Hallazgo UChile abre nueva vía para proteger la fruta de exportación contra la Botrytis cinerea

Tras dos años de investigación, el proyecto FONDEF ID24I10235 culminó su fase de laboratorio identificando una cepa de Streptomyces proveniente del Desierto y la Fosa de Atacama. La solución biotecnológica, desarrollada junto a AgroFresh, entra en etapa de ensayos directos sobre la fruta para su incorporación en recubrimientos comestibles.
Septiembre 7, 2026

Un importante avance biotecnológico con sello nacional presentó sus resultados finales este 3 de septiembre. Se trata del proyecto FONDEF ID24I10235, titulado “Diseño y aplicación de extractos de cepas aisladas de ambientes extremos de Chile contra fitopatógenos e incorporación en recubrimiento comestible para su uso en frutas postcosecha”, liderado por el Dr. Juan Asenjo como director y la académica Bárbara Andrews como directora alterna.

Ambos investigadores pertenecen al Departamento de Ingeniería Química, Biotecnología y Materiales (DIQBM) y al Centro de Biotecnología y Bioingeniería (CeBiB) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile.

El equipo científico contó además con la participación de los profesores e investigadores Marcel Jaspars, Emmanuel Oluwabusola y el Dr. Diego Sandoval, acompañados por un grupo de estudiantes de pregrado, magíster y unidades de investigación integrado por Francisco Molina, Nicolás López, Leonor Retamales, Andony Anziani, Patricio Tirado, Paula Medina, Loreto García y Felipe Torres.

Moléculas del desierto para frenar patógenos de la fruta

De acuerdo con la información institucional de la Universidad de Chile, el trabajo científico aprovechó el vasto reservorio de microorganismos extremófilos recolectados en el Desierto de Atacama y en la Fosa de Atacama. Debido a las condiciones límite de aridez, radiación UV y alta presión marina en las que habitan, estos organismos sintetizan compuestos bioactivos con propiedades moleculares únicas que no se encuentran en ambientes convencionales.

A lo largo de los dos años de ejecución, los especialistas evaluaron múltiples alternativas hasta seleccionar una cepa del género Streptomyces por su alta eficacia. A partir de esta bacteria, el equipo logró aislar y caracterizar una fracción bioactiva con capacidad de frenar el desarrollo de la Botrytis cinerea (pudrición gris), uno de los hongos fitopatógenos que más pérdidas genera en la postcosecha de uvas, cerezas y arándanos.

«Contamos con una gran colección de microorganismos del desierto y de la fosa de Atacama que, al vivir en ambientes extremos, producen moléculas con diversas aplicaciones. En este caso, descubrimos una cepa con efecto sobre microorganismos que afectan a las frutas chilenas de exportación. A partir de ella logramos obtener un extracto que presenta esta actividad y que ahora será probado directamente en fruta», explicó el Dr. Juan Asenjo.

Por su parte, Diego Sandoval, investigador postdoctoral del CeBiB-DIQBM, subrayó que el hito principal radicó en transformar una observación preliminar de antagonismo en una prueba de concepto sólida, reproducible y con valor aplicable para la agricultura.

Nicolás López, Diego Sandoval y Francisco Molina, integrantes del equipo.

Alianza con la industria: Del laboratorio al campo

Con el objetivo de proyectar este descubrimiento desde el laboratorio hacia las plantas de empaque (packings) comerciales, la iniciativa contó con el apoyo estratégico de la empresa AgroFresh, especializada en soluciones para la conservación postcosecha. La compañía aportó los parámetros operativos reales que requiere un producto biotecnológico para ser compatible con las exigencias del sector agroexportador.

Roberto Jara, technical manager de AgroFresh para Chile y Perú, remarcó la relevancia de esta sinergia público-privada, señalando que la solución final debe mantener su estabilidad y eficacia frente a las condiciones severas de la cadena logística. Esto incluye resistir los procesos de lavado de la fruta, la manipulación en las líneas de embalaje y el almacenamiento frigorífico prolongado a bajas temperaturas durante los viajes marítimos.

Próximos pasos y escalamiento industrial

Concluida la caracterización técnica en el laboratorio, el equipo de investigación definió que el desafío inmediato consiste en estandarizar e incrementar el volumen de producción del extracto antes de plantear un escalamiento a nivel industrial.

En la etapa que se inicia, el biocompuesto comenzará a aplicarse y medirse directamente sobre ejemplares de fruta de exportación para evaluar su comportamiento in vivo. En paralelo, la Universidad de Chile —a través de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (VID)— continuará brindando acompañamiento para resguardar la propiedad intelectual del hallazgo, gestionar nuevas vías de financiamiento y fortalecer la transferencia tecnológica hacia el sector agroalimentario.