Convicción High Tech
Creada en 1979 por hijos de colonos italianos, que perpetuaron el trabajo y la tradición de sus padres llegados en 1930 al Valle de Aconcagua, Río Blanco es una de las principales exportadoras de frutas del país. Primero con la producción de uva de mesa y, dos años después de su inicio, con el paso a exportar de forma directa y a incorporar de forma paulatina distintas especies. Pasa el tiempo y las generaciones, pero se mantiene un legado: el de estar a la vanguardia para sostener el negocio.
“Somos una empresa familiar y estamos en Copiapó, Vicuña, Ovalle, Aconcagua, Rancagua y en Curicó. Son cinco dueños que aportan con sus proyectos a la exportadora Río Blanco, de la mano de nueve campos que posee y administra la exportadora también desde Copiapó hasta Curicó”, señala el gerente general de Río Blanco, Ricardo Koch.

En términos de producción, la empresa comercializa cerezas, de las cuales el 70% es propio y el resto de terceros, mientras que es 100% producción propia lo relativo a uva, granadas, y kiwis, en la región del Maule. Luego, en cítricos la producción está focalizada en la cuarta región, con dos grandes campos, uno con naranjas y mandarinas y otro solo mandarinas.
En relación a los cítricos, los comienzos se acentúan principalmente hace unos 25 años en la región de Coquimbo. “Es ahí donde tenemos nuestra planta frigorífica, donde está nuestra máquina procesadora y esta nueva inversión que realizamos con el Mandarin Vision 3 de Unitec”, indica el gerente general de Río Blanco.
“Para nosotros es fundamental incorporar tecnología e innovación en lo que hacemos. En la agricultura es imperioso estar en la vanguardia y en lo último de tecnología intentamos siempre estar innovando, porque los mercados y los clientes finales así lo exigen. Se ha convertido en parte de nuestro ADN y esperamos siempre estar en lo último de la tecnología”, manifiesta Koch.
La última adquisición fue la Mandarin Vision 3, sistemas de visión para la clasificación de la calidad de mandarinas, cuya característica es un selector mucho más específico. “Tiene un software con el que puedes determinar cada uno de los defectos, y tiene todo un tema de eficiencia en cuanto a kilos procesados. Posee rellenadores automáticos y también aumenta su rendimiento de kilos por hora, al incorporar mayor velocidad, por lo que se puede procesar muchos más kilos día o por turno,” explica.
De acuerdo a Koch, como empresa el hecho de innovar y estar a la vanguardia en el uso de tecnología les ha traído resultados prácticamente inmediatos, ya que es algo que tiene impacto en las labores diarias. “Y también es hacernos cargo de entregar la mejor tecnología a quienes trabajan con nosotros. En esta temporada, por un tema hídrico se bajará la producción en algunos kilos, pero teniendo esta máquina nosotros podemos procesar más aún todavía”.

Principales mercados
En términos generales, Río Blanco exporta principalmente Estados Unidos y algo de Latinoamérica, pero también es importante destacar un porcentaje que se está abriendo en el Lejano Oriente. “Como sector, luego de esta temporada lo estamos viendo con un mayor grado positivo. El agro ha tenido sus últimos tres años una época difícil, pero a partir de la temporada 22/23 con los kiwis, cítricos, cerezas, y uva, ha tenido un vuelco favorable para la industria”, indica el gerente general.
En cuanto al futuro, para Koch se ve con optimismo en el sector, donde la máxima debe ser la entrega de un producto final de mejor calidad: “Esa será la característica que nos va a diferenciar en los mercados”.
En lo referente a nuevos mercados, Koch piensa antes que nada en India, donde ve un potencial grande. “Pero hay que trabajar mucho en la relación con las navieras, la promoción, los tiempos de tránsito, etc. Ojalá China fuera más estable, pero el mercado de la India puede madurar más, porque ya se ha ido trabajando una confianza con aquel sector”, cierra Koch.
La capacidad de innovar
Ubicada en la planta procesadora de Pan de Azúcar, en la región de Coquimbo, la Mandarin Vision 3 de Unitec fue parte de un proyecto mayor para automatizar las operaciones de Río Blanco con respecto a los cítricos. Así lo afirma Cristian Reckmann, gerente de la planta de Coquimbo. “Nosotros primero realizamos un proyecto para automatizar nuestras operaciones, con el objetivo de mantenernos en el top de línea de tecnología en los procesos. Nuestra industria es competitiva y es fundamental tener buenos clientes, buenas producciones y alcanzar los objetivos de kilos por año, tener la capacidad de entregar un servicio del mejor nivel. Y uno de los parámetros que se mide ahí es la utilización de los equipos y la capacidad de innovar con la incorporación de tecnología nueva a los procesos”, manifestó Reckmann. Se evaluó cuáles eran los puntos donde era más relevante incorporar tecnología o con un mayor impacto en los resultados del proceso, para lo cual uno de los aspectos esenciales es lograr un producto homogéneo, uniforme y que cumpla con las expectativas de los clientes. “No todos los requerimientos son iguales porque depende de lo que pide el mercado. Y una de las cosas más difíciles de lograr es la uniformidad del producto final. Cuando que-daba a criterio de una persona había muchas variables distintas, y al final la incorporación de tecnología de selección lo que establece es un criterio común y un objetivo que está parametrizado. Permite entregar un producto más sólido y consistente”, añade el gerente de la planta de Pan de Azúcar. La otra evaluación que se realizó tiene relación con la optimización de recursos y el valor de no depender del factor humano. “Cada vez hay menos mano de obra disponible, por lo que la automatización en este punto es relevante. Por eso se decide incorporar la tecnología en el selector electrónico y en la parte de embalajes, con lo cual disminuimos la dotación necesaria para el proceso en un 53%”, dijo Reckmann. Por último, agrega que el uso de tecnologías también representa un desafío pues el componente humano es fundamental y para eso es necesario capacitar y pensar en el equipo que va a estar detrás del trabajo. “En nuestro caso son cuatro operadores titulares y dos orientados al selector, además de los reemplazos en caso de eventualidades” finalizó Reckmann.