Implementación de Systems Approach para actualizar la manera de producir uva de mesa y hacerla más competitiva

A fines de diciembre de 2021, Biocea y PUCV dieron comienzo al proyecto apoyado por FIA “Adaptación e implementación de System Approach con productores y actores relevantes relacionados con la exportación de uva de mesa a Estados Unidos, Región de Valparaíso”. El Systems Approach (SA) es un protocolo normativo, que establece exigencias y requisitos tanto […]

A fines de diciembre de 2021, Biocea y PUCV dieron comienzo al proyecto apoyado por FIA “Adaptación e implementación de System Approach con productores y actores relevantes relacionados con la exportación de uva de mesa a Estados Unidos, Región de Valparaíso”. El Systems Approach (SA) es un protocolo normativo, que establece exigencias y requisitos tanto para el producto como para su producción. En particular, el presente protocolo está dirigido a las plagas Lobesia botrana y Brevipalpus chilensis, conocida como falsa arañita de la vid. La presión de ambas plagas es sumamente escasa, y aun teniendo en cuenta el desafío que significa este proyecto, cumplir con el SA es altamente factible, por lo cual varias organizaciones se han asociado y articulado en una red de cooperación para mejorar la posición de la uva de mesa chilena en el mercado internacional.

El SA se implementa en el país exportador cuando el país importador impone barreras para la comercialización de fruta con el fin de evitar el ingreso de plagas. Su implementación tiene por objetivo superar estas barreras, dado que para el país exportador, en este caso Chile, significan una gran pérdida de rentabilidad.

El SA define medidas para asegurar una baja prevalencia de la falsa arañita roja de la vid y la ausencia de la Polilla del racimo (Lobesia botrana), plagas cuarentenarias para EEUU y razón por la cual la uva de mesa exportada a ese país en la actualidad es tratada con bromuro de metilo al llegar a destino.

El caso es que el total de la fruta debe pasar por este tratamiento y no distingue entre la fruta infestada y aquella libre de plagas, pues no pasa por una certificación previa. El tratamiento con bromuro de metilo es altamente perjudicial, ya que provoca la pérdida de calidad de la fruta y acorta su vida en postcosecha, reduciendo su competitividad en el mercado. Todo esto se traduce en una gran pérdida de recursos, lo cual puede ser evitado cuando el SA sea finalmente aprobado por EEUU.

El organismo encargado de elaborar el protocolo de los SA en Chile es el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), que a su vez se ocupa de negociar el tratado con la entidad a cargo en el país de destino, que en el caso de EEUU es el Servicio de Inspección Sanitaria de Plantas y Animales perteneciente al Departamento de Agricultura de EEUU (USDA/APHIS). Actualmente el SA está funcionando para producciones de kiwi, ciruela, cerezas, arándanos y cítricos, entre otros, para la exportación a EEUU, Canadá, Brasil y/o Japón. Los tratados de SA están adaptados de acuerdo a las exigencias particulares de cada país de destino. 

Adultos de Brevipalpus chilensis. Fotografía: Natalia Olivares Pacheco, INIA La Cruz.

Por más de quince años el SA para la uva de mesa se ha mantenido en un proceso de tramitación. La implementación de medidas de control de Brevipalpus chilensis se vio interrumpido por la llegada a Chile de Lobesia botrana, detectada en 2008, lo que implicó una reformulación del SA y el inevitable retraso en la negociación del tratado. A la fecha, la negociación entre Chile y EEUU no ha culminado, sin embargo las directrices han sido definidas y sólo queda su aprobación por parte de USDA/APHIS. En vista de esto, se ha estado trabajando con agricultores con el fin de prepararlos a priori a la puesta en marcha del SA. 

DESAFÍOS Y OBJETIVOS DEL PROYECTO

La misión del proyecto es, al mismo tiempo de implementar el Systems Approach, actualizar la manera de producir uva de mesa, haciéndola más competitiva en un mercado que exige productos sustentables.

Una de las directrices del SA más compleja de abordar es mantener áreas libres la polilla del racimo de la vid, lo que involucra no sólo a los predios de uva de mesa, sino también a las áreas colindantes, sean rurales o urbanas, dado que capturas de L.botrana en una trampa, generan un área reglamentada de 3 km de radio. Los sitios de producción de uva de mesa que se encuentren dentro de este radio no cumplirían con los requisitos para evitar la bromuración. Se debe considerar, además, que las trampas se encuentran distribuidas en todo el valle, por lo tanto, las capturas en la zona urbana afectan de igual manera. Por esta razón es un aspecto clave involucrar a la población para abordar el panorama integral de la problemática y crear asimismo una solución integral.

Las principales tareas dentro del proyecto están destinadas a generar información del comportamiento de las plagas, específicamente en el Valle del Aconcagua. Se está investigando sobre la fuente de infestación de la polilla del racimo y las posibilidades para su control, incorporando tecnologías y prácticas de vanguardia.

Trampa delta para inspección de Lobesia botrana, instalada y controlada por SAG. Fotografía: Minagri

En cuanto a Brevipalpus chilensis, la investigación involucra también el estudio de su biología y comportamiento, para suplir la falta de conocimiento sobre este ácaro. Este estudio permitirá determinar los métodos de manejo eficaces, priorizando aquellos pesticidas de bajo impacto ambiental y los momentos oportunos para actuar, logrando desarrollar una estrategia eficiente y sustentable de control.

