Ignacia Fernández y su balance en Agricultura: “Chile exporta más que fruta, exporta confianza”

La secretaria de Estado destacó los avances logrados en materia de sanidad, apertura de mercados y modernización institucional durante su gestión.
Marzo 5, 2026

Tras cuatro años al mando del Ministerio de Agricultura, la ministra Ignacia Fernández entrega un balance de gestión centrado en fortalecer la competitividad internacional del sector silvoagropecuario chileno, en el que la fruta fresca desempeña un rol estratégico.

En una entrevista exclusiva con Frutas de Chile, la secretaria de Estado define su período como una etapa “desafiante y transformadora”, marcada por “profundas reformas institucionales, la apertura de nuevos mercados y la modernización de las herramientas sanitarias y comerciales que sostienen las exportaciones nacionales”.

Competitividad sostenible y reputación internacional

Para Fernández, la competitividad del agro chileno dejó de ser solo una cuestión de volúmenes para convertirse en una propuesta integrada de sanidad, trazabilidad y sostenibilidad. Bajo este enfoque, el Ministerio impulsó una agenda que busca no solo ampliar destinos comerciales, sino también elevar los estándares de cumplimiento —un factor clave para continuar siendo aceptados en los mercados más exigentes del mundo.

Este enfoque se traduce en resultados concretos: entre 2022 y 2025 se ejecutaron más de 120 procesos sanitarios internacionales (incluyendo aperturas, reaperturas y medidas de facilitación comercial), y se implementaron 27 medidas de facilitación en el comercio, reduciendo barreras operativas y mejorando la continuidad de embarques desde Chile hacia los principales destinos.

Fortalecimiento institucional y modernización del SAG

Un pilar de esta gestión ha sido el fortalecimiento del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Con inversiones en tecnología, mejor diagnóstico y sistemas de certificación digital, el organismo ha elevado su capacidad para anticipar y enfrentar riesgos sanitarios, consolidando la reconocida condición de Chile como país libre de mosca de la fruta y otros focos críticos, lo que refuerza la confianza de los compradores internacionales.

Entre las iniciativas más destacadas se encuentra el plan interinstitucional “Chile dice NO a la mosca de la fruta”, diseñado para coordinar y agilizar la respuesta ante brotes, resguardar la sanidad nacional y proteger uno de los activos más valorados del sector: la reputación de sus productos en el exterior.

Apertura de mercados y diversificación exportadora

La apertura de nuevos mercados ha sido otro hito de la gestión. Además de consolidar rutas tradicionales, Chile ha firmado acuerdos sanitarios y fitosanitarios que han permitido ingresar a países como México e Indonesia, diversificar destinos y reducir la dependencia de mercados únicos.

Este proceso de internacionalización ha sido acompañado por la modernización digital de los procesos de exportación y por la estrecha colaboración público-privada con gremios como Frutas de Chile, lo que ha permitido alinear estrategias y responder de manera coordinada a los desafíos de los mercados globales.

Más que cifras: una visión estratégica para el futuro

Para Fernández, el legado de esta administración no se mide solo en cifras, aunque estas hayan sido históricas, sino en la capacidad instalada para seguir competiendo a futuro. “No solo exportamos fruta, exportamos confianza”, afirma, subrayando que la sustentabilidad, la calidad y la capacidad de respuesta ante contingencias son la base sobre la que se construye la proyección internacional del agro chileno.