Diplodia seriata: El buen ladrón
Durante el transcurso de este año fui invitada a dar una charla en el Primer Workshop de Enfermedades de la Madera en Frutales organizado por el INIA-Quilamapu, y las universidades de Talca y Concepción. Buscando un tema para exponer resolví hablar sobre Diplodia seriata como un buen ladrón. Durante el desarrollo de este artículo intentaré explicar el motivo de porqué a esta especie se le puede considerar como un buen ladrón. Diplodia seriata es la fase asexual de Botryosphaeria obtusa, aunque hoy en día los científicos se pusieron de acuerdo en que para cada especie hablemos del nombre más común, de modo que es D. seriata el nombre que se le da a esta especie.
Mi primera aproximación a este tipo de especies, que pertenecen a la familia Botryosphaeriaceae, fue en el desarrollo de mi tesis de magister realizada en la Universidad Católica de Chile, bajo la dirección del profesor PhD. Bernardo Latorre. Es así como trabajé con el daño causada por D. seriata y D. mutila en vides Thompson Seedless para uva de mesa y en durazneros (Tesis X. Besoain, 1987). Es así que, al realizar pruebas de patogenicidad con dos diferentes especies, Diplodia mutila y D. seriata, las lesiones desarrolladas por D. mutila fueron superiores a las desarrolladas por D. seriata.
Cuando terminé mis estudios de magister, obtuve un trabajo como profesora en la Escuela de Agronomía de la PUCV, de modo que una de mis primeras investigaciones fue estudiar la cancrosis áspera del níspero, esta vez dirigiendo la tesis de pregrado del alumno Hugo Fuentes (1988), en donde, analizando la patogenicidad en plantas de níspero var. Golden Nugget, de nuevo D. seriata se comportó muy poco agresiva o virulenta en comparación a D. mutila (Figura 1A).
En otra tesis de pregrado, del alumno Alejandro Boher (1990), quién trabajó las cancrosis causada por la especie D. seriata afectando a peral en un huerto en la zona de Casablanca, las plantas presentaban cancros de color café oscuro -de gran tamaño- en los árboles afectados. Pero al hacer las pruebas de patogenicidad, nuevamente las lesiones fueron muy pequeñas, de un centímetro, lo que no se correspondía con lo observado en terreno (Figura 1B), no obstante, las plantas inoculadas al cabo de 4 años desarrollaron extensos cancros.
Otro ejemplo, fue lo observado en pruebas de patogenicidad en palto, efectuadas en taller de título de Andrea Morales (2007), en donde claramente las lesiones presentadas por D. seriata eran considerablemente menores en contraste con lo observado con aislado de Neofusicoccum parvum (Figura 1C). Nuevamente pasaba algo parecido a lo observado en las dos especies de frutales antes descritas.
Finalmente, Andrea Morales en su tesis de Magister (2012) determina a D. seriata como un patógeno de menor grado de virulencia al contrastarlo con D. mutila (Figura 1D) y N. parvum. En base a estos resultados más trabajos efectuados en el extranjero, se observaba que D. seriata era un patógeno débil, patrón observado en diferentes hospederos o especies frutales (Figura 1A, B, C y D).
Prevalencia de D. seriata en vides
En relación a la prevalencia de estas especies en asociación a vides de uva de mesa o para vino, un primer trabajo correspondió a la tesis de pregrado de Carolina Torres (2010), en la que prospectó 14 predios, logrando recuperar un total de 17 aislados de la familia Botryosphariaceae en vides con cancros en V o con muerte de brazos, de los cuales 12 de 17 correspondieron a D. seriata, es decir, un 70,2%. Posteriormente, Andrea Morales, trabajando en su tesis de Magister en la EA-PUCV, prospectó un total de 7 parronales de uva de mesa, trabajo en que D. seriata -curiosamente- fue la especie más recuperada, con 20 aislados de un total de 24 pertenecientes a esta familia, lo que corresponde a un 83,3%.

