Altas temperaturas obligan a reforzar medidas de protección laboral y manejo de cultivos frutales

Frente a temperaturas extremas, el gremio agrícola instó a ajustar las faenas y reducir la exposición al calor, en paralelo a recomendaciones técnicas para mitigar el estrés en los huertos.
Diciembre 31, 2025

Las altas temperaturas registradas a nivel nacional durante esta semana han obligado a la industria frutícola a reforzar una serie de medidas orientadas tanto a la protección de los trabajadores como al resguardo de los cultivos, en un periodo clave del desarrollo productivo.

Desde la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) se hizo un llamado a los productores a priorizar la seguridad laboral y aplicar la denominada “faena cero” durante los horarios de mayor temperatura. “Frente a temperaturas extremas, lo más importante es evaluar ajustes en las faenas, priorizando siempre la seguridad de los trabajadores y reduciendo la exposición en los horarios de mayor calor”, señaló Antonio Walker, presidente del gremio.

Agregó que, en aquellos casos en que las labores deban continuar, es fundamental trabajar bajo sombra, asegurar una hidratación permanente, utilizar elementos de protección personal y adecuar las jornadas laborales a las condiciones climáticas.

Manejos en las plantas

Más allá del cuidado del personal, existe preocupación por el impacto que las altas temperaturas pueden generar en los frutales, considerando que durante el verano muchos cultivos se encuentran en una fase de alta demanda energética asociada al llenado y maduración de los frutos.

Así lo explicó Diego Bustos, asesor internacional de uva de mesa en Rupestris Consulting, quien indicó que, además de ajustar el riego a la demanda ambiental y fisiológica, es clave implementar estrategias de bioestimulación preventiva frente a las olas de calor. “Productos formulados a base de extractos de algas y/o aminoácidos, como la glicina betaína, ayudan a disminuir la fotoinhibición, mitigando la merma del potencial fotosintético y, por ende, del potencial productivo”, señaló.

Por su parte, Jessica Rodríguez, ingeniera agrónoma y asesora en poscosecha, advirtió que en variedades como los carozos es fundamental evitar que la fruta quede expuesta al sol luego de la cosecha y reducir su movimiento, ya que las altas temperaturas incrementan los daños por roce.

En el caso de las cerezas, la asesora recalcó la importancia de mantener un riego adecuado y aplicar protectores solares, considerando que algunos huertos se encuentran en etapas iniciales de formación de flores para la próxima temporada.

Estrés térmico y regulación celular

Fernando Diez, asesor especialista en arándanos, explicó que uno de los principales desafíos frente a las altas temperaturas es la termorregulación de las plantas y el manejo osmótico a nivel celular. “Es necesario trabajar con osmoprotectores dentro de un proceso de osmorregulación vía sistemas de riego”, indicó.

Según el especialista, dependiendo del tipo de árbol y la carga productiva, se recomienda aplicar bioestimulantes entre 5 y 10 litros por hectárea a la semana, distribuidos en dosis parciales. “Esto aporta azúcares clave para la respiración. En este sentido, los bioestimulantes a base de algas son una muy buena alternativa, ya que cerca del 50% de sus componentes son azúcares”, explicó.

Diez agregó que la hormonalización cumple un rol central para mantener un alto turgor celular y una adecuada conductancia estomática. “La glicina betaína cumple muy bien esa función, por lo que una mezcla eficiente es algas, glicina betaína y polifenoles”, sostuvo.

Señales hormonales y antioxidantes

Otro de los riesgos asociados al estrés térmico es el cierre estomático. Para evitarlo y mantener la actividad metabólica de la planta, el asesor destacó la importancia de aplicar señales hormonales, las que pueden incorporarse mediante el riego con productos derivados de algas como Kelpak o Kelpura.

Asimismo, el ácido glutámico cumple un rol relevante en la osmorregulación y en la síntesis de aminoácidos clave para enfrentar el estrés. A ello se suma la aplicación de glutatión, considerado el antioxidante más importante en la planta. “Funciona muy bien para evitar el aumento de radicales oxidativos (ROS), que es lo primero que ocurre durante un estrés térmico. Si aumenta la oxidación celular, la planta se ve obligada a gastar mucha energía en defensa, en desmedro de la fruta y de la capacidad fotosintética”, explicó Diez.

De acuerdo con los pronósticos, las altas temperaturas se mantendrían en el país hasta el jueves 1 de enero, motivo por el cual cinco regiones continúan bajo alerta roja decretada por el Senapred.