Escalada internacional impacta al agro chileno: suben fertilizantes, combustibles y logística

El aumento en fertilizantes, combustibles y transporte ya impacta al sector agrícola chileno. Desde la Comisión de Agricultura advierten riesgos para la producción y llaman a evaluar medidas de apoyo.
Marzo 24, 2026

El conflicto en Medio Oriente, con foco en la tensión en torno a Irán, comienza a tener efectos concretos sobre el agro chileno, presionando al alza los costos de producción en un escenario que genera creciente preocupación en el sector.

Así lo advirtió la presidenta de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, Natalia Romero, quien alertó que el encarecimiento de insumos estratégicos ya está golpeando la actividad agrícola, especialmente en los segmentos más vulnerables.

La parlamentaria —representante de la Región de O’Higgins— abordó la situación en el marco del debate sobre el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), subrayando que el alza en los costos energéticos está comenzando a trasladarse directamente a la producción agrícola.

Presión sobre costos productivos

En las últimas semanas, distintos actores del agro han advertido sobre el impacto del escenario internacional, en particular por el encarecimiento del petróleo y las dificultades logísticas derivadas de rutas marítimas más extensas.

Este contexto ha elevado significativamente los costos de producción, con un impacto especial en insumos clave como los fertilizantes. Entre ellos, la urea destaca por su reciente tendencia alcista, lo que afecta directamente los márgenes de los agricultores.

En este escenario, Natalia Romero planteó que el sector enfrenta un panorama complejo, donde no solo aumentan los precios de los insumos, sino también los costos de transporte y energía, una combinación que golpea con mayor fuerza a pequeños y medianos productores que ya operan con márgenes estrechos.

Riesgos para la producción y los alimentos

De mantenerse esta tendencia, el impacto podría ir más allá de los costos. Según advirtió la legisladora, existe el riesgo de que algunos agricultores opten por reducir o postergar sus siembras ante la imposibilidad de asumir los mayores gastos.

Esto podría traducirse en una menor producción agrícola a nivel nacional, con efectos directos en la disponibilidad y los precios de los alimentos, trasladando la presión inflacionaria a los consumidores.

Llamado a anticipar medidas

Frente a este escenario, Natalia Romero hizo un llamado al Ejecutivo y al Ministerio de Agricultura a anticiparse a un eventual deterioro de las condiciones productivas, evaluando herramientas de apoyo para el sector.

La parlamentaria puso especial énfasis en la agricultura familiar campesina, segmento que —según indicó— tiene menor capacidad de respuesta frente a este tipo de shocks externos y requiere medidas focalizadas para sostener su actividad.

En esa línea, advirtió que no actuar a tiempo podría tener consecuencias tanto económicas como sociales, considerando el rol estratégico del agro en el abastecimiento alimentario del país y su incidencia en el costo de vida de los hogares.

Un escenario externo con impacto local

El desarrollo del conflicto internacional seguirá siendo un factor determinante para el agro chileno en los próximos meses. En una industria altamente dependiente de insumos importados, variables como el precio del petróleo, la logística global y el mercado de fertilizantes continuarán marcando la pauta de la temporada.