Cero margen de error: claves para evitar la pudrición en la próxima temporada de cerezas

Jessica Rodríguez, asesora experta en postcosecha y socia fundadora de Trío Kimün da recomendaciones de cara a una nueva temporada.
Julio 22, 2025
Por: Por: Sebastián Ramírez 

Durante la temporada 2024-25 de cerezas chilenas, la pudrición en arribo de la fruta fue uno de los factores determinantes en el desplome de precios que sufrió la industria en China.

Así lo indicó, en exclusiva con Mundoagro, Jessica Rodríguez, asesora experta en postcosecha y socia fundadora de Trío Kimün, señalando que la pudrición parda, que se da por Botrytis, tuvo una frecuencia “bastante mayor a años anteriores”.

Esto, explicó, se debe a las altas cargas que hubo durante la temporada, lo que probablemente hizo que, ante el exceso de fruta, los productos no hayan quedado aplicados de la forma que correspondía.

Por ende, si llega a haber una situación similar durante la temporada venidera, los productores deben asegurarse de que no solo eligieron bien el producto y la dosis, sino que también están haciendo una aplicación correcta y llegando a toda la fruta.

Las variables de la pudrición en cerezas

El clima es un factor influyente en la pudrición de la fruta, ya que años lluviosos o muy húmedos generan mayor predisposición al daño.

Sin embargo, Rodríguez dijo que “en esta temporada, es importante que los productores, habiéndola pasado tan mal con los retornos en la temporada pasada, estén conscientes de que hay que ser eficientes en los gastos, pero con mucha lógica, porque la sanidad del huerto no puede fallar”.

Si los productores ahorran en producto, la fruta está más propensa a pudrición y a insectos, “y no existe margen de error para la industria después de las pérdidas en 2024/25”.

El rol de la poscosecha y embalaje

Rodríguez explicó que las aplicaciones que se realizan en la poscosecha y embalaje protegen a la fruta sana, por ende, “si viene con una infección de huerto, el area de poscosecha podría no ser suficiente para frenar ese problema”.

Es por esto que Rodríguez enfatiza la importancia de que haya un monitoreo en los huertos y un control eficiente, aplicando en los momentos previstos con los productos recomendados por asesores.

“A veces están los productos, están bien las inscripciones, pero te falla la calibración de la maquinaria o se dosifica mal por un error, entonces hay que estar muy pendiente de esa parte de la ecuación para no caerse”, advirtió.

Lo más importante, según señaló la experta, es tener el control sanitario del sistema en agua, ya que la cereza trabaja todo en agua debido a la sensibilidad de la fruta al daño mecánico.

“El agua puede llegar a ser un vehículo de contaminación cruzada. Si entra un productor con hongo y no tengo controlada la sanidad de esa agua, la puedo transferir a un productor que no traía el problema”, comentó.

Desde ese punto de vista, mantener el control sanitario, con el sanitizante a elección en la dosis correcta, se puede asegurar que el hongo en el agua se va a morir producto de la aplicación.

El objetivo: cero pudriciones

Las aplicaciones de fungicida en la línea son otro punto clave que protege a la fruta sana para evitar que se contamine con otra posiblemente afectada. Esto previene tener que botar cajas enteras que presentan exceso de pudrición.

“Lo que buscamos es tener cero pudrición. Aunque sea una fruta podrida, te afecta el precio, por ende la faena de limpieza que se hace a través de fotografia para clasificar los defectos es muy importante”, dijo Rodríguez.

Expectativas y cambios de cara a una nueva temporada

Debido a la afectación en los retornos de la temporada pasada, el enfoque, según Rodríguez, está puesto en los calibres.

“Todos estamos en la busqueda de minimizar los calibres pequeños, hacer desaparcer el calibre L, porque la rentabilidad hoy en día esta directamente ligada al tamaño”, indicó Rodriguez.

Además del calibre, los productores están conscientes de la importancia de ser productivos y tener una cantidad determinada de kilos por hectárea para que el negocio sea rentable.

Sin embargo, aseguró que en los aspectos de calidad y firmeza, a pesar de tener claridad de lo que se requiere, también hay que ser consciente de la ejecución de lo que se hace, “porque a veces hacemos las cosas, pero la pregunta es cuán bien las hacemos”.

Considerando esto, dijo que lo más importante hoy en día es poder evaluar cómo se está haciendo el trabajo, “porque este negocio, así como va, no tiene cabida a los errores porque las expectativas de todos los mercados son cada vez más altas”.

Mecanizmos de evaluación

Hoy en día existe la maquinaria y los instrumentos para revisar los parámetros de calidad, pero lo más difícil de identificar es la condición sanitaria, y a pesar de que existen las tecnologías, el problema es el costo.

“Se pueden mandar a hacer análisis a laboratorios especializados en detecciones de hongos para ver si se ha logrado controlar bien el huerto. Tambien en insectos se puede monitorear el control de plagas, pero son costos extra que en algunos casos hay que hacerlos”, aclaró.

Enfatizó el punto de que este año los productores no pueden tener Lobesia, porque el año pasado hubo casi 50 productores con la plaga, lo cual inhabilita la fruta para muchos mercados.

A modo de recomendación, Rodríguez dijo que durante esta nueva temporada “hay que ser lógicos en los ahorros, ser eficiente y monitorear que los recursos que tengo los estoy aplicando en buena forma”.