Diversificación y calidad: Ecuador dispara las exportaciones de arándano, mango, maracuyá y aguacate en el primer semestre de 2026

Respaldado por certificaciones internacionales de inocuidad y una estrategia activa de apertura de nuevos destinos como los Emiratos Árabes Unidos, Chile y Singapur, el sector frutícola ecuatoriano consolida aumentos de tres dígitos en rubros emergentes como el arándano (+359%) y el mango (+162%).
Septiembre 11, 2026

Las agroexportaciones no tradicionales de Ecuador cerraron la primera mitad de 2026 con un desempeño notable. Según cifras oficiales del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, el balance del primer semestre (enero-junio) refleja un crecimiento sostenido en los volúmenes y valores de exportación de arándano, mango, maracuyá y aguacate.

Este dinamismo responde a la consolidación de estándares de trazabilidad en origen y a la incursión en nuevos mercados de alto valor, complementando la presencia histórica en la Unión Europea y Estados Unidos.

Crecimiento por rubro: El salto del arándano y la fuerza de la maracuyá

Al analizar los indicadores económicos entregados por la cartera de Estado entre enero y junio de 2026 en comparación con el mismo período de 2025, destacan los siguientes resultados:

  • Arándano: Lidera el crecimiento porcentual de la canasta frutícola con un incremento del 359%, pasando de US$ 108.000 en 2025 a US$ 495.000 en los primeros seis meses de 2026.
  • Mango: Registró una expansión del 162%, aumentando su valor exportado de US$ 554.000 en el primer semestre de 2025 a US$ 1.454.000 en el mismo lapso de 2026.
  • Maracuyá: Se mantiene como el rubro de mayor volumen y valor global dentro del grupo de frutas emergentes, alcanzando un crecimiento del 63% al pasar de US$ 600 millones en el primer semestre de 2025 a US$ 980 millones en el período equivalente de 2026.
  • Aguacate (Palta): Tuvo una subida del 18%, avanzando de US$ 2.798.000 a US$ 3.314.000 entre enero y junio de este año.

Geografía productiva e impacto en la agricultura familiar

El informe gubernamental enfatiza que la expansión de estas cadenas tiene un impacto directo en el desarrollo territorial y en la economía de los pequeños y medianos agricultores, quienes representan una porción significativa de la base productiva:

  • Aguacate: La oferta exportable se concentra principalmente en las provincias de la sierra norte y central, abarcando Carchi, Imbabura y Tungurahua.
  • Mango: Los principales polos de cultivo y empaque se ubican en Guayas, Los Ríos e Imbabura.
  • Maracuyá: Su producción se distribuye mayoritariamente en la franja costera e interandina de Esmeraldas, Manabí y Santo Domingo de los Tsáchilas.

Certificaciones internacionales y nuevos destinos

Un pilar fundamental para sostener este crecimiento ha sido el alineamiento con las exigencias fitosanitarias de los países compradores. Las fincas y plantas de empaque involucradas cuentan con acreditaciones como Global G.A.P., certificación orgánica, registros fitosanitarios oficializados y el sistema HACCP (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control). Este último funciona como una garantía preventiva internacional que controla riesgos biológicos, químicos y físicos en toda la cadena agroindustrial.

Gracias a estas garantías de inocuidad y calidad en origen, la fruta ecuatoriana está logrando posicionarse más allá de sus socios tradicionales. Si bien Estados Unidos y la Unión Europea siguen concentrando volúmenes importantes, la oferta ha iniciado envíos regulares a nuevos destinos de oportunidad como Chile, Emiratos Árabes Unidos, Israel y Singapur.

Fuente: Eluniverso