Ecuador confirma segundo caso de Fusarium R4T: Lluvias por El Niño amenazan con acelerar la expansión del hongo
El sector bananero de Ecuador atraviesa momentos de máxima alerta fitosanitaria. La Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad) confirmó la detección del segundo caso positivo de Fusarium oxysporum f. sp. cubense Raza 4 Tropical (Foc R4T) en el país, elevando la preocupación de productores, exportadores y autoridades frente al principal rubro agroexportador ecuatoriano.
El hallazgo se produjo en el sector de El Quemado, en la provincia de El Oro —una de las zonas de mayor tradición y volumen productivo de musáceas—, en una finca de 90 hectáreas que colinda directamente con el predio “La Carolina”, donde se registró el primer brote de la enfermedad en el territorio nacional.
Detección mediante drones y activación de contingencia
La identificación del brote fue posible gracias a los programas de vigilancia periódica de Agrocalidad, los cuales combinan monitoreos aéreos con drones y prospecciones en campo. Tras detectar una planta con síntomas sospechosos, las muestras de laboratorio confirmaron la presencia de la plaga.
De manera inmediata, la autoridad fitosanitaria activó el Plan de Contingencia Nacional, implementando las siguientes medidas de contención:
- Aislamiento y delimitación: Restricción y cerco del área afectada para evitar el tránsito no autorizado de personas, herramientas y vehículos.
- Refuerzo de bioseguridad: Aplicación rigurosa de protocolos de desinfección y muestreo intensivo en el perímetro de la finca de 90 hectáreas.
- Capacitación y acompañamiento: Asistencia técnica continua a los productores locales para reforzar las barreras de entrada en predios vecinos.
Desde Agrocalidad enfatizaron: “La corresponsabilidad es fundamental para prevenir la propagación de esta plaga y salvaguardar uno de los principales productos de exportación del país.”
El factor El Niño: El gran temor del sector
Más allá del foco controlado por las autoridades, el mayor temor de los gremios bananeros y plataneros radica en la coyuntura climática. La presencia de precipitaciones intensas e inundaciones asociadas al Fenómeno de El Niño representa un vehículo crítico de dispersión.
Dado que las esporas de Fusarium sobreviven en el suelo y se transportan con facilidad a través de la escorrentía, el agua acumulada y el barro, el riesgo de que el hongo migre desde El Oro hacia áreas productivas que permanecen libres de la plaga se ha multiplicado.
La combinación de estrés hídrico en las raíces y la rápida circulación de agua en los canales de drenaje exige que las fincas de la región extremen el control de accesos, arcos de desinfección y la desinfección de calzado, como única vía para contener la amenaza en la matriz productiva nacional.
Fuente: Primicias