Altas temperaturas desafían la cosecha de nueces chilenas

En entrevista con Mundoagro, Jorge Ovalle e AFRUSEC indicó a Mundoagro: “La cosecha 2024 tuvo calibres inferiores y problemas de color que se debieron a las altas temperaturas, que deshidrataron y provocaron que la planta se estresara de manera abiótica”.
Octubre 9, 2024

El cambio climático desafía a productores de todas las especies para lograr calidad y calibre en la cosecha, y en el caso de las nueces, son aspectos que no pueden soslayarse dada la identidad que ha logrado el producto para importadores sobre todo europeos. Jorge Ovalle, dueño de la consultora especializada en frutos secos AFRUSEC, indicó a Mundoagro: “Los productores están muy apretados hoy con sus resultados económicos. Se debe a varios factores: la cosecha 2024 tuvo calibres inferiores, problemas de color que se debieron a las altas temperaturas, que deshidrataron y provocaron que la planta se estresara de manera abiótica. Hasta ahora no es masivo el correcto manejo de esta realidad”.

De acuerdo con el reporte de almendras y nueces de Afrusec, la proyección de precios para la cosecha chilena 2025, puede ser importante, pero es fundamental recordar que hoy California está cosechando fruta liviana y chica, lo que dejará un mercado ávido de fruta grande por los siguientes dos años. Los valores de fruta de calibre grande marcarán un abismo de precios para Chile en 2025.

Para Ovalle, los calibres grandes marcarán una diferencia económica muy grande porque existe un mercado consolidado para almendras grandes. “Por ello es clave manejar las altas temperaturas. Si hacemos las mismas cosas de siempre tendremos fruta chica y liviana. Tenemos que invertir en tecnología aplicada a esta realidad de manera anticipada. Para enfrentar este escenario es importante, desde octubre hasta diciembre, realizar aplicaciones con bloqueadores solares, cubiertas vegetales y manejo de los insectos que tendrán ciclos más largos debido al calor”.

Plagas

Las plagas son uno de los temas principales que puede afectar la calidad de la especie. De acuerdo con Ovalle es clave detectar a tiempo hongos de las hojas y larvas en el sistema radicular. “Por ejemplo, con los burros y las tijeretas no se alcanza a visualizar la cantidad de las hojas que muerden ya que suben de noche a la planta y ponen sus huevos en el día en el sistema radicular. Cuando estas larvas nacen se comen las raíces y las destruyen”.

El experto es enfático en recomendar, durante el cultivo de cualquier frutal, es realizar análisis de suelo. “Además de la fertilidad del suelo, buscar que está prosperando, como larvas de burros, nidos de chanchito blanco, entre otros. Solo nos hemos preocupado de aplicar fertilizantes y agua a la raíz, pero si está dañada se perderá el trabajo que hemos realizado”.

Otra buena herramienta es mandar a analizar hojas con síntomas, pues puede ahorrar muchos recursos ante la posibilidad de un diagnóstico erróneo o la pérdida de ventana precisa de controlar el problema. “Revise la madera de sus árboles en busca de estados móviles de escama, si lo detecta en este momento, puede tener alguna ventana de frenar su desarrollo al haber fallado el manejo invernal. Converse con su asesor cuál alternativa de insumo le permite usar su exportadora, para no impedir la comercialización de su fruta”, finalizó Ovalle.