Estrategia fitosanitaria de receso en huertos de cerezos
El período de receso invernal comienza visiblemente con el inicio de la caída de hojas, en donde se genera una ventana para la infestación de distintos patógenos debido a las múltiples heridas naturales que se producen con la abscisión de estas. Una gestión proactiva durante esta ventana es determinante; el error en el diagnóstico o la omisión de tratamientos preventivos en esta fase conlleva, inevitablemente, la pérdida de potencial productivo en las temporadas sucesivas. El impacto técnico de este período radica en la reducción agresiva de la carga de inóculo inicial. Un equilibrio preciso entre el control químico, biológico y las prácticas culturales es la única vía para mitigar la colonización de patógenos que amenazan a nuestras plantas. Es imperativo comprender que la efectividad de cualquier programa de defensa comienza con la identificación taxonómica precisa de los agentes capaces de colonizar la madera.
La diferenciación etiológica entre bacteriiosis y hongos de madera es obligatoria para la correcta selección de activos. La aplicación indiscriminada de productos sin un diagnóstico previo resulta en ineficiencia biológica y un gasto económico injustificado.
Además de los patógenos principales, el monitoreo debe considerar la presencia de:
- Chondrostereum purpureum
- Schizophyllum commune
- Cadophora sp. y Callophorina sp.
- Eutypa lata
PILARES DEL MANEJO CULTURAL Y PREVENTIVO
Las prácticas culturales representan la primera barrera de bioseguridad. Su ejecución técnica no es opcional; busca reducir la vulnerabilidad fisiológica del árbol y sellar las vías de entrada que el entorno y el manejo operativo generan.

Es obligatorio integrar los siguientes manejos para reducir el riesgo de infección:
- Gestión de nutrición y vigor: Asegurar fertilizaciones nitrogenadas balanceadas para evitar tejidos excesivamente suculentos y susceptibles.
- Material genético sano: Uso exclusivo de plantas de vivero con certificación sanitaria.
- Calendario de poda: Ejecución estricta en períodos de bajo riesgo ambiental (ausencia de lluvias y heladas).
- Poda sanitaria: Eliminación quirúrgica de madera enferma para remover focos activos de inóculo previo a regulaciones de carga o podas de renovación.
- Gestión de material enfermo: Retiro inmediato y total de los restos de poda fuera del huerto, quemándolos o enterrándolos.
- Higiene operativa: Desinfección rigurosa de tijeras, serruchos y herramientas tras cada intervención en base a permanganato de potasio o ácido peracético + peróxido de hidrógeno.
- Protección de heridas: Pintado inmediato de cortes de poda y aspersión de fungicidas/bactericidas.
- Protección solar: Uso de bloqueadores solares para prevenir el estrés térmico en la madera, durante los meses de verano (fosfolípidos o caolinitas).
- Pintado de troncos: Defensa física contra fluctuaciones térmicas y agentes externos.
- Prevención de daño por radiación: Protección de la madera ante el quemado de sol para evitar grietas de entrada.
- Control de fauna: Gestión activa de daños físicos causados por conejos.
- Control de heladas: Implementación de sistemas activos o pasivos para minimizar heridas por frío, vía principal de entrada para P. syringae.
- Diseño estructural: Empleo de sistemas de conducción apropiados a la zona climática para optimizar la ventilación y luminosidad.
ESTRATEGIA DE CONTROL Y REDUCCIÓN DE INÓCULO
La estrategia de control durante el receso tiene como objetivo principal “bajar la carga de inóculo”, esterilizando las superficies vegetales y protegiendo los puntos críticos de entrada de esporas y bacterias. Para mí es primordial incluir distintos modos de acción alternados, que vayan de la mano con las problemáticas sanitarias y las presiones que tengan en el huerto, entendiendo que ninguna de estas es excluyente. Para esto les menciono algunas de las alternativas con las cuales podemos generar un programa sanitario en base a sus modos de acción y momentos.

