Frutos secos: Un estrés, un daño
Existen distintos tipos de estrés a los que hoy en día están expuestos los frutos secos, específicamente nogales, almendros, avellanos y castaños. Si realizamos una línea de tiempo de los estados fenológicos en los que las plantas se ven afectadas, debemos partir por la temperatura del suelo.
En ello juega un rol muy relevante el daño por heladas, ya que hablamos de frutales que son muy sensibles a las condiciones de baja temperatura y frío. El nogal es susceptible a este tipo de estrés debido a su vigor. Las yemas primarias, al ser las más vigorosas, están expuestas a temperaturas bajas y, en algunos casos, a temperaturas entre cero y cinco grados durante muchas horas y varios días consecutivos, lo que a su vez genera un daño en el tejido.

Sergio Osorio, Area Manager Latam Fertiglobal
De esta manera, podemos observar que el daño por frío es súper importante, sobre todo por la fecha en que está floreciendo y que además tiene una fuerte repercusión económica. Hemos abordado estrategias durante algunos años para mitigarlo, pero creo que lo más importante, o donde hemos visto un mayor impacto, es en las diferencias productivas según las condiciones de temperatura entre una primavera y otra. Si recapitulamos entonces, se da la brotación, daño por heladas, temperaturas de ambiente en el período de fecundación y temperatura en la etapa de las raíces.
Al especificar por cada uno de los cultivos mencionados anteriormente, podemos indicar que el nogal es muy sensible a este tipo de daño por temperatura, seguido por el almendro y posteriormente el avellano, que se considera más resistente. Finalmente podemos ubicar al castaño, al que no debiera afectarle mayormente, dado que normalmente está en un suelo frío. En él las lluvias llegan hasta muy tarde y es un frutal de brotación tardía —el castaño está brotando a mediados o fines de octubre, dependiendo de la zona y la variedad—.
Estrés hídrico, térmico y radiativo
Siguiendo la línea, uno de los estreses más grandes a los cuales nos enfrentamos después de haber pasado el estado fenológico de fruto cuajado, es el estrés hídrico; uno de los factores que genera grandes pérdidas y limitantes de crecimiento vegetativo y frutal.
Otros tipos de daños que son transversales para los cuatro cultivos pasan por el estrés por viento y el causado por altas temperaturas, sobre todo cuando el riego o la condición de humedad del suelo no es bien manejada. Eso quiere decir que estamos frente a temperaturas altas, pero el árbol tampoco tiene las herramientas para poder termorregularse adecuadamente, porque no cuenta con el agua necesaria y probablemente tampoco con la frecuencia de riego que requiere en esos minutos.
Asimismo, creo que la radiación también está siendo un daño importante, principalmente en las nueces.
Implicancias en las nueces
Específicamente, referente a este cultivo, donde tenemos una diferencia importante también por estos estreses abióticos, es en el llenado de pepa. Hemos observado que las zonas productoras cercanas a la costa, o que tienen alguna influencia costera, en nueces tienen una condición de mucho mejor llenado. Es decir, logran tener un llenado de pepa completamente superior al que tiene el valle central, en donde contamos con las extremas de temperatura alta en verano.
Durante ese largo período vegetativo uno de los procesos más importantes y costosos energéticamente es movilizar el potasio y transformar los aceites. Cuando el árbol no está 100% cómodo – ya sea por malos manejos de riego, mala oxigenación en el suelo o temperaturas muy altas -, se ve limitado en la producción de aceites para la formación del llenado.
Por lo tanto, lo que pasa en las zonas costeras, que no pasa en el valle central, es que los rangos térmicos son mucho más estables. Es muy difícil que en una zona con influencia costera tengamos los 35 °C o esa radiación que se da fácilmente en la zona central.
Durante esta fase, entonces, el nogal es capaz de construir y producir muy bien el llenado y la movilización de estos elementos para poder llegar al 100% del potencial de llenado generado desde la cuaja.
En conclusión, creo que tanto las temperaturas del suelo como los malos manejos de oxígeno en las raíces, el estrés por exceso de viento y el estrés por radiación son los principales factores que limitan el crecimiento y la productividad.
En general, tanto el avellano, el nogal, el castaño y el almendro – el género Prunus- presentan un cierre estomático frente a estos factores que limitan el crecimiento de las maderas de la temporada, los frutos, los calibres y las raíces.
¿Cómo enfrentar estas problemáticas?
Este último tiempo, las condiciones de estrés abiótico han ido en aumento sostenido, generando daños, que en algunos casos, son irreparables. Esto se debe a que las plantas no están preparadas para soportar tales condiciones adversas.
Sin embargo, también es cierto que las alternativas para enfrentar estas condiciones han ido creciendo y hoy tenemos nuevas herramientas que complementan los bioestimulantes más convencionales y permiten una mejor reacción de la planta. Unas de ellas son las moléculas nutri-polifenólicas, compuestos secundarios que permiten bioactivar la planta para prepararla frente a este tipo de estrés (efecto priming)
El proceso de bioactivación permite desencadenar una serie de respuestas en paralelo en el interior de la planta (señal cascada), generando especies reactivas de oxígeno (ROS) y activando una serie de señales hormonales; beneficiando la resistencia a diferentes tipos de estrés, tanto biótico como abiótico.
Ennuvi tiene la gran ventaja De incorporar no solo una herramienta, contamos con 10 diferentes formulaciones de moléculas nutri-polifenólicas, combinando cobre, zinc, calcio, magnesio, potasio, silicio o combinaciones de ellos en la formulación, cada una con efectos específicos frente a los diferentes casos.
Como ejemplo, en el caso del déficit hídrico, es indispensable mejorar la tolerancia del cultivo a las condiciones de restricción, modificando el status fisiológico de las plantas bajo este contexto.
En este caso, Alpan (molécula magnesio-polifenólica) permite ese acondicionamiento.
Por otro lado, frente a la combinación de estrés térmico y alta radiación, las herramientas que ofrecemos en Fertiglobal, que permiten mitigar el efecto y retardar sus consecuencias en las plantas, son la combinación de Alpan y Tages, dos productos de la tecnología Ennuvi.
Cada combinación de estrés biótico y/o abiótico cuenta con una estrategia Fertiglobal para ayudar a mitigar sus efectos.
Pueden consultar a nuestros especialistas para que los apoyen a desarrollar un plan para su condición particular.