Control temprano de la chaqueta amarilla en Chile: INIA reactiva estrategia para frenar daños en la fruticultura y proteger a los polinizadores

Ante el inicio de la temporada y la amenaza que representa esta plaga para las colmenas y los cultivos frutales, especialistas del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) recomiendan anticipar las medidas de gestión antes de su explosiva expansión poblacional.
Septiembre 17, 2026

La sanidad agrícola y apícola en Chile se pone en alerta ante el ciclo biológico de la chaqueta amarilla (Vespula germanica). Con el objetivo de mitigar las pérdidas económicas en los huertos frutales y salvaguardar las poblaciones de abejas melíferas, profesionales e investigadores del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) han intensificado los llamados a implementar un control temprano de la plaga antes de que alcance su pico de masificación estacional.

Impacto en la fruticultura y los polinizadores

La chaqueta amarilla es una especie exótica invasora altamente agresiva que genera estragos tanto en la producción agrícola como en la biodiversidad local. Su impacto se manifiesta principalmente en dos flancos críticos:

  • Daño directo a la fruta: Durante los meses de maduración y cosecha, las avispas obreras muerden frutos con alto contenido de azúcares —como carozos, uvas y pomáceas—, provocando pérdidas directas de producto comercializable y generando heridas que facilitan el ingreso de hongos y bacterias fitopatógenas.
  • Amenaza a la apicultura y polinización: Este insecto es un depredador voraz de las abejas (Apis mellifera), atacando colmenas enteras para robar miel, larvas y proteínas. Esto no solo debilita la capacidad de producción de los apicultores, sino que pone en riesgo el servicio ecosistémico esencial de la polinización, clave para el rendimiento de la fruticultura nacional.

Estrategia de control temprano: Por qué actuar antes de la primavera avanzada

Desde el INIA recalcan que el error más común es intentar controlar la plaga cuando las poblaciones ya son masivas y los nidos están completamente formados (usualmente hacia mediados de verano). En ese punto avanzado, los tratamientos son significativamente menos efectivos.

La clave del manejo integrado radica en la captura de reinas fundadoras al inicio de la temporada (en periodo primaveral temprano). Cada reina eliminada en esta ventana de tiempo representa un nido menos en los huertos y predios rurales durante los meses críticos de verano.

Recomendaciones técnicas para los productores

Para una gestión efectiva en los campos chilenos, los especialistas sugieren implementar las siguientes acciones preventivas:

  1. Ubicación estratégica de trampas: Instalar trampas cebadas con atrayentes proteicos (como restos de pescado o carne picada) en el periodo de salida de hibernación de las reinas, y cambiarlos por atrayentes azucarados o comerciales conforme avanza la temporada hacia el verano.
  2. Monitoreo perimetral: Vigilar las zonas de colindancia con cursos de agua, matorrales y sectores de acumulación de residuos orgánicos, que suelen ser sitios predilectos para la nidificación subterránea o en estructuras.
  3. Manejo de residuos de cosecha: Evitar la fruta sobremadura o caída en el suelo sin recolectar, ya que actúa como una fuente directa de atracción y alimentación para las obreras.

Anticiparse al ciclo biológico de la chaqueta amarilla se consolida así como una herramienta indispensable para proteger la rentabilidad de los huertos frutales y mantener el equilibrio ecológico necesario para la polinización en la agricultura chilena.