Infraestructura clave para el agro: Ruta de la Fruta alcanza un 80% de avance en su conexión con el Puerto de San Antonio
La modernización de la Ruta 66, conocida históricamente como la Ruta de la Fruta, avanza a paso firme con el objetivo de transformarse en un corredor logístico moderno y seguro. Este eje vial resulta fundamental para el transporte de los productos agrofrutícolas desde la zona central de Chile hacia los principales puertos de exportación ubicados en la Región de Valparaíso.
Para verificar el estado de las obras, el biministro de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, inspeccionó en terreno los avances del tramo estratégico que conecta las comunas de Santo Domingo y San Antonio, el cual ya registra un destacado 80% de ejecución.
Variante San Juan: Vías expresas y viaductos estratégicos
Las faenas que actualmente se encuentran en su fase final corresponden al último tramo del trazado, denominado técnicamente “Variante San Juan”. Esta sección específica contempla la habilitación de una nueva vía expresa de 15 kilómetros de longitud.
Entre las obras de ingeniería de mayor envergadura dentro de este sector destacan la construcción del Enlace Las Brisas y el levantamiento de tres viaductos clave: Maipo, San Juan y Las Lajas. Un aspecto previsor del diseño de estos viaductos es que ya incluyen las condiciones estructurales necesarias para una futura ampliación de capacidad de la infraestructura vial, anticipándose al crecimiento del flujo de camiones.
Según detalló el biministro De Grange, los plazos apuntan a que la puesta en servicio provisoria de este tramo inicie a mediados del año 2027. En tanto, la habilitación completa de la ruta está proyectada para cerca del 2030.
Impacto directo en los costos y tiempos del agro
El proyecto íntegro de la concesión de la Ruta de la Fruta comprende una extensión de aproximadamente 141 kilómetros. El recorrido tiene su punto de inicio en el cruce de la Ruta 5 Sur, específicamente en el sector de Pelequén (Región de O’Higgins), para luego atravesar el área sur de la Región Metropolitana y finalizar directamente en el camino de acceso al Puerto de San Antonio. En su totalidad, la concesión representa una fuerte inyección económica cercana a los US$632 millones.
“Se trata de una gran obra que tendrá un alto impacto en la conectividad con los puertos y el desarrollo de la exportación agrícola, que también va a descongestionar el tránsito, reducir los tiempos de viaje y mejorar la seguridad”, destacó enfático el secretario de Estado durante su visita. Para los productores y empresas exportadoras, estas mejoras de conectividad buscan facilitar el traslado de carga perecible y destrabar la histórica congestión logística en los accesos marítimos; efectos operativos que, según el Ministerio de Obras Públicas, podrán ser evaluados a cabalidad una vez que el tramo entre en operación.
Obras complementarias: El colosal Puente Lo Gallardo
Para robustecer aún más la red vial de la provincia, las autoridades también supervisaron el estado de construcción del nuevo Puente Lo Gallardo. Esta megaestructura, que cruza el río Maipo uniendo San Antonio con Santo Domingo de manera paralela al puente existente, también ostenta a la fecha cerca de un 80% de avance físico.
Se trata de un viaducto de 840 metros de largo, el cual se asienta sobre más de 200 pilotes de fundación que descienden a casi 50 metros de profundidad. Ejecutado a través de la Dirección de Vialidad, este puente paralelo representa una inversión que supera los 69 mil millones de pesos y tiene su entrega programada para el segundo semestre de 2028, prometiendo ser un alivio definitivo para el tránsito intercomunal.
La ejecución de la Ruta de la Fruta, cuyos trabajos iniciaron en el año 2019, es considerada por las autoridades como un proyecto de Estado que trasciende administraciones gubernamentales. Su culminación no solo beneficiará directamente a los habitantes de las regiones involucradas, sino que dotará a la industria agroexportadora chilena de la infraestructura de clase mundial que requiere para mantener su competitividad global.