En conformidad con la visión de orientar la producción hacia una más sustentable, parte de las actividades se enfocarán en la capacitación e implementación del Manejo Integrado de Plagas (MIP) como herramienta central para mantener las plagas cuarentenarias bajo control, al mismo tiempo que mantiene otras plagas y aspectos fitosanitarios del cultivo en óptimas condiciones. La utilización del MIP está intrínsecamente ligada a una gestión dinámica del cultivo, es decir, que las labores que se realicen sean pertinentes para cada situación que se presente con el fin de mejorar la productividad y rendimiento.

Estas labores transcurren de manera paralela a la vinculación de los agricultores con el SAG, estableciendo una comunicación fluida para que se genere una colaboración mutua y los productores estén al tanto del estado del proyecto, agilizando la adaptación a cambios en la situación del valle (fitosanitarios, climáticos, gestión hídrica, etc.) o a nivel administrativo (relativo a la exportación, legislación, reglamentos, etcétera).

LOBESIA BOTRANA EN CALIFORNIA

La polilla de la vid, Lobesia botrana, es originaria de Europa y fue detectada en California, Estados Unidos, por primera vez en 2009, dejando en una situación crítica al mercado de exportación de uvas. Frente a tal situación USDA/APHIS, junto al Departamento de Alimentos y Agricultura de California (CDFA), el Servicio de Extensión de la Universidad de California y varias entidades locales trabajaron en conjunto para la erradicación de esta plaga mediante una metodología llamada Área extensa (Área Wide). Esta metodología se basa en incorporar distintas técnicas para la supresión de una plaga en una estrategia de control e incluir a la comunidad en el desarrollo y/o ejecución de la estrategia.

La implementación de Área extensa logró levantar de cuarentena todos aquellos sitios donde se había detectado la polilla. En este país se llegó a registrar más de 100.000 polillas (machos en trampas), en la temporada de 2010 y gracias al programa colaborativo, en agosto de 2016 se declaró a la plaga erradicada de EEUU.

Dado el éxito de este programa, en Chile se desea adaptar esta estrategia a las condiciones locales, para lo cual es indispensable que todas las partes se vean involucradas en este proceso, vale decir, productores, exportadoras, organismos estatales y privados. Es por esta razón que el proyecto desarrollo en el Valle del Aconcagua, es posible gracias a una compleja red de participación en la cual se encuentran los agricultores, exportadoras, Perfrut, Fedefruta, Asociación de Agricultores del Aconcagua, SAG, GORE, SEREMI, INIA e investigadores internacionales y el apoyo de FIA a través de la iniciativa destinada al caso particular de este SA, adjudicado a la PUCV y Biocea.

BREVIPALPUS CHILENSIS EN CHILE

La falsa arañita roja de la vid es un ácaro endémico de Chile y de importancia cuarentenaria para países como Estados Unidos, Brasil y Colombia. El tamaño de la hembra adulta es de 0,3 mm aproximadamente, apenas más grande que el macho, visible sólo con lupa de 10 aumentos.

Esta plaga, además de la vid, también ataca a cultivos como kiwi, cítricos, chirimoyos, además de malezas, plantas ornamentales y especies nativas, lo que dificulta su control. B. chilensis fue la razón por la cual se comenzó a negociar el uso de SA para la exportación de uva de mesa en 2006. La creación de métodos de control exitosos ha sido un procedimiento difícil, pues es escaso el conocimiento e investigaciones sobre esta plaga en particular.

RECOMENDACIONES INICIALES

En esta etapa incipiente del proyecto, vale decir, previo a la elaboración de la estrategia para adaptar el protocolo SA, algunas de las prácticas que aportan notablemente a la meta de contar con áreas libres es impedir que la plaga ingrese a la región y al huerto. Existen varias fuentes de posible infestación, y sobre algunas de ellas se puede tener control: exigir que los materiales de cosecha, embalaje, maquinaria y camiones que ingresan al predio estén limpios y libres de residuos, realizar limpieza de los materiales que ingresan, enterrando los restos biológicos (bayas, racimos, escobajos, hojas, etc.).

A su vez, es importante cumplir con los programas que dicta el SAG y acudir a esta institución en caso de observar o ejercer prácticas inadecuadas en el manejo de desechos y/o traslado de fruta.

Desde hace años el SAG ha estado monitoreando la situación de la polilla del racimo mediante la instalación y revisión de trampas delta, las cuales no deben ser manipuladas por personas ajenas al SAG. Los funcionarios de este organismo, entre otras labores, se han encargado de crear una gran base de datos (mediante trampas, prospecciones de huertos, sistemas de información geográfica, etc.) y esta información es fundamental para la investigación que se lleva a cabo. El hecho de no entorpecer y facilitar este tipo de tareas ya es una gran colaboración.

La mayor frecuencia de capturas de la polilla del racimo se encuentra en los núcleos urbanos, por esto es fundamental que la comunidad esté informada. El traslado de fruta entre regiones, ya sea por turismo u otra razón, y los parrones caseros pueden ser dos de las fuentes de infestación más importantes. Hay que crear consciencia sobre estas situaciones y comunicarlo a los cercanos. En el caso de consumir fruta proveniente de otra región, especialmente del sur, se recomienda enterrar los residuos.

En el caso de tener vides en su recinto, como el clásico parrón casero, se recomienda eliminar los racimos preferentemente al comienzo de su formación, sin embargo esta práctica se recomienda en todo el desarrollo del racimo. Este material también debe enterrarse para cortar el ciclo de la polilla. Esta práctica tiene la ventaja, además, de evitar la atracción de avispas en verano.

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