Hacia la innovación genética
Chile se ha consolidado como uno de los principales exportadores de uva de mesa a nivel global, destacándose no solo por su volumen de producción, sino también por la calidad y diversidad de las variedades que ofrece. En términos concretos, en la temporada 2024/2025, Chile mantuvo estable su volumen productivo en las 67 millones de cajas, una cifra de producción muy por debajo de los casi 100 millones de cajas de uva de mesa que logró en su boom. Con un ligero incremento respecto al año anterior, este volumen coloca al país como uno de los principales actores en el mercado mundial, especialmente en el periodo de cosecha que va de noviembre a abril, momento en el que Chile compite principalmente con Perú para ser el principal proveedor de uva de mesa en Estados Unidos.
En términos de distribución geográfica, las exportaciones chilenas de uva de mesa se concentran principalmente en mercados de América del Norte, Europa y Asia. Estados Unidos sigue siendo el principal destino de la uva de mesa chilena, seguido por Países Bajos, el Reino Unido y China, que han mostrado un crecimiento en la demanda de uvas de alta calidad y con características específicas.
Evolución varietal
En las últimas décadas se ha pasado de un modelo de producción basado principalmente en variedades tradicionales, como la Thompson Seedless, Red Globe, Crimson y Flame, a un esquema más diversificado y sofisticado que incluye variedades sin semilla, sabores y de colores específicos que responden a las demandas de los consumidores de todo el mundo. Este cambio ha estado acompañado de un enfoque más intensivo en la investigación y el desarrollo de nuevas variedades, buscando no solo mejorar el rendimiento, sino también la calidad y características organolépticas de la fruta.
En términos de rendimiento, es importante destacar que si bien se pasó en los últimos años de 40.000 hectáreas a 23.000 exportables, los volúmenes no bajaron en la misma proporción, lo que se atribuye precisamente al recambio varietal y al aumento productivo que ello trajo.

Gráfico 1. Producción de las últimas 4 temporadas de Chile
El mercado de la uva de mesa en Chile se ha transformado y uno de los factores más relevantes ha sido el crecimiento de los programas genéticos, que han permitido la introducción de nuevas variedades con características diferenciadoras, tales como la ausencia de semillas, mejoras en la curva de calibre, sabores especiales y el poder cubrir todas las fechas de demanda.
Variedades licenciadas al alza
En los últimos años, Chile ha experimentado un notable aumento en el número de variedades licenciadas que ingresan al mercado, en parte debido al crecimiento de los programas genéticos y a la colaboración estrecha entre estos y los productores. Durante las últimas tres temporadas, la cantidad de variedades licenciadas ha crecido significativamente, especialmente en las categorías de uvas sin semillas y de colores verdes y rojas, que están ganando terreno en los mercados internacionales.
Este aumento responde a la necesidad de los productores de diversificar su oferta, adaptándose tanto a las exigencias del mercado como a las condiciones específicas de cultivo en Chile. La diversificación varietal no solo permite mejorar la rentabilidad de los productores, sino también acceder a nichos de mercado que demandan uvas con características particulares, como mayor tamaño, sabor más dulce o una vida útil más larga.
Entre las variedades licenciadas más recientes, se destacan las uvas sin semillas y las de sabores exóticos, que han demostrado una alta aceptación en destino. Estas variedades no solo tienen un sabor y textura superiores, sino que también muestran una mejor curva de calibre y presentan una mayor productividad, lo que es crucial para la correcta toma de decisiones del productor.
Colores que marcan preferencias
En cuanto a la distribución de los colores de uva, la temporada más reciente ha mostrado una clara tendencia hacia la diversificación y especialización en tipos de uvas con colores distintivos, como la roja, negra y verde.
Durante la última temporada, las uvas verdes, como la Sweet GlobeTM, Autumn Crisp® y otras variedades similares, representaron el 40% del total de la producción chilena en las exportaciones.
Las uvas rojas no se quedan atrás y están en el 37% del total exportado, donde AllisonTM y Sweet CelebrationTM cobran gran importancia. Todo esto es sin considerar dentro de las rojas a Red Globe, que si bien va de salida, aún representa por sí sola un 15% del volumen total exportado.
Variedades Negras como Sable® o Sweet FavorsTM, que han ganado mucha popularidad en los últimos años, han mantenido su participación en el mercado, la cual no supera el 8% del total de los envíos.

