Iansa dejará de contratar remolacha para azúcar desde la temporada 2026–27 y ajusta su operación en Ñuble
En una carta dirigida a agricultores remolacheros, Empresas Iansa informó que no contratará remolacha para la producción de azúcar a partir de la temporada 2026–2027, marcando un giro relevante en una actividad histórica para la agroindustria chilena.
El documento, fechado el 29 de abril y firmado por Ramón Cardemil, gerente de Producción Agrícola de la compañía, detalla que la firma decidió destinar la capacidad de su planta azucarera en San Carlos, en la Región de Ñuble, a la producción de azúcar a partir del procesamiento de azúcar cruda, en lugar de continuar con la elaboración basada en remolacha.
Según se explica en la comunicación, la medida responde a un escenario internacional adverso, caracterizado por precios bajos del azúcar debido a una alta producción global, junto con una creciente presión y volatilidad en los costos a lo largo de toda la cadena productiva.
Pese al cambio anunciado, la empresa aclaró que la campaña 2026 se desarrollará con normalidad, respetando los contratos vigentes con los productores. Asimismo, indicó que la anticipación de este anuncio busca permitir a los agricultores tomar decisiones informadas respecto de sus próximas siembras.
En la carta, la compañía también reconoce el peso histórico del rubro remolachero, destacando que por más de 70 años ha sido un pilar en el desarrollo tanto de la empresa como de diversas zonas agrícolas del país. En ese sentido, se subraya que la relación con los productores se ha construido sobre la base de la confianza, el profesionalismo y el compromiso.
El mensaje también aborda la inquietud que esta decisión podría generar en el sector, señalando que la empresa mantendrá un diálogo abierto y permanente con FENARE y otros representantes de los agricultores, con el objetivo de enfrentar este proceso de manera coordinada y transparente.
Finalmente, desde la compañía enfatizaron que esta transición será conducida con responsabilidad, asegurando la entrega de información oportuna y el cumplimiento de los compromisos adquiridos, en un contexto que marca un punto de inflexión para la producción de azúcar a partir de remolacha en Chile.