Exportaciones frutícolas de Brasil anticipan alza en costos logísticos de cara a la temporada alta
La industria frutícola de Brasil se prepara para enfrentar un escenario logístico más complejo, marcado por el incremento de los costos de transporte internacional en la antesala de su temporada alta de exportaciones.
Si bien hasta ahora el impacto ha sido limitado —principalmente porque los mayores volúmenes de envíos se concentran en la segunda mitad del año—, los actores del sector advierten que la situación podría tensionarse en los próximos meses. De acuerdo con la asociación brasileña de productores y exportadores de fruta (Abrafrutas), cerca del 60% de los despachos se realizan entre septiembre y diciembre, con fuerte protagonismo de mango y melón.
En este contexto, los costos de flete marítimo ya muestran señales de alza. Ejecutivos del rubro logístico indican que las tarifas han subido entre US$300 y US$600 por contenedor, lo que equivale a incrementos cercanos al 10%, según el destino y el tipo de carga.
El transporte aéreo tampoco escapa a esta tendencia. Proyecciones del sector apuntan a un aumento significativo en el precio del combustible de aviación en Brasil, lo que presionaría aún más los costos para productos que dependen de este tipo de envío.
A nivel interno, el transporte terrestre también ha registrado ajustes relevantes. Empresas del rubro reportan incrementos en las tarifas de camiones, lo que refleja el impacto de las condiciones globales en toda la cadena logística.
Pese a este escenario, muchas exportadoras aún no han iniciado plenamente sus programas de envío, ya que la temporada principal comienza hacia fines de julio y se intensifica a partir de agosto. En esta etapa, las compañías suelen cerrar contratos logísticos con anticipación, por lo que la evolución de los costos será determinante para la rentabilidad del negocio.
Europa se mantiene como uno de los principales destinos para la fruta brasileña, por lo que los exportadores están siguiendo de cerca las condiciones del comercio internacional y los posibles efectos de las tensiones globales sobre las rutas y tarifas.