Gráfico 2. Distribución y comparación en cajas equivalentes 8,2 kg de las 10 variedades más relevantes en Chile en las últimas 2 temporadas.
Esta distribución evidencia una industria que avanza hacia un portafolio más segmentado y especializado, donde los colores, sabores y texturas se alinean con las preferencias de consumidores cada vez más informados y exigentes. La correcta elección del color y la variedad para producir se ha transformado en el eje estratégico y competitivo para los productores y exportadoras chilenos, donde la parte comercial tiene un factor relevante frente a lo técnico.
En la actualidad, las 10 variedades de uva de mesa que más volumen representan en Chile abarcan diferentes tipos de colores y características. Refiriéndonos a la temporada pasada, entre las más relevantes en la exportación local se encuentran red Globe, Sweet Globe™, Autumn Crisp® y Allison™.
La clave de los programas genéticos
Los programas genéticos han sido un factor clave en la transformación del mercado de la uva de mesa en Chile. A través de la investigación y el desarrollo de nuevas variedades, los productores han podido mejorar la calidad de la fruta, aumentar el rendimiento por hectárea y adaptarse mejor a las demandas de los mercados internacionales.
Uno de los principales actores es Bloom Fresh, grupo que ha jugado un papel fundamental en la introducción de nuevas variedades, especialmente aquellas sin semillas y con características organolépticas mejoradas, como mayor dulzura y texturas crujientes. Se trata asimismo de la genética más importante en volumen de cajas para Chile, donde las variedades más relevantes son Sweet GlobeTM, AllisonTM, Sweet CelebrationTM, TimcoTM, TimpsonTM, Cotton CandyTM , entre otras.
Otro actor relevante es Sunworld, el que ha presentado un aumento en su participación , principalmente por Autumn Crisp® , la que a su vez ha incrementado sus plantaciones para posicionarse como una variedad verde muy solicitada en los mercados.
Asimismo, hay programas como GrapeGen06, el obtentor de la variedad Red Globe, y U.S.D.A., el que cuenta con variedades como Flame Seedless y Crimson Seedless, relevantes para el mercado interno.

Gráfico 3. Relevancia de los programas genéticos en Chile.
La participación de estos programas genéticos en el mercado chileno ha sido vital para mantener la competitividad de la uva de mesa nacional, garantizando una oferta diversificada, de alta calidad y capaz de satisfacer las exigencias del consumidor global.
La industria chilena de la uva de mesa se encuentra en una etapa avanzada de transformación, impulsada por el recambio varietal, la adopción de genética moderna y la respuesta estratégica a los cambios del mercado internacional. Si bien la superficie plantada y los volúmenes totales han disminuido en la última década, la incorporación de variedades licenciadas de alto rendimiento y calidad ha permitido mantener la competitividad del sector, enfocándose en ofrecer fruta con atributos requeridos por el mercado como lo son la crocancia, sabor, color, forma y, en especial, el calibre.

La participación de programas genéticos ha sido determinante en este proceso, permitiendo a los productores acceder a un pool varietal diverso, capaz de cubrir distintas ventanas comerciales y satisfacer las exigencias de consumidores cada vez más especializados. Al mismo tiempo, la correcta elección varietal, basada en clima, zona productiva y estrategia comercial, se ha transformado en una herramienta clave para la sostenibilidad técnica y económica del rubro. Ya que las variedades son desarrolladas en otro hemisferio, es crucial probar y elegir según su adaptabilidad para Chile, donde la poscosecha toma gran relevancia.
En definitiva, la evolución del mercado local de uva de mesa refleja una industria que apuesta por la innovación, la diferenciación y la calidad, elementos que seguirán marcando la hoja de ruta de los próximos años y que serán cruciales para consolidar el liderazgo de Chile en los mercados globales.