Arándanos chilenos cierran temporada con alza en exportaciones y consolidan giro hacia fruta de mayor calidad

La campaña 2025-2026 registró un crecimiento cercano al 3% en los envíos, en un contexto de mayor dinamismo internacional y avances en el recambio varietal que están redefiniendo la oferta chilena.
Marzo 18, 2026

La temporada 2025-2026 de arándanos chilenos cerró con resultados positivos, marcados por un incremento cercano al 3% en las exportaciones y una demanda internacional que mostró señales de mayor dinamismo respecto de campañas anteriores.

El balance confirma un escenario de estabilización para la industria, que continúa avanzando en un proceso de transformación estructural para adaptarse a un mercado global más competitivo.

Demanda internacional y mejor desempeño

Durante la campaña, los envíos chilenos encontraron una demanda más activa en los mercados de destino, lo que permitió sostener el crecimiento pese a las presiones competitivas.

En este contexto, el director ejecutivo del Comité de Arándanos de Frutas de Chile, Andrés Armstrong, destacó que “la temporada presentó una demanda dinámica en los mercados internacionales, lo que permitió un buen desempeño de la fruta chilena”.

El ejecutivo agregó que este comportamiento responde, en parte, a una mejor condición de la fruta y a una oferta más alineada con las exigencias del consumidor.

Recambio varietal marca el rumbo

Uno de los elementos centrales de la temporada fue la consolidación del recambio varietal, proceso que ha modificado significativamente la composición de las exportaciones.

En esa línea, Andrés Armstrong enfatizó que “cada vez más estamos viendo una mayor participación de nuevas variedades, que permiten ofrecer mejor calidad, firmeza y condición de llegada”.

Este cambio, según explicó, es clave para sostener la competitividad del país en mercados lejanos, donde la consistencia de la fruta es un factor determinante.

Una industria en transición

El cierre de la temporada también refleja una industria que sigue ajustándose a un nuevo escenario global, con mayor competencia y ventanas comerciales más estrechas.

En este contexto, Armstrong señaló que “la industria está en un proceso de transición hacia una oferta de mayor calidad, lo que es fundamental para enfrentar los desafíos actuales del mercado”.

El ejecutivo recalcó que este proceso no es inmediato, pero ya está mostrando resultados concretos en el desempeño exportador.

Desafíos estructurales persisten

Pese al resultado positivo, el sector continúa enfrentando desafíos relevantes, especialmente en términos de competencia internacional y presión sobre los precios.

Sin embargo, desde el Comité de Arándanos destacan que el camino está claro: avanzar en diferenciación, fortalecer la calidad y responder de mejor forma a las exigencias de los mercados.

Perspectivas: competir con valor

De cara a las próximas temporadas, la industria chilena del arándano apuesta por consolidar este proceso de transformación.

Tal como resumió Andrés Armstrong, “el desafío es seguir mejorando la calidad y consistencia de nuestra fruta, para mantener la competitividad en los mercados internacionales”.

Con una demanda que continúa creciendo a nivel global, el futuro del sector dependerá de su capacidad para adaptarse y posicionarse en segmentos de mayor valor.