China identifica gen clave que fortalece la resistencia del durazno a la mancha bacteriana

Investigadores chinos demostraron que el gen PpMYB123 activa la acumulación de compuestos defensivos que reducen la severidad de la mancha bacteriana en durazno. El estudio fue publicado en Horticulture Research y abre nuevas perspectivas para el mejoramiento genético del cultivo.
Febrero 13, 2026

Un equipo científico de China identificó un mecanismo molecular que permite al duraznero (Prunus persica) reforzar su defensa natural frente a la mancha bacteriana (bacterial spot), una de las enfermedades más relevantes para este frutal por su impacto en calidad y rendimiento.

La investigación fue publicada en la revista Horticulture Research y el estudio fue desarrollado por Lei Zhao, Di Ai, Zhaoyang Li, Miaoyi Li, Chaoxi Luo, Qian Peng, Yuepeng Han y Jian-Ping An. Zhao y Ai contribuyeron en igual medida al trabajo.

El rol de PpMYB123 en la defensa del cultivo

La mancha bacteriana provoca lesiones necróticas en hojas y frutos, caída prematura y pérdida de calidad comercial, generando impactos económicos relevantes en zonas productoras.

En los ensayos realizados, los investigadores inocularon hojas y frutos con el patógeno responsable de la enfermedad y observaron una fuerte acumulación de proantocianidinas, compuestos fenólicos con propiedades antioxidantes y antimicrobianas.

El trabajo demostró que esta respuesta está regulada por el gen PpMYB123, que actúa como un activador de la biosíntesis de estos compuestos. Las plantas con mayor expresión de este gen mostraron menor severidad de síntomas, evidenciando una respuesta defensiva más eficiente.

Además, el estudio describe la interacción con otra proteína, PpPUB23, que normalmente participa en la degradación del regulador. Durante la infección bacteriana, este proceso se reduce, permitiendo que PpMYB123 se acumule y fortalezca la resistencia del tejido vegetal.

Implicancias para el mejoramiento genético

Desde el punto de vista productivo, comprender los mecanismos genéticos que regulan la respuesta frente a enfermedades es clave para el desarrollo de variedades más resilientes.

El hallazgo posiciona a PpMYB123 como un candidato relevante en programas de mejoramiento genético orientados a:

  • Incrementar la resistencia natural del cultivo.
  • Reducir la dependencia de aplicaciones químicas.
  • Mejorar la sostenibilidad productiva en escenarios de mayor presión sanitaria.

En un contexto de cambio climático y creciente demanda por sistemas agrícolas más sostenibles, estos avances en biología molecular ofrecen herramientas concretas para fortalecer la competitividad del sector frutícola.

Revisa el artículo en: https://doi.org/10.1093/hr/uhag032