Histórica caída del 34% en las exportaciones de manzanas argentinas durante el primer cuatrimestre de 2026
La fruticultura argentina de exportación atraviesa su momento más crítico de los últimos diez años. Según datos oficiales del SENASA, durante el primer cuatrimestre de 2026, los envíos de manzanas apenas superaron las 18.100 toneladas, una cifra que marca un punto de inflexión negativo para el sector. Esta caída no solo persiste, sino que se acelera: mientras el primer trimestre cerró con una baja del 30%, solo en el mes de abril el desplome superó el 40%.
Una producción golpeada por el clima y el “añerismo”
El factor determinante detrás de este derrumbe es la drástica caída en la producción del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, la cual se redujo aproximadamente un 40% respecto a la campaña anterior. Este retroceso responde a tres causas principales:
- Factores climáticos: Heladas tardías en primavera que afectaron la floración y episodios de granizo que dañaron la calidad y volumen de la fruta.
- Fenómeno de “añerismo”: Un comportamiento fisiológico donde los árboles, tras una temporada de alta producción, agotan sus reservas y rinden menos en el ciclo siguiente.
El mercado interno le gana la pulseada a la exportación
Más allá de la menor oferta, existe un cambio de estrategia comercial impulsado por la rentabilidad. Actualmente, los precios de la manzana en el mercado doméstico argentino se encuentran en niveles elevados, tanto en moneda local como en dólares.
Esto genera un incentivo para que los productores prioricen la venta local, que ofrece ventajas como rapidez en los pagos, menores costos logísticos y reducción de riesgos asociados al comercio internacional. Como resultado, fruta que antes se exportaba ahora se queda en el país.
Reconfiguración de destinos: Dependencia regional
Argentina se ha alejado de sus mercados tradicionales de mayor poder adquisitivo y larga distancia, como Rusia. La exportación actual muestra una fuerte dependencia de los vecinos regionales:
- Brasil: Se consolidó como el principal destino con el 34% del total (6.200 toneladas).
- Paraguay y Bolivia: Completan el podio con 3.900 y 2.400 toneladas respectivamente.
Perspectivas y desafíos futuros
El panorama para el cierre de 2026 no es alentador. Se espera que la caída se profundice debido al faltante de manzanas rojas en las cámaras de almacenamiento y a una oferta exportable que seguirá limitada por la cosecha reducida.
Si bien el mercado interno permite sostener la rentabilidad hoy, el sector enfrenta el riesgo de perder presencia estratégica en el exterior. Recuperar volumen y diversificar destinos en un contexto de atraso cambiario será el gran desafío para garantizar la sostenibilidad de la manzana argentina en el largo plazo.
Fuente: MasProducción