“Es clave construir una fruta con potencial de almacenamiento”
Elegir una zona agroclimática adecuada, establecer un buen manejo de la nutrición y riego y cosechar en el momento oportuno son algunos de los elementos que los productores de paltas, tanto chilenos como peruano y colombianos, deben considerar en la etapa de precosecha si quieren lograr una fruta de calidad viajera. Así lo explicó Bruno Defilippi, director de INIA La Platina e investigador de fisiología y tecnología en postcosecha, quien se desempeña como docente del curso “Postcosecha de paltas” de Mundoagro Capacita, y en esta entrevista detalló las bases fisiológicas y tecnológicas en el manejo, además de los acontecimientos que marcaron las últimas temporadas.
—¿Cuáles son las bases fisiológicas y tecnológicas del manejo de palta en Chile, Perú y Colombia?
—A pesar de las distintas realidades de los países, hay características comunes en la palta que afectan a los productores de todas las regiones: una, que es una fruta de origen subtropical que determina su manejo en la postcosecha por el uso de temperaturas dentro de un rango que extienda la vida útil, pero sin ocasionar daños. Segundo, la característica crítica y más importante en palta es que es un fruto que respira mucho y produce mucho etileno, lo que condiciona una menor vida en postcosecha, y eso es un desafío a abordar en postcosecha. Dependiendo del origen, una palta va a durar entre 30 a 60 días luego de ser cosechada. Y tercero, a pesar de ser un fruto que se ve resistente a la manipulación, la palta es muy susceptible a daños en el epicarpio (cáscara o piel), y es afectada tanto en la precosecha, cosecha, y por malos manejos en la etapa de postcosecha.
— ¿Cómo han evolucionado los desafíos en la postcosecha para Chile?
—Hace unos 20-25 años la postcosecha en palta prácticamente no era un problema para Chile, porque nuestro principal mercado era EEUU, que estaba ubicado a 20 o 25 días en barco. Por lo tanto, podíamos llegar con un producto de buena calidad y condición; sin embargo, con el aumento de la distancias y apertura de los mercados, desde el 2010 la postcosecha se transformó en un gran tema. Cuando se abrió el mercado europeo a mayores volúmenes, los días de vida útil que se necesitan pasaron de 25 a 40 días, y luego se abrió el mercado asiático el que requiere aún un mayor tiempo de tránsito. Aumentaron las distancias y los tiempos para llegar con un producto de buena calidad y condición a los consumidores, lo que va ligado a las tecnologías de postcosecha y los aportes que realizan los productores en la etapa de precosecha y cosecha, donde realmente se construye la fruta. En cuanto a distancia a mercados, a esto se suman las dificultades logísticas generadas por situaciones tan específicas como la pandemia por Covid y otras dificultades en el movimiento de la carga marítima.

— ¿Cuáles son las principales tecnologías para la postcosecha que se han desarrollado en los últimos años?—
Las tecnologías no han variado por décadas, creo que en parte como mencioné la postcosecha en palta no era una limitante. El 100% de lo que exporta Chile se envía en atmósfera controlada, que consiste en la regulación del nivel de oxígeno y dióxido de carbono en el contendor, complementando el uso de baja temperatura, y de esta forma extender los días de postcosecha. Uso de baja temperatura y AC son las principales tecnologías que se han usado en los últimos 25-30 años, y que se utiliza también en Perú y Colombia.
En tecnologías emergentes está, por ejemplo, el uso de inhibidores de etileno desarrollados por distintas empresas que complementan la atmósfera controlada, en especial para llegar al mercado asiático que solicita una fruta firme y verde. Pero aún con un uso muy limitado comparado a AC.
Creo que la gran deuda que tenemos en cuanto a tecnologías es en lo asociado al control de hongos, con sanitización del producto y uso de fungicidas. Por lo tanto, tenemos pocas herramientas e ingredientes activos que controlen los hongos y que tengan registro en los mercados de destino. Gran parte de los desafíos pasan por crear estrategias para para reducir las pudriciones.
—¿Qué estrategias se usan para lograr la vida útil de la palta en la precosecha?
—Es clave construir una fruta con potencial de almacenamiento, lo que implica hacer todo bien en la precosecha.
