Andrés Reyes: “El desafío real es mantener los 3.500 kilos”

En el marco de su reciente masterclass durante la 4.a edición del Día Nacional del Avellano Europeo y del lanzamiento de su libro “Prácticas y Fundamentos para el cultivo del Avellano Europeo”, el destacado asesor e investigador del Grupo Avexa desmitifica el añerismo, redefine las estrategias de poda mecánica y advierte sobre el severo impacto del estrés abiótico en la calidad frutal.
Julio 7, 2026

Por Zaida Ibáñez

La consolidación de Chile como actor estratégico en la industria global del avellano europeo (Corylus avellana L.) ha pasado de ser una promesa de volumen a convertirse en un desafío de consistencia técnica. Con una producción nacional que ya rompe la barrera de las 100.000 toneladas y mira de cerca las 150.000 en el corto plazo, el foco del productor local debe cambiar drásticamente. Así lo planteó el reconocido asesor internacional y productor Andrés Reyes durante una masiva masterclass técnica, donde además se oficializó el lanzamiento de su esperado libro, editado por Mundoagro.

Para Reyes, la madurez del negocio no se mide en años, sino en la capacidad de estabilizar los huertos en techos productivos altos, sin caer en el temido “efecto serrucho” (oscilaciones violentas del rendimiento entre temporadas). A través de una mirada profundamente analítica, que equilibra la precisión científica del asesor con el pragmatismo económico del productor que vive en el campo, Reyes desglosó los pilares que definirán la rentabilidad de las plantaciones chilenas en la próxima década.

EL TABLERO INTERNACIONAL Y LA VENTAJA TÁCTICA DE CHILE

El escenario global ofrece una ventana de oportunidad histórica para el hemisferio sur, impulsada por la reconfiguración de la oferta del hemisferio norte. Turquía, el gigante indiscutido de la industria, atraviesa una profunda cadencia productiva. Su aporte histórico, que solía oscilar entre el 60% y el 75% del volumen mundial, hoy se sitúa en torno al 45%. Es en esta brecha donde Chile entra a jugar un rol fundamental.

“Cuando cae Turquía, el mercado internacional sale a buscar volúmenes complementarios  con urgencia. Y ahí es donde Chile marca la diferencia: hoy ofrecemos 150.000 toneladas respaldadas por un trasfondo de calidad estructural que otros orígenes no tienen”, asegura Reyes.  

Andrés Reyes destaca la calidad estructural de la industria chilena, la cual no se
ve de la misma forma en otros países productores.

Esta calidad chilena no es casualidad; es una diferenciación estructural frente a la realidad turca. Reyes, tras recorrer las zonas productoras del país euroasiático, describe un modelo agrícola extremadamente atomizado: huertos con un promedio de apenas 3.000 metros cuadrados por productor. El huerto tecnificado más grande de Turquía posee apenas 4 hectáreas y sus sistemas de riego suelen depender de la acumulación artesanal de agua de lluvia recogida en los techos de zinc de las viviendas.

Aunque el costo de producción turco en huertos con manejo real promedia $3,25 dólares por kilo, la mitad de los productores del país no realiza ningún tipo de control fitosanitario. Esto genera una presión externa inmanejable de plagas, destacando el avance del chinche asiático (Halyomorpha halys), un vector que incrementa sus tasas de contaminación a razón de un 7% anual y que provocó pérdidas masivas de hasta un 22% en la producción turca durante la temporada 2025.

En Chile, esta presión de plagas y enfermedades se ve amortiguada por barreras geográficas naturales, pero la expansión del cultivo ya plantea desafíos locales. Curculiónidos nativos como el “cabrito” (Aegorhinus spp.), antes confinados al sur de la novena región, hoy registran ataques generalizados en la zona central, lo que exige manejos rigurosos para evitar mermas productivas.

LA RIGUROSA ESCALA DE CALIDAD Y EL CASTIGO ECONÓMICO POR CHINCHES

El mercado chileno castiga con extrema dureza los problemas sanitarios. Una entrega defectuosa que supere los umbrales de tolerancia industrial altera drásticamente el flujo financiero del campo, transformando un año excelente en un fracaso económico. Reyes detalló con precisión matemática cómo opera la recepción en los poderes compradores (liderados por Ferrero y nuevos actores como Balsu o Nefuen Trading):

“Perder cuatro dólares por kilo destruye cualquier flujo. El gran peligro de la expansión del cultivo es que estamos generando resistencias por malas aplicaciones: hay productores que aplican 12 veces y sufren rechazos, mientras que otros, con una sola aplicación estratégica, mantienen la presión bajo control”, indica Reyes.

