Argentina exporta menos peras en el arranque de 2026, pero consolida los mejores precios de la última década
Publicado por Zaida Ibáñez
El mercado internacional de pomáceas transita por un período de profundas transformaciones estructurales. De acuerdo con los últimos datos estadísticos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) de Argentina, correspondientes al primer cuatrimestre de 2026, las exportaciones de peras de ese país sufrieron una caída interanual cercana al 8%, consolidando poco más de 158.800 toneladas. Este volumen también se posiciona un 2% por debajo del promedio de las últimas cinco campañas (2021-2025), ratificando una tendencia de retracción en la oferta exportable de los valles trasandinos.
Sin embargo, la pérdida de volumen fue holgadamente compensada por un hito comercial: según registros de la Dirección General de Aduanas (DGA), el valor FOB promedio escaló hasta los 91 centavos de dólar por kilo, anotando un incremento interanual del 15% (frente a los 79 centavos registrados en el mismo período de 2025) y un salto del 23% si se compara con el quinquenio previo.
Este comportamiento confirma una sólida recuperación de precios desde el piso de 69 centavos tocado en 2023, posicionando a la actual temporada como el segundo registro más alto de la última década, solo superado por los 98 centavos obtenidos en 2018.
Brasil lidera el bloque comprador y Rusia resiste
La estructura de destinos de la pera argentina mantiene una alta concentración en tres mercados clave que absorbieron el 69% de los embarques totales durante el inicio del año:
- Brasil (36%): Se consolida firmemente como el principal socio comercial. Su cercanía geográfica, ventajas logísticas y la histórica inserción de la fruta argentina sostienen este liderazgo.
- Rusia (17%): Mantiene un notable dinamismo y continuidad en las recepciones a pesar de las complejidades logísticas globales y las tensiones geopolíticas en Europa del Este.
- Estados Unidos (16%): Se reafirma como un destino estratégico orientado a la absorción de programas de fruta de calidad premium y alta exigencia protocolar.
Brecha de precios según destino y el factor “Conference” en Europa
El reporte aduanero deja en evidencia una marcada dispersión en las cotizaciones FOB según el mercado de destino, determinada por el poder adquisitivo, la logística y las variedades requeridas.
Los valores más altos del cuatrimestre se lograron en mercados de menor volumen pero alta especialización, liderados por Honduras (US$ 1,29/kg), Reino Unido (US$ 1,24/kg) y Costa Rica (US$ 1,21/kg). En contraste, Brasil se ubicó en el octavo lugar del ránking de precios con un promedio de 97 centavos de dólar por kilo, sin lograr romper el umbral del dólar. En el extremo inferior se situaron mercados fronterizos como Bolivia (US$ 0,52/kg) y Paraguay (US$ 0,39/kg).
Por otra parte, la industria argentina mantiene encendidas las alarmas respecto al comportamiento de Europa Continental. Destinos históricos como Francia y Países Bajos —que tradicionalmente pagaban sobre el dólar por kilo— exhibieron bajas significativas en sus retornos.
La causa principal detrás de este retroceso fue la elevada disponibilidad de pera Conference de guarda en el norte de Europa. Los altos stocks acumulados de esta variedad local generaron una fuerte presión competitiva, obligando a los importadores europeos a ajustar sus precios a la baja o a reducir sus cuotas de compra de fruta importada del hemisferio sur.
Desafíos para el negocio de las pomáceas
El arranque de la temporada 2026 expone un escenario mixto pero resiliente para las empresas exportadoras. Si bien la caída de los volúmenes en los huertos refleja limitantes productivas y desafíos de costos internos, la firmeza de la demanda global ha blindado los márgenes del negocio. El reto de la industria para los próximos meses será consolidar estrategias de diversificación de mercados que permitan capitalizar estos precios récord sin perder presencia en los canales de distribución tradicionales.
Fuente: MasProducción