El nuevo paradigma del arándano: Líderes internacionales apuestan por la calidad y postcosecha sobre el volumen
La temporada de arándanos se encuentra en pleno desarrollo en gran parte del Hemisferio Norte, configurando un mapa comercial caracterizado por intensos desafíos meteorológicos, logísticos y operacionales desde California hasta la región del Cáucaso. Aunque el ciclo comenzó con tropiezos y avanza a un ritmo más lento del proyectado inicialmente, la resiliencia de los productores y la estabilización de los mercados de destino mantienen un ambiente de cautelosa confianza para el cierre de las cosechas.
Un inicio crítico: El fuerte impacto del clima
Las condiciones meteorológicas adversas se transformaron en el principal factor de disrupción durante los primeros compases de la primavera de 2026, alterando los calendarios y las expectativas de volumen en varios continentes:
- España y Marruecos: En el sudoeste español, una sucesión de tormentas acompañadas de fuertes vientos causó graves daños estructurales en los macrotúneles de la provincia de Huelva, generando estrés vegetal y un retraso en el inicio de las recolecciones, según detalló Freshuelva. Estos mismos frentes climáticos barrieron el norte de Marruecos, donde firmas productoras líderes como African Blue estiman caídas superiores al 20% en los volúmenes de exportación regionales, llegando a registrar pérdidas individuales de hasta el 50% en predios severamente afectados.
- Polonia y Ucrania: Tras un arranque de temporada inusualmente cálido, Polonia sufrió tres olas consecutivas de heladas tardías que dañaron los cultivos de manera dispar según la geografía del huerto y los sistemas de mitigación activos (como turbinas de viento y riego por aspersión). Pese a ello, la asociación Grupa Producentów Owoców prevé que la cosecha total logre igualar el volumen del año pasado, apuntando a comenzar su ventana comercial a mediados de julio (semana 28). Por su parte, Ucrania experimentó condiciones extremas en su zona central, donde temperaturas extremas de hasta -35°C destruyeron el 100% de la producción en algunos huertos de variedades modernas.
- Georgia: Las bajas temperaturas promedio y las lluvias persistentes retrasaron el desarrollo fenológico del fruto, provocando un retraso de aproximadamente dos semanas en el inicio de la cosecha. Sin embargo, la Asociación de Productores de Arándanos de Georgia mantiene la confianza de superar las 10.000 toneladas métricas este ciclo.
- Estados Unidos: Una severa helada en el mes de febrero golpeó zonas clave. El US Highbush Blueberry Council (USHBC) informó que la cosecha de Florida caerá a la mitad frente al año previo, situándose cerca de las 10 millones de libras, mientras que Nueva Jersey acusa pérdidas de entre el 30% y el 50%. En contraposición, estados del norte y oeste exhiben un panorama robusto: Washington proyecta superar las 200 millones de libras y Míchigan estima un incremento de 9 millones de libras respecto a la campaña anterior.
Presiones más allá del clima: Plagas, logística y mano de obra
La complejidad de la presente temporada también se explica por factores biológicos y tensiones geopolíticas que impactan los costos operativos. En los huertos de Huelva (España), la aparición de la plaga invasora Scirothrips aurantii (trips de la orquídea) está generando mermas importantes. Ante la falta de herramientas fitosanitarias químicas autorizadas, los productores españoles han debido reestructurar su manejo integrado enfocándose en el control biológico mediante el uso de parasitoides y depredadores naturales.
En Europa del Este, la guerra en Ucrania continúa encareciendo la cadena de suministro, elevando el precio de los combustibles y obligando a rediseñar rutas aéreas más largas para llegar a destinos premium como Dubái y los mercados de Medio Oriente. Adicionalmente, la escasez de mano de obra agrícola en Ucrania ha alcanzado niveles críticos debido al desplazamiento de más de 11 millones de personas desde 2022. Empresas locales como Blue Berry LLC han tenido que implementar esquemas logísticos especiales para trasladar a trabajadores desde grandes ciudades ubicadas hasta a 100 kilómetros de las plantaciones bajo la consigna de “sin personal, no hay cosecha”.
Apertura de ventanas comerciales y diversificación en Asia
El dinamismo de los mercados globales ofrece un contrapeso positivo. Georgia, por ejemplo, aprovecha una ventana comercial estratégica y complementaria en Europa: ingresa formalmente al mercado cuando los volúmenes del sur europeo comienzan a descender y antes de que las cosechas del norte salgan de manera masiva, evitando la competencia directa.
Asimismo, los exportadores de la región están diversificando sus carteras comerciales apuntando con fuerza hacia Asia y Oriente. Polonia celebra la reciente apertura de India y el gran potencial de crecimiento en el sudeste asiático, mientras que Georgia consolida envíos hacia la Comunidad de Estados Independientes (CEI), la Unión Europea, Medio Oriente, India y, progresivamente, hacia Corea del Sur e Israel.
Por su parte, el mercado interno de Estados Unidos demuestra una demanda de consumo excepcional. Durante el último ejercicio cerrado de 2025, las ventas de arándano fresco en EE.UU. totalizaron US$ 3.400 millones, reflejando un sólido crecimiento del 7% en volumen. Este dinamismo permitió al berry escalar al quinto lugar del ranking de las frutas frescas más consumidas en territorio norteamericano.
El nuevo enfoque: Profesionalismo y confianza sobre volumen
Las lecciones que deja la campaña de contraestación del Hemisferio Norte evidencian un cambio de paradigma en el negocio global de los berries. Los líderes de la industria coinciden en que la rentabilidad actual ya no depende exclusivamente de sumar más hectáreas plantadas o empujar mayores volúmenes al mercado.
Hoy, la prioridad de los productores competitivos está puesta en la profesionalización integral de sus operaciones: la consistencia en la calidad organoléptica, el cumplimiento estricto de las certificaciones internacionales, la modernización de los sistemas de postcosecha, la eficiencia en la gestión logística y el desarrollo de relaciones de confianza a largo plazo con los recibidores globales.
Fuente: internationalblueberry.org