¿Cómo tener un huerto sano de kiwis y controlar la PSA?

En entrevista con Mundoagro, Raimundo Cuevas, Gerente Técnico de Abud & Cía, recomienda que lo primero es tener un huerto cómodo con un adecuado manejo del riego, nutrición y raíces, de manera que pueda tener una mayor tolerancia y convivir de mejor forma con el patógeno.
Febrero 14, 2025

Los eventos de heladas invernales que se registraron en la mayoría de las zonas productivas fueron el principal gatillantes de problemas de bacteriosis del kiwi, PSA, en la campaña 2024. Ante ese escenario, en entrevista con Mundoagro, Raimundo Cuevas, Gerente Técnico de Abud & Cía, recomienda que lo primero es tener un huerto con un adecuado manejo del riego, nutrición y raíces, de manera que pueda tener una mayor tolerancia y convivir de mejor forma con el patógeno. “Luego, es fundamental tener un control de heladas durante todo el año, desde el otoño hasta la primavera, con umbrales de control que van a depender del estado del huerto y su resistencia a las bajas temperaturas. Es importante en este sentido buscar una temprana detección y lignificación de tejidos antes de que ocurran los primeros eventos de heladas en otoño”.

Por otro lado, Cuevas señala la necesidad de un adecuado programa fitosanitario, que combine distintos modos de control, tanto preventivo como curativo, en base a cobre, antibióticos, controladores biológicos y elicitores, de manera que funcionen como un programa integral.

Respectos a su evaluación de la temporada 2024, el asesor explica que “esta temporada ha estado marcada por los eventos de heladas invernales que hubo en la mayoría de zonas productivas, que fueron el principal gatillante de problemas de PSA en huertos en producción y principalmente en huertos en formación donde el daño fue mucho más severo, ya que afectó a la planta completa, teniendo en varios casos que volver a formar el huerto completamente de nuevo”.

En el caso de huertos en producción, el daño de PSA se vio principalmente en la muerte de cargadores, mala brotación y fertilidad de los brotes, lo que tuvo un impacto negativo sobre la productividad y calidad de fruta. “Esto nos hizo aprender mucho sobre la importancia del control de heladas en esta especie no solo en primavera, sino durante toda la temporada, especialmente en huertos en formación, que desde hace varios años no teníamos por el poco interés que había por el cultivo”, agrega.

De acuerdo con Cuevas, observaron que la mayoría de los campos, especialmente desde San Fernando al sur, tuvieron daños considerables de PSA, debido a los eventos de heladas invernales, que en algunas zonas las temperaturas mínimas llegaron a -5°C con una duración de 10 a 14 horas y por varios días seguidos. “Esto provocó un daño importante de los tejidos poco lignificados, lo que debilitó las plantas y generó una puerta de entrada para el patógeno, el cual luego se desarrolló y expresó con mucha virulencia durante la primavera”, destaca.

Próxima temporada

Mejorar la calidad es uno de los temas clave de cada temporada, en especial de la próxima. Por ello, Cuevas recomienda que se deben considerar cuatro pilares fundamentales a trabajar durante la temporada. “El primero trata sobre poda-amarra, que consiste en la regulación de carga desde el invierno. Una adecuada cantidad y distribución de yemas productivas desde el invierno es el punto de partida para tener una carga equilibrada, que permita tener fruta de calidad”. 

En cuanto a la ´polinización, el especialista recomienda asegurar que haya más de 1.000 semillas/fruto, para lo que es muy importante asegurar la polinización y fecundación de las flores mediante una óptima distribución y manejo de los machos, uso de abejas, aplicación de polen, uso de viento y bioestimulantes. “Esto tiene un impacto enorme sobre la forma, tamaño y calidad organoléptica del fruto”.

En el caso riego-nutrición, estos dos elementos son clave para poder lograr el máximo potencial de calidad de la fruta. “Es una especie muy ineficiente en su regulación estomática, y coincide además la máxima demanda con el período de mayor temperatura y radiación, en verano. También es muy sensible a exceso de sales, además de tener una alta demanda de potasio, que es uno de los grandes atributos que tiene el kiwi, considerado un superalimento”. Y el cuarto pilar es obviamente la sanidad, con foco en el control de la PSA, para que el fruto pueda desarrollarse de buena manera, concluye.