Al año siguiente, 2013, Gonzalo Díaz, en su tesis de doctorado en la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), prospectó un amplio número de viñedos y de una total de 694 muestras, detectó que un 56,3% de estas correspondían a Botryosphaeriaceae, principalmente asociado a daño en la madera con la clásica V; de estas -nuevamente- un 70% correspondió a la especie D. seriata. Finalmente, Alejandra Larach efectuó una prospección para su tesis de doctorado (2024), en los mismos viñedos prospectados por Carolina Torres el año 2010; es decir, 8 años después, coincidiendo en que de 33 aislados obtenidos de Botryosphaeriaceae un 90,9% correspondían a D. seriata. La pregunta -sin duda- es, ¿por qué esta especie de tan poca o de escasa capacidad de causar daño en plantas jóvenes, según los diferentes estudios, tanto en vides de uva de mesa como para vino, es tan frecuentemente asociada como la de mayor prevalencia?
Tejido asociado a un mayor daño
Este aspecto fue abordado gracias al proyecto Fondecyt 1211094 con el objetivo de evaluar el efecto de la edad del tejido en infecciones con tres aislados diferentes de D. seriata. Trabajo que fue abordado en la tesis de doctorado de Alejandra Larach (2024) y publicado el año 2023. Para efectuar este trabajo se plantó un pequeño viñedo con plantas cv. Cabernet Sauvignon en la Estación Experimental de la Palma de la EA-PUCV, desafío no menor por cuanto se plantó en tiempos de pandemia y, además, fue efectuado gracias a la conservación de estas plantas en macetas por un período de 8 años en el área de invernaderos del Laboratorio de Fitopatología, PUCV.
En dicho trabajo podemos ver que las infecciones en madera de 10 años de edad prácticamente duplicaban las lesiones asociadas a tejidos de uno y dos años, lo que puede explicar por qué la incidencia y prevalencia de esta enfermedad aumentan con los años, sobre todo a partir del séptimo año.
Explica lo observado en níspero, donde se aprecian cancros extensos en árboles adultos, al igual que en peral, luego que las plantas presentan mayor edad.

Dispersión de esporas
En este ámbito existen tres trabajos de epidemiología asociadas a especies de Botryosphaeriaceae.
El primero fue el realizado por Julio Cornejo en su tesis de pregrado (1993), en el que fue midiendo en picnidios, donde especies de Botryosphaeriaceae producen y liberan sus esporas para causar daño en otras zonas sanas del cultivo, en este caso, asociado al níspero. Es así como observó un ‘peak’ de liberación en el mes de agosto para D. seriata y en el mes de septiembre para la especie D. mutila.
En la tesis de Magister de Diego Valencia, publicada en 2015, el tesista observó, en dos viñedos de la zona de Casablanca, la liberación de especies de la familia Botryosphaeriaceae (Figura 3), la que coincide con las precipitaciones que existen en esta zona vitivinícola, en donde se aprecia que la liberación ocurre principalmente en invierno o inicios de primavera, y coincide con la época de lluvia, y con el manejo de poda de esta especie. En la tesis de magister de Lorena Tapia (2022), ella estudió la liberación de esporas en la especie de palto en la zona de Santo Domingo, en este caso ella observó que se producía liberación de esporas todo el año, pero los mayores ‘peaks’ estaban asociados a las precipitaciones.
Desafíos a Futuro
Sin lugar a dudas, podemos concluir que D. seriata es una especie polífaga, que afecta a diferentes especies frutales y vides en Chile, sobre todo asociada a clima mediterráneo.
En esta última especie, el problema causado por esta enfermedad es muy importante, provocando la pérdida -en algunos casos- de hasta un 50% de la producción. Como hemos visualizado en este artículo, sin lugar a dudas Diplodia seriata es un buen ladrón, al inicio roba de a poco, sin que lo notemos, pero cuando se visualiza el daño después de varios años, ya queda poco por hacer.

No obstante, aunque han existido importantes avances hasta la fecha, es clave dilucidar como abordar este problema, sobre todo analizando el microbioma asociado a la vid. Así mismo es importante ver el impacto de otras especies, como Neofusicoccum parvum, la que está siendo estudiada por la alumna de doctorado Diyanira Castillo-Novales, que al igual que en el caso de Alejandra Larach, son parte del Programa de Doctorado en Biotecnología de la UTFSM y la PUCV. En ambos casos he recibido el aporte del profesor Michael Seeger, de la UTFSM, como director de tesis de Diyanira y como Co-Director en el caso de Alejandra Larach. Desde el año 2023, contamos con el apoyo del Núcleo Milenio BioGem NCN2023_054, lo que nos permitirá conocer como biocontrolar mejor esta enfermedad cuando el daño es causada por D. seriata o N. parvum, y estudiar la importancia del microbioma en el desarrollo de este tipo de enfermedades asociadas a Vitis vinifera, una importante especie para nuestro país y otros países de clima Mediterráneo.

