Entre innovación y prestigio: el futuro prometedor de la palta chilena
Ha sido una temporada 2024/25 positiva para la palta chilena, donde los productores han podido ver los resultados de sus inversiones al obtener el mayor volumen de los últimos 10 años. Analizamos los factores que están ayudando a la industria a alcanzar estas cifras, el estado actual del mercado global y las oportunidades para Chile de cara al futuro.
El ingeniero agrónomo y asesor internacional en producción de paltas, Ian Bottinelli, compartió en exclusiva con Mundoagro su repaso de la industria, mostrándose optimista sobre lo que viene en este sector.
Bottinelli indicó que el crecimiento no se debe a un incremento en hectáreas plantadas, sino a un mejor manejo en la producción.
“En todas las zonas productivas del país vemos un aumento en los rendimientos”, dijo el asesor. “En la zona costera central, muchos de los campos ya están produciendo sobre 10 o 12 toneladas parejo todos los años, lo cual era complejo lograr hace seis años”, agregó.
También dijo que los campos en la zona de La Ligua, Petorca y Cabildo, que siempre han tenido buenos rendimientos, están con un poco más de disponibilidad de agua, lo cual calificó como un “renacimiento para esa zona, que históricamente ha sido un sector de muy buena calidad”.
Además del mejoramiento en el rendimiento de los árboles, Bottinelli aseguró que se está logrando producir con menos alternancias, debido a mejores técnicas de manejo.
Un cambio de mentalidad en productores de palta chilenos
Las mejores prácticas en el campo se han dado ya que los productores se están atreviendo a aplicar más productos para mejorar sus campos.
“La palta chilena se está pagando muy bien en el mercado, entonces los productores se están atreviendo, por ejemplo, con aplicaciones foliares de bioestimulantes, cosa que hace diez años no se hacía mucho”, dijo Bottinelli.
Además, se está invirtiendo tecnología para mejorar la polinización, se está replantando con portainjertos más tolerantes a las sales en zonas regadas con aguas provenientes del Aconcagua en el Maipo.
Sumado a esto, Bottinelli observa que la calidad de los técnicos ha mejorado, y con ello la capacidad productiva.
Desde el punto de vista técnico, uno de los elementos que no se usaban anteriormente es el de reguladores de crecimiento de forma estándar y permanente en los programas durante la etapa de floración y cuajado.
“Estos reguladores son caros, entre USD 100 y 150 por hectárea. Pero lo importante es que se está haciendo, se está implementando tecnología a un elemento que está probado que funciona”, dijo Bottinelli.
Mas diversidad en oferta de insumos
El incremento de productos chinos disponibles para los productores de palta chilenos ha abierto opciones mucho más baratas en un mercado que no tenía muchas alternativas.
“Esto hace que los productos, que son fundamentales para reducir la alternancia productiva y mejorar el calibre, estén más al alcance de todos los productores”, indicó el asesor.
Anteriormente, los productores de palta no querían invertir en estos insumos, lo cual era el principal problema para la producción en Chile.
Otras tecnologías implementadas
Sumado a las inversiones mencionadas, las tecnologías de control de humedad de suelo se han instalado de forma generalizada en la industria. Esto se debe a un modelo de venta distinto, el cual consiste en una empresa que arrienda las sondas, con un cobro anual por hectárea. El proveedor además le entrega toda la información al productor, un formato que también es mucho más accesible a un mayor número de productores.
El uso de los drones también ha mejorado mucho las aplicaciones. “En mi experiencia, a nivel mundial, Chile es el país que más masivamente ha adoptado el uso de drones para aplicaciones, lo cual te baja los costos y te hace más eficiente. Ya nadie cuestiona su uso para los paltos”, aseguró Bottinelli.
Los desafíos para Chile
Para el asesor, el desafío sigue siendo el de disminuir la alternancia productiva, y el trabajar con tecnología para afrontar la disponibilidad cada vez más limitada de agua. En ese sentido aseguró que cada año habrá menos agua disponible para producir las mismas toneladas por hectárea.
“El agua es un desafío super grande desde el punto de vista técnico, que implica el uso de sensores, de distintos sistemas de plantación, y de cobertores de suelo”, aseveró.
Sin embargo, y como aseguran los expertos en muchas otras categorías frutales, lo esencial es sobre todo mantener la calidad de la fruta. Especialmente considerando el prestigio de la palta chilena en Europa, su principal mercado, como una fruta premium que madura excepcionalmente.
El mercado local y las exportaciones
A pesar del reconocimiento de la palta chilena en el extranjero, más del 45% de su producción se sigue vendiendo en el mercado local, lo cual demuestra el nivel elevado de consumo que existe en el país.
Para Bottinelli, poniéndose en el lugar de un productor, si un distribuidor local le ofrece el mismo precio por la fruta premium que los mercados de exportación, siempre elegiría quedarse con el local.
Por ende, “yo creo que eso se va a seguir dando siempre, y es una fortaleza que tiene Chile, y no otros países, como por ejemplo Perú ni Colombia. No es necesario que todo sea exportado si el mercado local sigue siendo competitivo”.
Sin embargo, dijo que para la fruta más temprana, de menores calibres, es probable que el mercado local se empiece a estrechar debido a que Perú está mandando muchos contenedores de palta a Chile hasta tarde en la temporada. Estos contenedores se pueden empezar a topar con la fruta temprana chilena a fines de septiembre.
“Esa fruta va a tener que ser fruta premium de exportación, porque tratar de pelearle a los peruanos en el mercado local va a ser difícil”, aseguró el asesor.
Considerando otros orígenes con los que Chile compite en Europa, dentro de los cuales están Marruecos, España, Portugal, México y Colombia, Bottinelli indicó que es fundamental conocer el mercado y monitorear esos orígenes para saber qué está pasando con su producción y cómo se está moviendo.
Perspectiva a futuro
“Yo veo un futuro muy positivo para Chile”, dijo el experto. Desde su vereda viviendo en Europa y relacionándose con fondos de inversión, sabe que los inversionistas son conscientes de todas las ventajas que tiene la producción de paltas en Chile. Estas ventajas son una fruta premium, buenos retornos, rentabilidad y salida al mercado local.
“Hasta hace dos o tres años, los fondos de inversión no estaban mirando a Chile por el tema de la sequía, pero hoy en día hay muchos evaluando producir en el sur del país”, dijo Bottinelli.
Estos proyectos requieren un análisis y una inversión grandes, especialmente en cuanto al control de heladas.
La ventaja es que en Europa esto es un estándar, ya que el productor que no tenga un sistema de control de heladas no sobrevive en España, Portugal y Marruecos. “Los europeos tienen esto en su ADN, y puede ser muy beneficioso si Chile lo capitaliza y sabe ofrecer una nueva zona productora”.
¿Qué se viene para la próxima temporada?
Los principales competidores de Chile en Europa han tenido un año complicado. Hace tres semanas, Marruecos perdió alrededor del 40% de su producción por una ola de calor, lo cual dejaría su producción en alrededor de 60.000 toneladas, no las más de 100.000 que se estimaban.
También hay menos fruta en España, otro origen competidor impactado por las olas de calor.
Por ende, Bottinelli asegura que “hay una oportunidad muy buena este año para el mercado chileno, por lo que creo que va a ser nuevamente un año muy bueno para la palta”, dijo el asesor.
Por su parte, Perú está teniendo problemas con el cadmio, por lo que la Unión Europea está bloqueando contenedores todas las semanas.
“Con el prestigio que tiene Chile, creo que el mercado va a estar súper abierto este año”, cerró Bottinelli.