2º Congreso Mundoagro Cerezas se consolida como el principal encuentro técnico del sector con cerca de 900 asistentes

Un espacio de análisis técnico y estratégico sobre el presente y futuro de la cereza chilena, realizado el 13 de mayo en el Centro de Eventos Monticello, con foco en los cambios que están redefiniendo su competitividad en los mercados internacionales.
Mayo 15, 2026

Con una convocatoria cercana a las 900 personas, presentaciones de primer nivel y paneles técnicos que abordaron los principales desafíos de la industria, el 2º Congreso Mundoagro Cerezas se desarrolló con éxito y se consolidó como el principal evento técnico del sector cerecero en Chile.

El encuentro, organizado por Revista Mundoagro, reunió a productores, exportadores, asesores, investigadores y representantes institucionales, así como a 50 empresas participantes, y generó un espacio de análisis profundo sobre el presente y el futuro de la cereza chilena en los mercados internacionales.

Una industria en una nueva etapa de ajustes y aprendizaje

Una de las intervenciones más relevantes de la jornada fue la de la directora ejecutiva del Comité de Cerezas de Frutas de Chile, Claudia Soler, quien destacó el rol estratégico del fruto en la fruticultura nacional y el creciente interés que genera a nivel global.

“Es un producto que ha sido sinónimo de éxito y el principal embajador de Chile en muchos mercados”, señaló, enfatizando que la industria se encuentra en una fase distinta, que requiere ajustes, pero también abre nuevas oportunidades.

Soler explicó que el sector ha experimentado un crecimiento extraordinario en los últimos años —de alrededor del 250% en cinco temporadas—, lo que obliga a repensar su estructura a lo largo de toda la cadena. En esa línea, advirtió que la última campaña evidenció un cambio en el comportamiento del consumidor y mayores exigencias del mercado chino, principal destino de la cereza chilena.

Según expuso, el consumidor ha evolucionado hacia estándares más sofisticados, con mayor conocimiento del producto, nuevas ocasiones de consumo y alta exposición a redes sociales, lo que acelera tanto las tendencias positivas como los problemas de calidad.

Asimismo, detalló que la última temporada estuvo marcada por una alta concentración de volumen en pocas semanas, lo que generó complicaciones logísticas y de comercialización, además de mayores problemas en la condición de la fruta, lo que afectó el desempeño general del sector.

Una mirada país: la cereza como motor de la agricultura chilena

El subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, también participó del encuentro, destacando la relevancia de la industria para la economía nacional.

“La cereza se ha consolidado como uno de los grandes motores de nuestra agricultura y como el principal producto de exportación de fruta fresca del país”, señaló la autoridad.

Venezian detalló que Chile cuenta con más de 77 mil hectáreas plantadas de cerezo y que el cultivo representa el 43% del valor de las exportaciones de fruta fresca, subrayando su impacto en el empleo, el desarrollo regional y la economía agrícola.

El subsecretario advirtió, además, que la industria enfrenta una nueva etapa en la que ya no basta con crecer, sino que se vuelve clave innovar, mejorar la eficiencia y fortalecer la competitividad. También destacó la necesidad de diversificar mercados y avanzar en herramientas, como la certificación fitosanitaria electrónica con China, para mejorar la eficiencia del comercio.

Un panel que marco el debate del congreso

Uno de los espacios más relevantes del programa fue el panel “La cruda realidad: ¿Cómo seguirá el negocio de las cerezas de Chile?”, que reunió a actores clave de la industria para analizar el escenario actual y sus proyecciones.

El panel contó con la participación de Mario Edwards, presidente del Comité de Cerezas; Hernán Garcés, uno de los mayores productores y exportadores de cerezas del país; Andrew Wallace, representante de la alianza importadora en Reino Unido y productor de cerezas; y José Ignacio Lira, gerente agrícola del Banco de Chile. La moderación estuvo a cargo de Isabel Quiroz.

La conversación abordó los desafíos estructurales del negocio, el impacto de la última temporada y la necesidad de adaptación ante un mercado más exigente, con mayores volúmenes y nuevas dinámicas comerciales.

Calidad, innovación y nutrición: los ejes técnicos del congreso

El programa técnico abordó temas clave para el futuro del cultivo. Christian Gallegos expuso sobre estrategias para la obtención de cerezas premium, mientras que el investigador Matthew Whiting, de la Universidad Estatal de Washington, proyectó el desarrollo de huertos de cerezo más tecnificados, en los que convergen biología y tecnología.

En materia de nutrición, Prometeo Sánchez abordó estrategias de fertilización mineral, y Juan Hirzel (INIA Quilamapu) profundizó en el uso de enmiendas orgánicas y herramientas microbiológicas para mejorar la sustentabilidad del sistema productivo.

Pre y postcosecha: una sola calidad en la cadena

Otro de los puntos altos fue el panel “Dos etapas, una calidad: ¿Cómo dialogan la pre y postcosecha?”, en el que participaron Marlene Ayala (PUC) y Jessica Rodríguez (TrioKimün), quienes abordaron la importancia de la articulación entre las decisiones de campo y los resultados en destino, especialmente en mercados exigentes como Asia.

La instancia reforzó la idea de que la calidad final del producto no depende de una sola etapa, sino de la coordinación integral de toda la cadena productiva y exportadora.

El cierre del congreso estuvo a cargo de la editora general de Revista Mundoagro, Eugenia Fernández, quien destacó la alta participación, el nivel de las exposiciones y el valor del intercambio técnico generado durante la jornada.