Científicos en China buscan combatir la botrytis a través de la edición genética

Nuevos avances genéticos desarrollados en China podrían obtener vides resistentes a Botrytis Cinerea, hongo capaz de provocar pérdidas de un 40% en producción vitivinícola.
Enero 7, 2025

El cambio climático ha provocado, entre otras cosas, una mayor incidencia de enfermedades en los cultivos, y entre ellas las fúngicas. En el caso de la uva de mesa esto es bien notorio, y de hecho el enemigo número del cultivo en Chile es la Botrytis cinerea, hongo que produce la pudrición del racimo.

Es por ello, que el Dr. Ben Fan lleva adelante un proyecto con apoyo de investigadores de la universidad forestal de Nanjing, en China, para combatir al hongo a través de la edición génica, “Nuestra investigación marca un hito importante en la utilización de CRISPR/Cas9 para la mejora de los cultivos. Al identificar las raíces genéticas de la resistencia a las enfermedades, podemos desarrollar vides que puedan soportar mejor el moho gris, lo que podría transformar la forma en que manejamos los viñedos y garantizar mayores rendimientos con menos intervenciones químicas”.

El objetivo principal de este proyecto es encontrar más detalles sobre la botrytis cinerea y cómo esta afecta a miles de vides. En específico, investigadores buscan producir vides no transgenéticas, con la intención de combatir contra este tipo de hongos y de esta forma, disminuir la aplicación de fungicidas.

Es un hongo patógeno que afecta a la uva de mesa y puede atacarlas durante todo su período de crecimiento vegetativo. La planta es principalmente sensible durante la floración y desde la pinta en adelante.

Esta enfermedad está presente durante toda la temporada, sobrevive como hongo saprofito en material en descomposición y como micelio en la corteza y en yemas latentes, resistiendo en forma de esclerocios sobre distintos tejidos, a la espera del desarrollo de condiciones favorables para su desarrollo (lluvias, alta humedad relativa y temperaturas en torno a los 15º a 20ºC).

“La biotecnología nuevamente nos muestra que es una herramienta que está disponible para beneficio de la sociedad y el ambiente. Esta noticia es muy importante, generando esperanza especialmente en los agricultores chilenos porque ellos saben más que nadie el daño que genera este hongo en la producción de uvas y los desafíos a los que se enfrentan para combatirlo. Estos avances, además podrían reducir las pérdidas poscosecha, mejorar el rendimiento de los cultivos y apoyar los esfuerzos mundiales de seguridad alimentaria”, mencionó Miguel Ángel Sánchez, doctor y director ejecutivo de ChileBio.