Chile invertirá US$ 39 millones en alianza público-privada para impulsar la agricultura regenerativa en frutales y cultivos clave

La iniciativa impulsada por el Ministerio de Agricultura, con apoyo de la FAO y financiamiento del GEF, busca restaurar suelos y fortalecer la resiliencia climática del sector. El programa contempla pilotos productivos en rubros estratégicos como la fruticultura, olivicultura y vitivinicultura entre las regiones de Coquimbo y Aysén.
Julio 22, 2026

En una apuesta clave por la sostenibilidad y la competitividad internacional del sector agroexportador, el Ministerio de Agricultura lanzó oficialmente el proyecto GEF “Escalamiento de prácticas regenerativas para la recuperación y mejoramiento de los suelos, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos asociados en el sector agropecuario chileno”.

La iniciativa contempla una inversión total de US$ 39,2 millones para su ejecución entre 2026 y 2030, combinando US$ 6,6 millones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) y US$ 32,5 millones provenientes de cofinanciamiento nacional público y privado. El proyecto es articulado a través de ODEPA e INDAP con la asistencia técnica de la FAO, movilizando a más de 30 instituciones públicas, privadas, de la academia y la banca agrícola.

Foco en la fruticultura y diversidad productiva

Ante un escenario nacional donde cerca de la mitad del territorio presenta algún grado de degradación de suelos, el programa implementará pilotos en condiciones reales en al menos 40 predios distribuidos entre Coquimbo y Aysén, abarcando un total de 26.509 hectáreas.

Para la agricultura de exportación, la iniciativa pondrá especial énfasis en generar evidencia científica y económica en rubros de alto valor como:

  • Fruticultura: Optimización de la salud radicular, manejo de cubiertas vegetales y eficiencia del agua en huertos.
  • Olivicultura y Vitivinicultura: Prácticas para potenciar la materia orgánica del suelo y reducir la huella de carbono.
  • Otros sectores: Cereales, hortalizas y ganadería (bovina, ovina y de leche).

Competitividad frente a los mercados internacionales

El fortalecimiento de suelos vivos y la menor dependencia de insumos sintéticos de origen fósil no solo buscan elevar la resiliencia agronómica ante eventos climáticos adversos, sino también responder a las exigencias ambientales de los mercados globales, alineando a Chile con las políticas regenerativas adoptadas por competidores como Estados Unidos, Australia y Brasil.

El subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, destacó que este enfoque “permite aumentar la productividad, fortalecer la resiliencia frente al cambio climático y cuidar nuestros recursos naturales. Chile no puede quedar al margen de esta transformación para impulsar sistemas productivos más competitivos, eficientes y sostenibles”.

Metas e impacto proyectado a 2030

En sus cinco años de ejecución, el proyecto contempla alcanzar resultados concretos para la matriz productiva:

  • 26.509 hectáreas bajo esquemas de manejo regenerativo validados.
  • 1,87 millones de toneladas de CO₂ equivalente mitigadas en un horizonte de 20 años.
  • 2.170 beneficiarios directos, asegurando al menos un 40% de participación femenina.
  • Generación de mecanismos de financiamiento innovadores e insumos para actualizar las políticas públicas de fomento agrícola.

Con la participación de actores del sector privado y la banca agropecuaria —como Viña Santa Emiliana y Rabobank—, la iniciativa busca consolidar un modelo productivo que combine rentabilidad, salud del suelo y valor agregado ambiental en la oferta frutal y agrícola del país.