Contra los patógenos y los mitos

A pesar de los avances y el entusiasmo por los productos microbiológicos, existen varios mitos que entorpecen la adopción del uso de control biológico. Algunas reflexiones sobre estos mitos y lo aprendido a lo largo de 22 años
Septiembre 12, 2024

Mito 1: Cepas de la misma especie tienen el mismo efecto de control. Cuando comenzamos a trabajar con microorganismos como Trichoderma o Bacillus, una de las primeras suposiciones fue que diferentes cepas de la misma especie deberían funcionar de manera similar en el control de plagas y enfermedades. Sin embargo, tras numerosos ensayos, entendimos que en realidad cada cep atiene un comportamiento único, y su efectividad puede variar significativamente, incluso si comparten un linaje genético cercano. Esto se engloba en el concepto de “ausencia de señal filogenética”. Se recolectaron cepas de Trichoderma desde el extremo norte de Chile hasta la Antártica, y se evaluaron más de 50 cepas que, aunque genéticamente relacionadas, sus capacidades de control biológico eran muy diferentes. En Bioinsumos Nativa tenemos diferentes productos, formulados con cepas específicas de Trichoderma, que tienen efectos muy diferentes: un fungicida (Trichonativa), un estimulante de raíces (Centeón Max) y un protector de semillas (Biomongen).

Eduardo Donoso fitopatólogo director de R&D Bio Insumos Nativa

Se suma la ocurrencia de “homoplasia”, que es la presencia de un carácter en grupos taxonómicos muy distintos, como la emisión de enzimas solubilizadoras de fósforo, que ocurren en distintos grupos de bacterias, hongos y actinomicetos. Esto nos muestra que al seleccionar un producto microbiológico, no podemos basarnos solo en el nombre de la especie; necesitamos entender la cepa específica y cómo interactúa con el patógeno y el entorno. Algo similar ocurre con cepas del género Bacillus (Nacillus®) con capacidad de degradar biofilm de bacterias fitopatógenas, y que no genera compuestos antibióticos, a diferencias de otros productos, donde el mecanismo es el opuesto.

Mito 2: Mayor concentración implica mejor nivel de control. Es natural pensar que cuanto mayor es la concentración de microorganismos en un producto, mejor será su desempeño en el campo. Sin embargo, este no es siempre el caso. Se compararon tres productos diferentes de Bacillus, cada uno con una concentración distinta de microorganismos. Lo sorprendente fue que el producto con la concentración más baja fue tan efectivo como uno de los más concentrados e incluso comparable a un antibiótico sintético. Esto está relacionado con el punto anterior ya que, en lugar de enfocarse solo en la cantidad de microorganismos, debemos evaluar cómo se adapta el producto a un programa de manejo integrado de plagas y cómo su modo de acción se complementa con otras estrategias de control.

Mito 3: Un producto comercial puede reproducirse en el campo. Una idea que se encuentra con frecuencia es la de intentar reproducir productos comerciales para ahorrar costos. Pero la producción de microorganismos a escala comercial es un proceso complejo, que requiere condiciones estrictas y controladas para mantener la pureza y la eficacia del biocontrolador. La producción de agentes de control biológico no implica solo la reproducción de la cepa ,requiere conocimientos específicos para conservar la homogeneidad genética y estimular las capacidades de control durante el proceso de producción y formulación. Esto hace que la reproducciónon farm, requiera una mayor regulación, dado que además de fallas en la eficacia en los productos, el riesgo de contaminación implica la aparición de patógenos para humanos, como Escherichiacoli, Salmonella spp, etc.