Evalúan herramienta de control del Cabrito en avellano europeo 

Probióticos endófitos así como estrategias de control químico y cultural fueron estudiados por INIA. Además, hizo recomendaciones para reducir el impacto de esta plaga nativa que ataca principalmente las raíces y el cuello de los árboles, debilitándolos hasta provocar su muerte.
Febrero 25, 2025

El cabrito o Aegorhinus superciliosuses es un insecto cuya larva se desarrolla en el suelo, alimentándose principalmente de las raíces de los árboles, lo que dificulta su detección temprana y su control. A medida que la plaga avanza, las plantas afectadas comienzan a mostrar debilitamiento, hojas marchitas y, en muchos casos, pueden terminar por morir si no es tratada a tiempo. Esto ha generado importantes pérdidas económicas para los productores nacionales de avellano europeo, un sector que ha crecido significativamente en los últimos años gracias a la alta demanda de este fruto en la industria y los mercados internacionales.

Ante la expansión del cabrito, diversas instituciones han evaluado métodos para su control. El Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) por ejemplo, ha explorado el uso de probióticos endófitos, hongos que ingresan a la planta y generan un efecto anti-alimentario en el insecto, reduciendo su ataque. Además, se han implementado estrategias de control químico y cultural, aunque su efectividad aún presenta desafíos.

El investigador de INIA Quilamapu, Jorge Retamal, realizó un monitoreo a avellanos europeos en un predio de la comuna de Pinto, región de Ñuble, durante la segunda semana de febrero de 2025. En su análisis, observó que una gran presencia de cabritos en un huerto se traduce en un daño severo, causando debilitamiento en las plantas por insuficiente absorción de nutrientes y carbohidratos, lo que afecta el llenado del fruto. Según el estudio, un 38% de la fruta resultó vana y el 48% de las plantas presentaron un daño severo, con defoliación prematura y clorosis generalizada. Esto se traduce en pérdidas económicas que podrían alcanzar hasta un 50% de disminución en los ingresos de un huerto en plena producción.

Por su parte, Luis Devotto, investigador de INIA, señala que “los cabritos del género Aegorhinus son insectos nativos del Cono Sur, habitantes del sotobosque, que se han transformado en importantes plagas de frutales menores y mayores debido a su gran polifagia y hábito críptico. Los adultos se encuentran en el follaje y se alimentan de la corteza y brotes tiernos, sin causar un daño económico significativo, pero su monitoreo es clave para prevenir la infestación larval”.

Con la creciente expansión del cultivo de avellano europeo en Chile, el control del cabrito se ha convertido en una prioridad para los productores. Las mesas técnicas conformadas por especialistas y académicos continúan investigando nuevas soluciones para enfrentar esta plaga y evitar que afecte la competitividad del país en el mercado internacional de frutos secos.

La lucha contra el cabrito sigue en marcha. Es por ello que desde INIA entregan una serie de recomendaciones, como por ejemplo: realizar monitoreos desde el establecimiento del huerto para evitar daños futuros, no esperar a observar síntomas como hojas amarillentas y defoliación para actuar, ya que la plaga puede haber estado presente por varias temporadas, identificar los peaks de emergencia de adultos en el huerto para determinar los momentos óptimos de control y aplicar estrategias de manejo integrado para minimizar el impacto sin comprometer el equilibrio ecológico.