Falso dilema

Los problemas climáticos en Perú pueden ser una oportunidad para los arándanos de Chile pero también una tentación para enviar volumen sin calidad. Cómo se puede aprovechar la coyuntura.
Noviembre 23, 2023

Desde hace unos meses, la situación climática ha estado algo completa. Lluvias durante abril en Perú, lluvias torrenciales en cortos periodos y problemas por temperaturas inusuales en épocas que no corresponden, todo lo cual afecta el desarrollo, crecimiento y resultado de la producción de arándanos en diferentes lugares del mundo.

Particularmente en Sudamérica esto se ha visto reflejado en una baja en la producción de Perú, comparada con la de años anteriores, en un gran porcentaje. Como ya se ha comentado, esto se debe principalmente a la falta de horas frío y aumento de la temperatura en el océano, lo que se traduce en menor inducción floral y, por ende, una menor floración. Hemos visto como la incertidumbre se ha hecho parte del día a día, meses de trabajo y espera no solo en arándanos sino también en otras especies frutales, que han llevado al punto de pensar en recambios varietales extremos, con variedades más adaptadas a este nuevo clima. No es fácil: el cambio climático inminente, pero no sabemos con certeza hasta cuándo, en qué magnitud, ni como se dará. Debemos considerar que trabajamos con seres vivos, que responden a condiciones ambientales, no son máquinas que podamos controlar en un 100%. Debemos considerarla fisiología dentro de la ecuación y la relación de la planta con el ambiente.

Arándanos chilenos en destino.

Si cambiamos las condiciones es evidente que el orden de los factores en esta ecuación afectará el resultado, y no solo en volumen, porque las flores que ya no se produjeron a nivel de yema, no se van a recuperar. Es decir esos frutos que no existieron no van a recuperarse, y dos meses o más de retraso es tiempo que, a nivel de planta, se fue y no va a volver.

Problemas peruanos y reacción

Seguimos aún con condiciones complejas en Perú, lo que evidentemente afecta el mercado. Los precios suben, por la baja oferta, pero eso ¿realmente significa que el consumidor final va a querer comerse todo lo que llegue, independiente de la calidad y condición?

Arándanos peruanos.

Absolutamente no. Mucho ha evolucionado la industria, todos lo sabemos en relación a los aspectos claves sobre lo que quieren en destino. Por eso, considerar que a partir de la baja en Perú se va a volver atrás es una idea muy equivocada respecto de cómo debemos avanzar. ¿Es una oportunidad? Sí, por supuesto, pero hay que jugarla bien, ser conscientes y consistentes en lo que se exporta. Es un espacio para retomar la senda y volver al juego, pero con la calidad y condición óptima. Hay que considerar que esto es solo un periodo, ¿quién en la industria no ha tenido un año malo? Perú ahora lo está experimentando. Un punto crítico del que no se ha hablado es de que en Perú ya están tomando medidas. ¡Sí! Por la situación están avanzando hacia un recambio varietal. Sabemos lo que significa dadas las condiciones que predominan. Por ejemplo, en el norte en julio estarán produciendo y no hay que sera divino para ver que si es así esto solo durará un corto periodo. Por otra parte, en otras de las zonas productivas, La libertad, hay problemas de agua, por la falta de lluvias, pero también ya están trabajando en soluciones. Una vez más, es importante considerar que hay una oportunidad, pero hay que jugarla bien. Muchas zonas alrededor del mundo partieron con la nueva genética y debemos por tanto ponernos al día. Acá vamos avanzando hacia un recambio varietal, pero no es fácil. Acá los procesos son más lentos, los costos se han elevado y el retorno no ha sido el esperado. Pero debemos tomar acción y riesgo en este momento, si queremos mantener un espacio determinado, con volumen en el mercado, y no solo buscar la recompensa momentánea, sino el proceso a largo plazo. Debemos asegurar a quienes continúan en la carrera que es una posta, no una carrera de 100 metros planos.

La mirada en el consumidor final

Perú sigue exportando fruta de calidad, buena fruta. Lamentablemente ya se comienza a ver en el retail un poco “de todo”; los altos precios han compensado la baja en volumen, pero nuevamente el flujo de venta en retail es directamente proporcional al producto ofrecido. Debemos trabajar a conciencia, tratar de ser selectivos, hacer segregación y que viaje lo que realmente tiene que viajar. No enviar todo para tratar de sacar provecho de una situación que se desató por bajas en volumen puntuales.

Hay que trabajar bien y construir procesos consistentes, evaluaciones objetivas, con data que nos permita tomar decisiones que nos lleven a buenos resultados. Variedad que no se podó, que no se cuidó, que está débil y sabemos que puede tener problemas, no se debe embarcar. Ese trabajo constante y ese esfuerzo va a permitir volver a reflejar que Chile tiene fruta de calidad, que se puede lograr un buen resultado y recuperar la credibilidad del consumidor final, ni siquiera del retail. Es el consumidor final quien va a volver por más arándanos de Chile, si su experiencia fue positiva. Estamos partiendo la temporada y es lamentable cómo en destino encontramos fruta de Chile con problemas, mientras la peruana que está cerrando la campaña con muchas dificultades. Lamentablemente el consumidor lee Chile en el clamshell y va dejando de comprar. No hay que confiarse, hay que trabajar duro y a conciencia para lograr el mejor resultado posible. Esta temporada puede ser crucial, marcar un quiebre entre lo que fue y lo que viene hacia adelante, depende de nosotros. Lo que ocurrió este año a nivel global es una muestra de que no podemos controlar todo. Estamos enfrentando escenarios adversos, y todos los orígenes están trabajando en medidas de mitigación, capacitaciones, trabajo preventivo. Es difícil, lo sabemos, pero debemos seguir esa senda si queremos ser exitosos y volver a ganarnos la preferencia del consumidor final. Usarla tecnología y herramientas disponibles es una muy buena premisa para iniciar, aunque todo va a depender del trabajo que se haga en el campo, la fruta se hace en el campo: todo lo que ocurra después solo colabora para preservar o perder esa calidad y condición.

Decisiones informadas harán la diferencia, por lo tanto, a nivel global de la cadena productiva es fundamental, la información, el trabajo colaborativo y en equipo, así mantendremos los costos alineados con la expectativa y obtendremos un mejor resultado para que la marca Chile siga siendo reconocida como un producto de calidad.