Control de enfermedades y uso de biológicos en cerezos: ¿Qué manejos debo realizar?
Las claves en el control de enfermedades y uso de biológicos en cerezos fue el principal tema que trató la última clase del curso “Poscosecha de cerezos: Énfasis en el Manejo del huerto”, a cargo del destacado asesor de carozos y cerezas, Patricio Morales, en Mundoagro Capacita, la primera plataforma de Educación Online 100% gratuita, que cuenta con el auspicio de compañías líderes del sector como Coagra, Syngenta, Chemie, Stoller, Anasac e Innovak Global.
El curso contó con más de 1.300 inscritos y un promedio 450 personas que asistieron en cada clase. En la última clase, Morales afirmó que el uso de biológicos ha sido exitoso en los últimos años, por eso el camino va hacia allá. “Cada vez más se ha ido acotando la paleta de productos químicos que podemos usar por el tema de residuos y temas ligados al impacto ambiental, donde han desaparecido moléculas de herbicidas e insecticidas que pueden haber sido nocivas para seres humanos, peces, abejas y acuíferos. Tendremos menos posibilidades de usar productos químicos y, por lo tanto, vamos a tener que saber utilizar en los momentos adecuados los productos biológicos”.
El asesor indicó que en Chile se produce sobre los mismos suelos por lo menos desde hace cuatro o cinco generaciones de frutales sobre frutales, sin descanso y con poca rotación. El cambio climático en la zona centro-sur ha estado marcado por problemas de salinización y aridificación de los valles junto con la sequía prolongada, lo que ha provocado que los suelos se empobrezcan. “Hay muchos trabajos que revelan cómo los biológicos ayudan a la agricultura. Bacillus, aparte de generar protección, en muchos casos genera resistencia sistémica inducida, que tiene un efecto en mejorar el sistema inmunológico de las plantas”.
El suelo tiene propiedades biológicas que descansan en la cantidad de materia orgánica, explicó Morales. “Puedes sembrar cualquier consorcio microbiano, buscando objetivos, pero esto depende de los niveles de materia orgánica y agua del suelo. Es muy importante adquirir el hábito de integrar en el suelo 20 a 30 metros cúbicos de guano, que trae muchos beneficios como reponer la materia orgánica, mejorar la estructura del suelo y la retención de humedad. Lo anterior es complementario a la aplicación de aminoácidos y del carbono”.
De acuerdo a lo que dictó Morales, la materia orgánica está compuesta por tejido y células de organismos que viven en el suelo (biomasa) y sustancias de síntesis producidas por los propios habitantes del suelo. A partir de eso, el asesor recomendó aplicar aminoácidos en primavera y post cosecha en conjunto con la fertilización al suelo para reforzar la materia orgánica y activar la microbiología del suelo: Bioamino-L, 20 a 80 litros por hectárea; CP Soil, 20 a 80 kilos por hectárea y Aminochem Mo, 20 a 80 litros por hectárea.
Morales comenta que la materia orgánica representa en sí misma un sistema complejo, que se caracteriza por un gran dinamismo dado por los aportes vegetales, animales y microbianos. También experimenta la transformación y evolución que sufre debido a diversos procesos.
La influencia de la materia orgánica sobre la fertilidad del suelo es clave, comenta Morales, ya que influye sobre las propiedades físicas, como estabilidad estructural, color, retención de agua, permeabilidad de cohesión; sobre las propiedades químicas, como pH, contenido de nutrientes y, por tanto, influye en el intercambio de cationes, y sobre propiedades biológicas al regular los estados de oxidación, que favorecen el intercambio gaseoso, asegura producción de CO2 y estimulación de la actividad del suelo y desarrollo vegetal.
El asesor explicó que el uso de consorcios microbianos al suelo ayuda a lograr objetivos como control de insectos nematodos (hongos entomopatógenos), disminuir compactación; micorrización (asociatividad hongo); protección de cultivos (control de nematodos, hongos, larvas, etc) y enraizamiento.
Sin embargo, el control de enfermedades debe partir desde el inicio de la plantación, comprando plantas sanas libres de enfermedades. “El control sanitario debe tener rotación entre el uso de biológicos y químicos. Siempre tener en cuenta que el control sanitario debe ser preventivo siendo este lo más eficiente y que el efecto del control curativo será más caro”.
Por otro lado, los controles de enfermedades serán durante toda la vida del huerto. “El control curativo es imposible de conseguir con daños severos y muerte de las plantas”, concluyó Morales.
Programa Adama biológicos 2024
La clase contó además con una presentación de Gonzalo Ugarte, Gerente de Biosoluciones de Adama, quien indicó que la empresa está buscando cambiar el portafolio de productos.
“Estamos buscando generar simbiosis. Hace 20 años las empresas comenzaron a investigar sobre el uso biológico de Trichodermas y Bacillus. Algunas empresas han importado estos productos para hacer una agricultura más sustentable”.
Ugarte dijo que en 2023 Adama tuvo el objetivo de generar una renovación del portafolio Bio, y uno de los pilares fue tener una asociatividad con una empresa que invierta en investigación de productos microbiológicos. “Por ello elegimos a la firma AMT, bioactivación vegetal, que tiene los productos como Biolife Psychro, Biolife Rhizo, Biolife foliar y Biolofe expert. Ellos tienen colección propia de 300 microorganismos beneficios autóctonos obtenidos y caracterizado para el uso agrícola”.
Las ventajas de usar los microorganismos benéficos son diversas. Entre ellas, que son un nuevo mecanismo de acción, que se complementa a los químicos. Los microorganismos favorecen la competencia por nutrientes y espacio, generación de compuestos antimicrobianos, alcanza lugares y estructura donde los químicos son más débiles.