DESMITIFICANDO EL AÑERISMO: EL VERDADERO ORIGEN DEL “EFECTO SERRUCHO”

Uno de los aportes más disruptivos de la ponencia del asesor fue su postura respecto de la supuesta alternancia genética del avellano europeo. Mientras la mayoría de los asesores tradicionales justifican las caídas bruscas de rendimiento como un comportamiento natural de la planta, Reyes sostiene que este fenómeno es, en realidad, un error de manejo derivado del emboscamiento y de la postergación de la poda.

Alcanzar producciones de 3.500 o 4.000 kilos por hectárea en los años 5 o 6 es un proceso natural del desarrollo del huerto. Lo difícil es sostener esa línea. Cuando el productor ve un huerto cargado en el año 5, suele saltarse la poda mecánica por temor a ‘botar fruta’. Como consecuencia, el huerto se embosca de forma crítica. Al ingresar tardíamente en el año 7, con una poda severa, se elimina hasta el 30% de la estructura de la planta, lo que desploma la producción.

“Hemos demostrado con estadísticas reales que, si inicias la poda mecánica en el año 5, una vez formada la estructura, no hay caída de rendimientos. Todo lo contrario: la poda bianual es la única herramienta para estabilizar la producción a lo largo del tiempo”, dice Reyes.

La clave agronómica de esta poda mecánica bianual radica en estimular un crecimiento vertical vigoroso en la misma temporada, lo que genera una alta diferenciación floral que sostendrá la carga de la siguiente campaña. La regla de oro geométrica para este sistema es conformar una semi-espaldera o pared productiva con un ancho máximo de 3 metros. Superar esta medida bloquea la luz solar y restringe la ventilación interna, lo que provoca la muerte de los centros frutales interiores por sombreo y desencadena el desarrollo de bacterias y hongos en la madera.

MARCOS DE PLANTACIÓN Y EL MANEJO DEL VIGOR: MULTIEJE VS. MONO-TRONCO

La arquitectura del huerto debe decidirse en función de la densidad de plantas por hectárea. Reyes es enfático en rechazar las decisiones basadas en criterios subjetivos o miedos al emboscamiento futuro que arruinen el flujo de caja inicial del proyecto.

El modelo de baja densidad (5×4 metros – 500 plantas/ha)

Si el productor opta por este marco, la conducción debe ser obligatoriamente en multieje. El uso de un mono-tronco en bajas densidades reduce el vigor de la planta en un 35%, dejando la superficie mal aprovechada y retrasando la entrada en producción comercial. El multieje vigoriza y llena el espacio rápidamente, entregando rendimientos comerciales atractivos en los años 3 y 4. Sin embargo, el control de este “monstruo vegetativo” en su etapa adulta es complejo y requiere consistencia técnica.

“Aquí me pongo el sombrero de productor: nos cuesta cortar ejes porque sentimos que estamos botando fruta. Pero entrar dos o tres años tarde por miedo es lo que provoca los problemas de luz y los desplomes productivos”.

Para frenar este desbalance vegetativo, Reyes propone un arsenal de cuatro herramientas estratégicas:

  1. El Freno Fisiológico-Productivo: Mantener una alta carga de fruta es el mejor método natural para desviar los carbohidratos de la planta desde el crecimiento de madera hacia el llenado de nueces.
  2. Podas Correctivas: Intervenciones manuales internas combinadas con rebajes mecánicos laterales precisos.
  3. Reducción Drástica del Nitrógeno: Los programas antiguos aplicaban de 120 a 150 unidades de nitrógeno. La nutrición moderna debe balancearse hacia la fertilidad física (ácidos húmicos, carboxílicos y carbono) y biológica (microorganismos).
  4. Frenos Químicos Regulados: El uso de biorreguladores hormonales, como el uniconazol, ayuda a inhibir la síntesis de crecimiento vegetativo. No obstante, Reyes advierte que su dosificación debe ser exacta (variando desde 500 cc hasta 3 litros por hectárea), ya que factores como el tipo de suelo, la variedad y el porcentaje de materia orgánica pueden alterar radicalmente su efectividad.

