BioPollen se prepara para una temporada intensa en los nogales del sur: polen sano de la zona central para bajar la presión de peste negra

Frente a una primavera húmeda que anticipa fuerte presión de peste negra, BioPollen propone cosechar polen de alta viabilidad y libre de Xanthomonas arboricola pv. juglandis en la zona central y aplicarlo con dron en los huertos del sur: un enfoque que ataca una vía de contagio muchas veces ignorada —el polen contaminado.
Agosto 11, 2026

Una primavera que enciende las alarmas

El gremio Chilenut estima que unas 13.604 hectáreas desde la Región de O’Higgins hacia el sur —cerca de un tercio de la superficie nacional— están bajo alta presión de peste negra. Con un patrón climático asociado a El Niño (lluvias primaverales, temperaturas moderadas y alta humedad dentro de los huertos), las condiciones de esta temporada favorecen a la bacteria, y las proyecciones gremiales apuntan a mermas del orden del 20% en la zona centro-sur. La Xanthomonas arboricola pv. juglandis ataca brotes, hojas, flores y frutos jóvenes, y provoca caída prematura de la fruta. El control se apoya hoy en el cobre, herramienta eficaz pero sobre la que crecen advertencias por acumulación en el suelo y menor sensibilidad del patógeno.

El vector olvidado: el polen

Hay una vía de diseminación que el cobre no cierra: el propio polen. La evidencia científica reconoce al polen como posible portador de Xaj; el polen contaminado que liberan los amentos puede llegar por viento a las flores femeninas receptivas, introduciendo inóculo en el punto más sensible del ciclo. Una revisión reciente en Applied Sciences (Manthos y cols., 2024) plantea la polinización artificial con polen sano como herramienta prometedora para el manejo de la enfermedad. Y como el nogal es dicógamo —las flores masculinas y femeninas rara vez coinciden—, el polen es a la vez potencial vehículo de la enfermedad e insumo clave de la cuaja.

La propuesta de BioPollen

La estrategia aprovecha la geografía sanitaria del país: cosechar polen de alta viabilidad y libre de peste negra en la zona central, y aplicarlo con dron en los huertos del sur durante la receptividad femenina. El objetivo es doble. Sanitario: aportar polen sano y abundante reduce la dependencia del polen ambiental —que en zonas de alta presión puede venir contaminado— y ayuda a cerrar esa puerta de contagio. Productivo: una polinización cruzada suficiente y bien temporizada mejora la cuaja y su uniformidad. No reemplaza al cobre ni a las buenas prácticas de huerto: las complementa. BioPollen lleva siete años desarrollando polinización asistida y ha polinizado más de 14.000 hectáreas en cinco países, con laboratorio y centros de formulación en Estados Unidos y Chile, donde además poliniza cerezas, pistachos, palta y avellano europeo, entre otros cultivos.

Contacto:  Darío Mujica — Desarrollo Comercial+56 9 9590 1122  ·  dmujica@biopollen.ag
Página web: https://biopollen.ag/