Cerezas en Ucrania: Frío extremo devasta el norte tras coincidir con apertura de yemas, pero el sur rescataría el 50% nacional
Publicado por Zaida Ibáñez
La temporada de cerezas en Ucrania para este 2026 ha quedado marcada por la volatilidad climática. Lo que se proyectaba como un año de consolidación productiva se transformó en una emergencia agrícola luego de que una serie de heladas primaverales impactaran directamente en la etapa de floración. Pese a la gravedad de los daños, los últimos informes técnicos traen un alivio parcial: se estima que el 50% de la cosecha nacional aún puede ser rescatada.
El impacto: Variedades tempranas las más afectadas
El fenómeno meteorológico no fue uniforme, lo que explica por qué la producción no se perdió por completo. El frío extremo golpeó con mayor fuerza en las regiones del norte y centro de Ucrania, coincidiendo exactamente con la apertura de yemas de las variedades más tempranas. En estas zonas, los productores reportan pérdidas que superan el 70%, dejando los huertos con una carga frutal mínima.
El sur como motor de abastecimiento
La “cara positiva” de la noticia proviene de las provincias del sur. Gracias a su cercanía con la influencia térmica del mar y a un estado fenológico ligeramente distinto, estas plantaciones lograron resistir el descenso de las temperaturas. Es precisamente este volumen el que permitirá que Ucrania mantenga una presencia activa en el mercado y cumpla con parte de sus compromisos de abastecimiento interno y regional.
Desafíos para el mercado: Calidad y Precios
Desde la asociación Ukrsadprom advierten que, aunque el 50% de la fruta sobreviva, el estrés por frío suele derivar en problemas de calibre y firmeza. Esto plantea un escenario de alta competencia por la fruta de calidad premium, lo que inevitablemente empujará los precios al alza durante la ventana de comercialización europea.
Para los productores que aún tienen cosecha en pie, el foco ahora está en el uso de bioestimulantes y manejos nutricionales de emergencia para minimizar el impacto del estrés abiótico en los frutos que lograron cuajar.
Fuente: Delo.ua