Para reducir el riesgo de infección, uno de los manejos pasa por el control de heladas, implementando sistemas activos o pasivos para minimizar heridas por frío, vía principal de entrada para P syringae.
Herramientas para el control de Bacteriosis (Pseudomonas syringae)
- Compuestos de cobre particulados: Óxido cuproso, Hidróxidos de cobre y Oxicloruro de cobre.
- Compuestos de cobre solubles: Pentahidratados, cuprocalcicos y Gluconatos de cobre (destacados por su alta movilidad y eficiencia).
- Bactericidas y antibióticos: Pyraclostrobin, Dodine y antibióticos como Gentamicina + Oxitetraciclina, Kasugamicina y Estreptomicina.
- Oxidantes: Acido peracético, peróxido de hidrógeno.
- Metabolitos secundarios: uso estratégico de Wert y Bactofus.
- Microorganismos: Bacillus
Herramientas para el control de Hongos de Madera (Cytospora, Calosphaeria, Plateado)
- Fungicidas de contacto: Mancozeb ó Dodine ó Captan.
- Fungicidas sistémicos: Benzimidazoles: Tiofanato de metilo, Carbendazina, Benomilo.
- Estrobirulinas: Pyraclostrobina, Azoxystrobina.
- Triazoles: Tebuconazole, Difenoconazole, Fenbuconazole.
- Ácidos carboxílicos: Carboxigram Zn.
- Oxidantes: ácido peracético, peróxido de hidrógeno.
- Metabolitos secundarios: uso estratégico de Wert y Bactofus.
- Microorganismos: Uso de Bacillus y trichodermas.
Siempre la aplicación durante el período de caída de hojas, con base en una fuente de cobre, debe ir acompañada de un fungicida de contacto para el control de bacterias y hongos de madera. La cantidad de aplicaciones durante esta fase dependerá en gran medida de las condiciones climáticas adversas y del tiempo en que se genere la abscisión completa de las hojas, pudiendo ser entre 3 y 5 aplicaciones cada 5 a 7 días.

Entre las herramientas para el control de Calosphaeria se encuentran los fungicidas sistémicos y los microorganismos.
INTERVENCIÓN CRÍTICA: CIRUGÍA DE CANCROS
La extirpación física de cuerpos frutales y la limpieza de tejidos necróticos son determinantes para detener el avance sistémico de la enfermedad y para bajar la carga de inóculo en el huerto. El protocolo operativo puede ser realizado en base a la extirpación, para lo cual se deben seguir los siguientes pasos:
1. Desinfección de herramientas es obligatorio en base al uso de Permanganato de potasio al 2% o Hipoclorito de sodio al 10% en cada intervención.
2. Raspar cancro, sacando todo el material necrosado dejando siempre un halo de tejido sano alrededor de la lesión, para luego sellar la herida en base al empleo de pastas de poda comerciales como Coraza (Bionativa), Fitosil (Fitologycal), Silitec Q poda (lansa) ó Podexal F 500 (Basf).
Nota Técnica: Para potenciar Silitec o Podexal, mezclar por cada galón de pasta 100 ce de Crop defense poda (Agroqtral) y alguna fuente de quitosano para potenciar cicatrización del tejido.
3. Disposición de residuos: El material extirpado debe retirarse en sacos sellados para ser enterrado o quemado fuera del área productiva.
Por otro lado, la pulverización con bomba de espalda en donde exista un cancro o presencia de goma en base a metabolitos secundarios, como la aspersión de Wert (Tavan) al 4%, ha tenido un excelente resultado.

La caída de hojas es uno de los momentos de susceptibilidad para la infestación.
BIO-ESTIMULACIÓN Y FORTALECIMIENTO DEL SISTEMA INMUNE (SAR/RSI)
La defensa vegetal moderna integra el fortalecimiento del sistema inmune para que la planta responda activamente a la presión de patógenos. Esta estrategia es clave en cualquier huerto debido a que siempre existirán plantas con enfermedades de base (bacterias y hongos), por lo que potenciar su sistema SAR es fundamental para que pueda convivir con el patógeno y logre expresar su potencial productivo. En mi opinión, este manejo es clave y tiene cabida cuando la planta se encuentra activa (con hojas), ya que su modo de acción necesita sistemia. Los elicitores los puedes incluir en cualquier momento en donde la planta tenga actividad y generan sinergia con la estrategia en base a bactericidas y fungicidas.
Las opciones son múltiples y pueden ser aplicadas vía foliar o suelo, para lo cual les dejo algunas opciones:
- Fosfito de potasio: Fosfimax 60/40
- Ácido salicílico: Rezist
- Quitosano: Resisgard, Biomovens, Biorrend
- Acibenzolar-S-metilo: Bion 50 WG
- Pseudomonas protegens: Taniri WP
- Laminarina: Vacciplant
Vía suelo, además, podemos incluir consorcios biológicos para suprimir algunos patógenos del suelo, para lo cual recomiendo la aplicación de Consorcio AZO SL: 2 Its/ha o Biolife Rhizo: 1 kg/ha, siempre acompañados de una fuente de carbono.
La gestión fitosanitaria de la madera en cerezos debe regirse por el modelo de integrar diferentes modos de acción, por lo que no dependerá de una sola herramienta, siendo muchas de estas sinérgicas entre sí y no excluyentes. Es imperativo mantener un monitoreo permanente durante la temporada y poner siempre el foco en los momentos en los que exista susceptibilidad a la infestación, como la caída de hojas, la brotación, la floración, las podas y las heladas.