El Modelo de Alta Densidad (5×2,5 metros – 800 plantas/ha)

Hoy en día representa cerca del 80% de las nuevas plantaciones en Chile. En este esquema de alta densidad, la conducción debe ser de forma estricta en mono-tronco. Este sistema autolimita el vigor de la planta entre un 25% y un 30%, simplificando drásticamente las labores formativas de los años segundo y tercero. A partir del cuarto año, la gestión operativa se reduce casi exclusivamente a podas mecánicas laterales para definir el ancho de la calle, garantizar un huerto bien iluminado y bien aireado, y asegurar producciones lineales a largo plazo.

FISIOLOGÍA COMPLEJA: EL DESAFÍO DE LA FRUTA VANA Y EL ESTRÉS DEL MAULE

El avellano europeo desafía las reglas convencionales de la fisiología frutal: florece y se poliniza bajo el frío del invierno, pero la cuaja efectiva y el desarrollo embrionario se suspenden temporalmente hasta noviembre. Lograr que una estructura celular permanezca viable durante 90 días en condiciones invernales para luego fecundar con éxito es un proceso biológico complejo y sumamente vulnerable.

Uno de los principales problemas comerciales es la presencia de fruta vana (avellanas que completan su desarrollo exterior pero carecen de embrión en su interior). Reyes explica que, si bien la causa principal de la falta absoluta de fruta es una mala polinización, la fruta vana responde a un fenómeno de inducción hormonal anómalo en el glomérulo (que posee hasta 12 pares de flores).

Cuando las temperaturas invernales superan un umbral crítico de 18 °C, se desencadena una fermentación interna que altera las señales hormonales de la planta y gatilla el crecimiento de estructuras vacías sin embrión. Asimismo, niveles de radiación invernal excesivos (superiores a 250 W/m2) provocan desórdenes fisiológicos severos, que se manifiestan en centros frutales vanos y amentos prematuramente atrofiados.

Para mitigar este problema, el centro de investigación de Grupo Avexa —que ejecuta más de 50 ensayos científicos por temporada— se encuentra desarrollando soluciones de vanguardia basadas en inductores hormonales aplicados mediante drones:

“Estamos trabajando con brassinosteroides para elongar y fortalecer el tubo polínico. No podemos evitar que caiga una lluvia de 30 milímetros que desprenda polen, pero al hacer la estructura más resistente, logramos una diferencia de entre un 10% y un 22% a favor en la cuaja final”, indica Reyes.

Finalmente, Reyes apuntó al que considera el enemigo más peligroso del cultivo en la Región del Maule y en zonas de la zona central: el estrés abiótico estival. Cuando el termómetro supera los 30 °C, la humedad relativa cae por debajo del 30% y los vientos locales superan los 30 km/h, el avellano europeo activa un mecanismo de defensa extremo. Cierra por completo sus estomas y bloquea todos sus procesos meta- bólicos, lo que detiene el llenado de la fruta. Este bloqueo fisiológico provoca nueces de menor calibre, caídas severas del rendimiento industrial y retrasos drásticos en la maduración, lo que explica por qué en ocasiones se observa fruta sobre los árboles a mediados de mayo: no se trata de una característica genética de la variedad, sino de una interrupción metabólica causada por el clima.

HERRAMIENTAS APLICADAS AL HUERTO REAL

El evento cerró con la presentación de su nuevo libro, “Prácticas y Fundamentos para el cultivo del Avellano Europeo”, una obra que sintetiza 20 años de aprendizajes, ensayos y errores descartados por Grupo Avexa en temas clave como las podas y las densidades. Fiel a su pragmatismo, Reyes dejó claro que no busca adornar bibliotecas.

Lanzamiento oficial del libro de Andrés Reyes durante el
4.o Día Nacional del Avellano.

“No lo miro como un tratado académico, sino como un manual para usar en el día a día, que esté sobre la mesa del campo para guiar las decisiones de los productores”, indicó Reyes durante el lanzamiento.