El pequeño que aspira a gigante
El que se consideraba el Benjamín de la familia de los frutos secos en Sudamérica, está creciendo y destaca entre todos. No por ser el menor no tiene derecho a crecer y demostrar sus potenciales, que por cierto, siempre ha tenido. Estamos hablando de la almendra. En el año 2024 se destacan los movimientos que se han desarrollado en el hemisferio sur en torno a este frutal. A saber:
1. Perú inició las plantaciones de almendro con claras ventajas comparativas de su suelo, clima y logística, para desarrollar el almendro de la mejor manera posible. Cuentan con zonas con la cantidad requerida de horas frío, que son mínimo 300 horas frío, y una primavera verano muy influenciada por la zona costera, lo que daría un desarrollo de la almendra igual o mejor que en California, con potenciales productivos sobre los 3.500 kilos de pepa por hectárea de manera permanente. Y al igual que California, sus otoños están libres de riesgo de lluvias.
Si a todo esto sumamos que proyectan poner variedades autofértiles americanas, eso los deja con claras ventajas frente a Chile, cuya industria tiene el 99% de hectáreas con las tres principales variedades (40% Non Pareil, 20% Carmel y 20% Fritz) en un mismo huerto.
Además, en Perú cuentan con suelos libres de uso que cumplen con lo exigido por este frutal, que son extensiones superiores a las 200 hectáreas que permiten que se pueda manejar con un mínimo de personal.

2.El norte de Argentina promete dar que hablar con este frutal, sumado al desarrollo de San Rafael, Mendoza, que tendrá ahí el próximo Congreso Mundial de la Ciruela Deshidratada, organizado por la International Prune Association (IPA), y que da muestras sobre el potencial de la región.
Argentina presenta condiciones de suelo y clima que hacen muy propicio el desarrollo vegetal de la almendra, lo que se suma a la primavera benigna que tienen a la altura de Arica, lo que hace de su clima y suelo algo realmente destacable.
3. En Chile, la cosa no se queda atrás. Las zonas geográficas extremas demuestran que es viable cultivar la almendra en sus terroir clima-suelo, desde Curicó al sur, donde destacan zonas como la costa de la séptima y octava regiones. Esto va de la mano del ingreso de la última genética americana, de cultivos autofértiles y de cáscara blanda, que podrán ser manejadas por la actual agroindustria instalada, y con la internación de maquinaria europea para manejar las cáscaras duras de algunas variedades.
Las variedades americanas a destacar para estas zonas son Shasta Pyrenees, del destacado genetista Burchell, y no se puede dejar de mencionar la variedad Yorizane. En cuanto a portainjertos, incluyo a Atlas y los Rootpac, que han demostrado su uso en la ultra alta densidad. También es de destacar lo logrado por Europa, con las variedades Penta y Soleta. Por el lado de la nueva genética australiana, que no es conocida ni representada en Chile, estimo que debe ser evaluada urgentemente, basado en lo que prometen sus desarrolladores.
Hoy Chile, con sus reales 5.000 hectáreas de almendra es el Benjamín de la fruta seca, pero su potencial desarrollo lo deja con una posición de desarrollo ilimitada. Si llegáramos a superar las 20.000 hectáreas plantadas con las nuevas técnicas de alta densidad, variedades de portainjerto y la última genética, esta industria quedaría nuevamente en el sitial que siempre ha merecido: de líder.
A lo anterior sumemos que la depresión por la que pasó la industria de las almendras significó que actores locales, como Huertos del Valle, dejara de operar desde mayo del 2024 y en septiembre la empresa Pacific Nuts, del visionario empresario Juan Sutil, concretó su fusión con la empresa Prodalmen.
Siguiendo las fusiones, las empresas Giddings Fruit y Sunbelle fueron tomadas por Frutura. Esto es una señal, ya que empresarios locales potencian sus desarrollos y, a su vez, desde el extranjero observan el potencial local.
4. Australia pasó de tener hace doce años aproximadamente 2.000 hectáreas de almendra hasta sobresalir hoy con 65.000 hectáreas en producción y otras 20.000 hectáreas nuevas. Tienen contratos de largo aliento con Inglaterra como destino de su fruta premium y Asia con una demanda creciente, lo que se suma a su agresivo programa genético local, tantos de variedades comerciales como de variedades de portainjerto.
El trabajo desarrollado por todos los actores para poner sobre relieve las múltiples y versátiles cualidades de un alimento nutracéutico como es la almendra, da resultados. Es tanto el potencial que se vislumbra, que el éxito de las asociaciones gremiales de California se replica en Chile, con la consolidación de la asociación Almond Chile.
Apoyando lo anterior, se alinean genetistas, la industria farmacéutica, la medicina mundial y, en su vida diaria, el consumidor final para evidenciar el enorme potencial que presenta hoy el consumo de almendra.