Círculo virtuoso

Al liderar la I+D+i en la producción de avellano europeo, Avidagro busca ser un partner estratégico de agricultores y agroquímicas.
Julio 18, 2024

El avellano en Chile es una especie introducida hace 33 años, nueva en términos productivos y con alta demanda mundial, sobre todo por la industria chocolatera. En Chile, existen aproximadamente 45.000 hectáreas, concentradas en su mayoría entre Maule y Los Lagos. A nivel mundial, Turquía entrega el 71% de la producción mundial de avellanas, Italia el 7% y EE.UU. el 5% (Nuts & Dried Fruits Statistical Yearbook 2022 – 2023). Chile aporta el 4% de la producción mundial, con proyecciones de alcanzar un 15% – 20% al 2030, lo que lo convertiría en el segundo productor mundial luego de Turquía. Pero en términos de calidad, hoy Chile está considerado el número uno, lo que obliga a manejar con cuidado la trazabilidad y los estándares de calidad.

La industria del avellano en Chile ha crecido y se ha modernizado significativamente. Los nuevos manejos agronómicos, tecnologías avanzadas y procesos han permitido un uso más eficiente de los recursos, apoyados por la investigación y el desarrollo (I+D). Este enfoque ha facilitado la introducción de prácticas sostenibles y mejoras continuas en la producción.

Javier Albornoz es el fundador de Avidagro, empresa que creó en 2018 tras haber trabajado con un grupo de productores de avellano europeo (G7), con quienes realizaba I+D interna en pos de generar mejoras en sus campos. “Como es una especie algo nueva en Chile, vi la oportunidad de realizar el desarrollo en conjunto con productores, agroquímicas y asesores que aporten a la cadena productiva de la especie. Principalmente Agroreyes, empresa maulina líder en asesorías nacionales e internacionales de avellanos europeos, con quienes hemos establecido una unión estratégica en la línea de ensayos”, explica Albornoz.

Según cuenta, fueron los primeros en desarrollar el uso de reguladores de crecimientos en avellano europeo. Probaron distintas dosis y momentos de uso, según características de las plantas. “Desde entonces hemos recopilado y analizado diversas variables provenientes de nuestras investigaciones, y con ellas formamos una gran base de datos”.

Con los años Avidagro ha avanzado significativamente en análisis de laboratorio, tales como las reservas de arginina y almidón, carga bacteriana en distintas estructuras de las plantas, identificación y cuantificación de hongos y bacterias en el suelo, entre otros, y cómo afectan a la especie.“

Siempre he sido inquieto en mi área. El análisis de datos, la investigación y el aprendizaje continuo como desarrollo personal y profesional ocupan gran parte de mi tiempo. Por ello decidí formar esta empresa con un equipo sólido. Pretendemos aportar con información técnica relevante para mejorar los distintos procesos productivos, en este caso en avellanos. Además, responder con datos valiosos a nuestros clientes, que sustentan y generan nueva información para optimizar sus recursos”, afirma Albornoz.

El camino para lograr el impacto de la interacción entre los actores que componen el agro es a través de las “5C” que fundamentan el quehacer y la proyección de la empresa: Compromiso, Confianza, Complementariedad, Colaboración y Comunicación. El propósito es generar un círculo virtuoso en el que los clientes comprendan, consoliden y valoren la “I+D agrícola”, no solo para generar mayor eficiencia, producción y rentabilidad en sus empresas, sino también para asegurar una retroalimentación permanente, cuantitativa y cualitativa de calidad. La idea de fondo, para Avidagro, es convertirse un partner estratégico.

La línea de negocios de Avidagro se compone de dos aristas: servicios de ensayos a agroquímicas con I+D de sus productos, y servicios a los productores.

Con esta visión de futuro los próximos objetivos de la empresa están enfocados primero en la consolidación en el agro, ofreciendo un trabajo sustentable y sostenible con las agroquímicas: “nuestra autoexigencia nos lleva a investigar sistemáticamente sus productos, sus recomendaciones y aplicabilidad, para validarlos en nuevos usos”. En segundo lugar, en la línea de ensayos, continuarán invirtiendo parte importante del flujo en adquirir nuevas herramientas, maquinarias ,instrumentos y tecnologías para potenciar las prácticas investigativas y de recolección de datos. Y en tercer lugar llega la etapa de diversificar, generando más proyectos en cerezos, ciruelas D ́Agen, cítricos y otras especies, para ser un aporte para asesores y agroquímicas. “Finalmente, el objetivo más importante es mantener nuestro liderazgo en I+D de ensayos en avellano europeo, aportando a la cadena productiva y otorgando mayor valor a la industria”, señala Albornoz.

En cuanto a los servicios a productores, la empresa ofrece servicio de seguimiento agro fenológico completo: estudio del desarrollo de las flores de avellano europeo (flor femenina: variedad comercial; y flor masculina: polinizantes), crucial para conocer la condición de polinización y con ello obtener datos precisos sobre la cuaja efectiva de los huertos, además del potencial productivo.

Además, cuentan con el servicio de estimación de carga frutal. A través de la contabilización de centros frutales en diciembre, proporcionan información para la logística de cosecha y optimización de recursos (costos asociados, fertilización, etc.). Y, por último, ofrecen el monitoreo sitio específico con imágenes multiespectrales sobre la condición y expresión de las plantas, permitiendo un manejo agronómico diferenciado por cuarteles de riego (nutrición, riego, fitosanitarios, bioestimulantes).

El avellano europeo en Chile representa una industria en crecimiento y modernización, con un enfoque en la sostenibilidad y la innovación. Gracias a la colaboración entre productores, asesores y empresas como Avidagro, el país se proyecta como un líder en calidad y eficiencia en la producción de avellanas, asegurando un impacto positivo y duradero en la industria.