Hace unos quince años con Raúl Ferreira, especialista en riego, desarrollamos trabajos con el objetivo de entender qué se debía enfatizar o hacer muy bien en la precosecha para tener una fruta buena en postcosecha. Como en toda fruta, es importante elegir la zona agroclimática adecuada y luego enfocarse en los manejos de precosecha. Los estudios que realizamos demostraron que tener una adecuada nutrición, es decir buenas aplicaciones de calcio y balances con otros nutrientes, como nitrógeno y potasio, son críticos en definir la firmeza de la fruta en postcosecha. Hay un periodo crítico en palta que es la etapa post cuaja. Después de la polinización y formación del fruto y vienen seis a siete semanas iniciales (en octubre, noviembre, diciembre) en las que los nutrientes deben ingresar a la fruta, cuando es vital la disponibilidad de agua de riego. Esto es para tener una fruta firme, que desarrolle un buen color y que no tenga daños internos ni https://mundoagro.io/wp-content/uploads/2025/04/premium-1.pngs. Por lo tanto, debo tener una buena precosecha para tener una buena postcosecha. Esta es la etapa clave para alcanzar una fruta de calidad y construir una fruta que sea viajera. Si fueran mercados internos sería de dos a tres días, pero este es producto que está vivo y que tiene dura más de cincuenta días a los mercados, por eso hay que construir la fruta.
—¿Se están desarrollando otras variedades de palta o se apuesta solo por la Hass?
—Siempre hay evaluación varietal. En Chile contamos con varias variedades antiguas aparte de Hass para el mercado interno, como Fuerte, Edranol y Ester, que el consumidor chileno usa cuando no tiene Hass. En Perú y Chile hay dos variedades que han sido evaluadas, como Maluma y Gem; pero Hass es la predominante con creces de lo que se produce y comercializa a nivel mundial.
—¿Cuál es tu evaluación de la temporada pasada de palta de Chile, Perú y Colombia?
—Las últimas temporadas han sido más “normales” en llegar con fruta de buena calidad y condición en Chile. Independiente de lo que pasó durante la pandemia, que veníamos con dos años complicados por temas de logística y nos obligó a tener una vida de postcosecha mayor. Estábamos comercializando palta vieja, incluso con más de 70 días desde cosecha. Con la vuelta a la normalidad de la logística, se regularizó también la postcosecha, porque no podemos vender palta vieja, y las últimas dos campañas se ha vendido dentro de los días normales que dura la palta chilena, es decir 50 días a 60 días, o un poco menos, dependiendo de los mercados, pero que se ve reflejado en los arribos.
En el caso de Perú, fue una campaña un poco compleja ya que tuvieron problemas con daños de piel en zonas productivas importantes, que afectaron la condición de la fruta en destino. Por lo tanto, cada país tiene su realidad. En Colombia es transversal el tema de las precipitaciones. Es una fruta más variable ya que tiene distintas floraciones, no es como Chile que tiene una floración más concentrada. La incidencia de precipitación es constante y será importante establecer estrategia de sanitización. Esperemos que sea una buena temporada para todos.
Bruno Defilippi, Docente en MUNDOAGRO Capacita, la primera plataforma de Educación Online 100% gratuita.
—¿Porque es importante que los productores y exportadores asistan al curso de “Postcosecha de palta” que realizarás?
—Es un curso útil para productores, exportadores y proveedores de insumos. La palta tiene una cadena de valor bastante simple comparado con otras especies, por lo tanto, es fundamental entender las bases fisiológicas de postcosecha. Se entregarán las recomendaciones para que realicen bien las cosas en precosecha, cosecha y postcosecha. También se entregarán las herramientas para entender la palta, que no es simple. Por ejemplo, al momento de cosecha puedo estimar cuánto dura una variedad de manzana, pero en cambio no sé cuánto va durar una palta a cosecha, y por eso es importante que los productores, exportadores, proveedores de insumos entiendan cómo responde la palta, en qué se diferencia una palta chilena, peruana y colombiana. Por ello es importante informarse. También es clave saber que todas las campañas son dinámicas, que siempre hay detalles en el clima, en la comercialización. Por lo tanto, en este curso entregaremos las herramientas para desarrollar una palta con buena condición, que llegue bien al destino y consumidor.