Agricultores de diversas regiones del país optimizan riego con sistema inteligente desarrollado por INIA

Innovadora metodología "Smartfield" mejora productividad y sostenibilidad agrícola en las regiones del Maule, Ñuble y Biobío, integrando sensores, datos satelitales y asesoría especializada.
Abril 16, 2025

Con el objetivo de enfrentar los desafíos del uso eficiente del agua que ha causado estragos en los últimos años para la industria agrícola, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), a través de su centro Quilamapu, está promoviendo la implementación del sistema “Smartfield” o campo inteligente en predios agrícolas de las regiones del Maule, Ñuble y Biobío. Esta iniciativa, apoyada por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), integra tecnología y acompañamiento técnico en tiempo real para mejorar la productividad y sostenibilidad del sector.

En este contexto, decenas de productores de berries de la comuna de Parral participaron en el seminario “Gestión hídrica inteligente”, donde conocieron en profundidad esta innovadora herramienta. El evento fue encabezado por los directores regionales de INIA Quilamapu e INIA Raihuén, Javier Chilian y Carmen Gloria Morales, junto al representante regional de FIA para Ñuble y Biobío, Jaime Ramírez.

El sistema en funcionamiento

El sistema, que ya se encuentra en su tercera temporada de ejecución, utiliza sensores en terreno y datos satelitales para determinar los momentos óptimos de riego, información que luego es compartida rápidamente con los productores a través de WhatsApp. Según explicó el investigador Stanley Best, líder del proyecto y especialista en agricultura digital, Smartfield funciona como un ecosistema colaborativo que conecta tecnología y experiencia productiva para generar valor tangible en el campo.

Uno de los principales impulsores locales de esta tecnología es Patricio González, consultor del Servicio de Asistencia Técnica (SAT) de Berries de Parral, quien ha acompañado a los agricultores en el proceso de adopción. “Esta herramienta ha sido un cambio radical. Los productores ahora saben cuándo y cuánto regar, lo que ha mejorado no solo el rendimiento, sino también la calidad, que es clave en el mercado actual”, afirmó.

Por su parte, Eduardo Yáñez, agricultor de la zona, compartió su experiencia positiva al implementar Smartfield en su huerto familiar de arándanos, mencionando que, “con el monitoreo inteligente logramos que la producción pasara de 15 mil a 20 mil kilos por hectárea. La diferencia es clara, y ahora queremos expandir esto a otros cultivos como los nogales”.

De esta forma, diversos expertos comparten que, el riego eficiente y basado en datos se está perfilando como una pieza clave para enfrentar los desafíos climáticos que enfrenta la industria agrícola en nuestro país, la cuál la ha pasado mal en los últimos años debido a la crisis que ha traído el cambio climático.