El furor del kiwi en Argentina: Mar del Plata concentra el 80% de la producción, apunta al mercado externo y advierte que “no hay mucha más tierra apta”
La agroindustria frutícola argentina atraviesa un momento de expansión y reordenamiento estratégico. En la costa atlántica, Mar del Plata y el sudeste bonaerense se afianzan de forma indiscutida como el epicentro productivo del kiwi en el país, al concentrar el 80% de la superficie total plantada. Este dominio territorial ha impulsado una serie de iniciativas legislativas y gremiales para posicionar a la región en el mapa internacional y reconocer formalmente su peso económico en la actividad agraria nacional.
Capital Nacional del Kiwi y la búsqueda de visibilidad local
Impulsado por el Concejo Deliberante local, el proyecto para declarar a Mar del Plata como la Capital Nacional del Kiwi busca respaldar institucionalmente un liderazgo que se gestó con los años. Si bien no fue la zona donde se originó el cultivo en el país, hoy concentra la mayor superficie y dinamismo comercial.
En paralelo a las discusiones legislativas, el sector privado trabaja en articulación con el municipio. Mauro Briguglio, secretario de la Cámara de Productores de Kiwi, detalló que se gestiona la realización de un evento o fiesta temática hacia fin de año para acercar la producción a la comunidad. Además, el referente remarcó la importancia de sumar a municipios vecinos —como General Alvarado— para regionalizar la discusión y llevarla próximamente a los ámbitos provinciales y nacionales.
Inversión a largo plazo y el desafío del financiamiento
Detrás del crecimiento de las huertas hay un esfuerzo técnico y financiero considerable. La producción de kiwi exige un capital intensivo y una alta cuota de paciencia agrícola: el cultivo requiere de hasta tres años para iniciar su producción y de cinco a siete para alcanzar su rendimiento pleno.
“Lo que se hace es a pulmón de los empresarios y los productores que se pusieron al hombro esta iniciativa. Es un cultivo que necesita de mucho dinero, por lo que es tan importante el financiamiento para que los proyectos prosperen”, enfatizó Briguglio.
Actualmente, la Argentina destina unas 1.000 hectáreas en total al cultivo de esta fruta, de las cuales 800 se ubican en el sudeste bonaerense. No obstante, el volumen total cosechado alcanza las 12.000 toneladas anuales, contemplando que una parte de la superficie plantada aún se encuentra en etapas de desarrollo y maduración.
Proyección exportadora frente a los gigantes del hemisferio
Con una industria nacional floreciente, la mirada del sector ya está puesta en el comercio exterior. Actualmente, entre un 20% y un 30% de la producción argentina se exporta hacia destinos de Latinoamérica y Europa. Sin embargo, los referentes sostienen que el potencial es considerablemente mayor ante un mercado internacional que demanda más volumen.
El argumento principal radica en una ventaja competitiva geográfica y climática única. En el hemisferio sur, los productores de kiwi son muy selectos: Nueva Zelanda, Chile, la emergente Sudáfrica y la Argentina componen la oferta global que abastece al codiciado mercado del hemisferio norte.
Ante este escenario, Briguglio concluyó con una advertencia sobre los límites naturales de la expansión agrícola y la ventana de oportunidad comercial:
“Tenemos la oportunidad de abastecer el gran mercado, que es el hemisferio norte. Es una posibilidad enorme porque no hay mucha más tierra apta para producir kiwi y debemos buscar nuestro espacio en el mercado internacional”.
Fuente: 0223