Calidad de semillas: los atributos más importantes
Haciendo énfasis en el atributo de calidad de semillas y su evaluación, se realizó el segundo curso dictado por el investigador y profesor, Samuel Contreras, patrocinado por ANPROS y con el apoyo de Curimapu, Antufen, PintoPiga, Bayer y Takii Seeds.
En total se conectaron 570 personas a la sesión, que contó además con la participación de Gabriel Corral Núñez, jefe de producción de Antufen Seeds, quién expuso sobre la producción de semillas orgánicas.
El curso comenzó con un repaso de la primera clase del profesor Contreras, haciendo hincapié en los fundamentos de la producción de semillas, y dentro del proceso lo que se refiere a selección genética con el foco de lograr el atributo de pureza genética. Fue así que se revisó lo referente a genotipos homocigotos y heterocigotos, el desarrollo de líneas puras, cultivares heterocigotos de polinización abierta y cultivares híbridos, las prácticas propias de la producción de semillas, como aislación, roguing, limpieza de maquinaria cosechadora y de acondicionamiento de semillas, y el manejo de la polinización en la producción de semilla híbrida: castración manual, incompatibilidad, machoesterilidad y uso de reguladores de expresión sexual.
En esta segunda clase, el foco estuvo en abordar otros tipos de atributos de calidad, lo que se refiere al potencial fisiológico, específicamente lo relacionado a viabilidad, germinación y vigor. “Es importante entender que viabilidad no es lo mismo que germinación. En un sentido general significa que la semilla está viva, metabólicamente activa y con las enzimas necesarias para catalizar las reacciones necesarias para la germinación y crecimiento”, señaló Samuel Contreras.
En este sentido, indicó que hay distintas alternativas para lo que es la medición de viabilidad, donde la prueba de tetrazolio es la que permite evaluar de mejor manera, pero existen otras estrategias como la extracción y germinación del embrión, la evaluación de la integridad del embrión (rayos-x) y la evaluación de daño mecánico en la semilla (ej.: fastgreen en maíz).
“La prueba más importante en términos de evaluación de calidad de semillas es la germinación standard. No es la más importante en términos de reflejar el valor de la semilla, sino que es el que más se ocupa, pero no obedece a que sea la mejor en función de su calidad, sino que es la que está más estandarizada y eso ha facilitado ponernos de acuerdo en cómo realizamos la evaluación de germinación de evaluación estándar y cómo interpretamos su resultado,” enfatizó Contreras.
El objetivo de la prueba de germinación es estimar el potencial de un lote de semillas para producir plántulas normales, lo cual refiere a aquella que tiene “emergencia y desarrollo desde el embrión de la semilla de aquellas estructuras que, para el tipo de semilla en cuestión, indican la habilidad para producir una planta normal bajo condiciones favorables”, indicó el investigador. Además, Contreras señaló que las condiciones que requiere una semilla para germinar son la humedad, temperatura, aireación y luz adecuadas para cada una de las especies. El objetivo finalmente es estandarizar y establecer protocolos para las distintas especies de importancia agrícola.
Calidad de las semillas
El énfasis en la calidad de semillas ha estado tradicionalmente relacionado a pureza física y germinación estándar, pero ha pasado a enfocarse también a la pureza genética, sanidad y vigor.
En cuanto al vigor, para Contreras se define como aquellas propiedades de las semillas que determinan la rapidez, uniformidad potencial de emergencia y desarrollo de plántulas normales bajo un amplio rango de condiciones de campo. Así, hizo notar que vigor no es una característica única, sino un conjunto de características.
En conclusión, el investigador indicó que el vigor es un valioso indicador de la calidad de semillas, pero está el desafío de que existen distintas pruebas y eso hace que el uso de sus resultados implica un cierto conocimiento, ya que hay diversidad de principios.
Finalmente, existen importantes desafíos para su estandarización e implementación. Por legislación solo se pide pureza física y germinación estándar, pero las empresas están midiendo vigor, y son pocos los agricultores que lo tienen considerado para sus pruebas de campo, pese a que ya debería ser adquirido.
Producción de semillas orgánicas
El curso también contó con la presentación de Gabriel Corral Núñez, jefe de producción de semillas orgánicas Antufen Seeds, quién comentó que uno de los principales desafíos de la empresa cuando comenzó en el mercado fue vislumbrar que existía muy poco conocimiento respecto al desarrollo de la agricultura orgánica.
“El principal desafío que nosotros vimos cuando partimos en esto es que había muy poco conocimiento, por lo que básicamente tuvimos que trabajar junto con las empresas certificadoras para ir desarrollando los protocolos. Fue de bastante aprendizaje mutuo”, manifestó Gabriel Corral.
“Hoy en día hay mucha más disponibilidad de insumos certificados, hay más interés de las certificadora, los consumidores también y muchos agricultores, especialmente los jóvenes, están viendo otras alternativas de producción y la parte orgánica es de bastante interés porque cumple con las expectativas de producción sustentable, más amigable con el medio ambiente”, agregó.
Por otra parte, indicó que la importancia de participar de este tipo de instancias radica en ofrecer una mayor visibilidad y reconocimiento de Antufen, pero además da la posibilidad de posicionarse como líderes y referentes en la producción de semillas, aportando también conocimiento a los propios equipos y colaboradores.
La próxima clase se realizará el lunes 27 de mayo, a las 18 horas (Chile) y abordará temáticas relacionadas a “Factores de producción que afectan la calidad de semillas”. Más información e inscripciones en el siguiente link: https://mundoagrocapacita.cl/cursos/curso-de-semillas/.