída solo por los efectos climáticos de este año. Queda aún por definirse si, en el 2024, El Niño afectará más o si el contra ciclón lo debilitará tanto para que ya no perjudique a los agricultores peruanos. Hasta octubre de este año, los buenos precios permitieron que los envíos de palta fresca sumaran US$ 1.024 millones, 3% mayor al año anterior y se espera que al cierre del año se mantenga el 3% de crecimiento en valor.

El arándano, por su parte, es la otra cara del problema, así como un ejemplo de la complicada situación de este año. Las altas temperaturas afectaron gravemente el nivel de floración de este producto desde el empezó de la nueva campaña, que empezó en abril.

Esto se puede ver en las cifras con una caída cercana al 30% del volumen hasta octubre. Sin embargo, el precio ha sabido compensar parcialmente la caída. Se reporta que, en estos últimos meses, con una campaña bastante atrasada, el precio ha estado cotizando en alrededor de US$ 8.52 por kilogramo (84% mayor al año anterior). Con ello, la caída en el valor de las exportaciones sería cercana al 20% para el final de año.

La uva, en tanto, ha conseguido ser uno de los pocos productos que no ha caído fuertemente durante el 2023. Los picos suelen aparecer al final y al inicio del año. Por ello, los envíos en los primeros meses responden a la campaña anterior, por lo que no se vieron diezmados por las altas temperaturas de todo el año. Con respecto a la nueva campaña, que inició en agosto, la uva presentó un fuerte adelanto de los envíos. Hasta octubre se despachó US$ 961 millones al exterior, 32% mayor que el año anterior. Lo más probable es que debido al ritmo de envíos, al final del año, la exportación de esta fruta sostenga una tasa de crecimiento cercana al 30%. Sin embargo, esto no es del todo una buena noticia, pues se espera que los envíos retrocedan fuertemente para el 2024 debido a los grandes adelantos en los despachos.