Jaime Campos, ministro de Agricultura: “El compromiso con la pequeña agricultura es indiscutido”
Una gestión con distintos propósitos, que se enmarca en un año complejo desde el punto de vista presupuestario, y que enfrenta diferentes desafíos pero también ventajas comparativas que seguir impulsando. Este es el contexto en que se desenvuelve el actual ministerio de Agricultura, encabezado por Jaime Campos.
Uno de los objetivos pasa por la agricultura familiar campesina, ya que apuntan a que sea un agente económico. Al respecto, y en el marco de un conversatorio realizado en la Facultad de Agronomía de la Pontifica Universidad Católica, el líder de la cartera señaló que “el compromiso que tiene el Gobierno y específicamente el Ministerio de Agricultura con la pequeña agricultura, es indiscutido. Eso está fuera de toda discusión”.
Sin embargo, en esta área la principal preocupación pasa por cómo el Estado y el ministerio se aproximan a los problemas de la pequeña agricultura. Según recuerda, desde la década de los 60 a la fecha, los distintos gobiernos que ha habido en el país se han acercado a la pequeña agricultura única y exclusivamente desde el ángulo de la pobreza, lo que ha sido exclusivamente una razón de orden político.
“A mi modo de ver nos deberíamos aproximar desde otro ámbito, considerándolos o tratándolos como actores económicos. Dicho de otra manera, cómo intervengo yo en ese pequeño agricultor para transformarlo en un actor económico que no tenga que vivir del subsidio que entrega el Estado”, analizó.
En este sentido añadió que tradicionalmente se interviene con asistencia crediticia, transferencia tecnológica, fomento de la asociatividad y fundamentalmente entregándole información económica y comercial. El objetivo de todo ello es que cuando tengan que tomar sus resoluciones, lo hagan a partir de informaciones ciertas y no meros pareceres.
Finalmente indicó que su principal preocupación pasa por la mediana agricultura, un sector que definió como relevante, constituido por actores productivos a los que no se está llegando, y que precisamente “es el que mueve la aguja económicamente”.
Contexto actual
El hecho de que Chile se sitúe en el Hemisferio Sur representa para Campos una de las principales ventajas comparativas del país, dado que la producción local ocurre cuando no hay en el Hemisferio Norte, lo que permite una complementariedad.
En segundo lugar destaca la condición fito y zoo sanitaria. “Tenemos la cordillera, el océano, el desierto y los mares. Certeza o seguridad nadie tiene en esta materia, pero la posibilidad de contraer enfermedades es menor que lo que ocurre en otras partes. Y eso nos da una segunda fortaleza”.
Este ámbito es de vital importancia para el actual ministro ya que fue enfático al señalar que si bien este será un año complejo y restringido en términos presupuestarios, gastarán lo que sea necesario en el resguardo de este patrimonio.
“Tenemos un compromiso con el ministro de Hacienda, y todo lo que sea necesario gastar en la preservación de nuestro patrimonio fito y zoo sanitario, se va a gastar; ya que todo el modelo de desarrollo agroexportador de Chile descansa en ello y si cae nuestro patrimonio fito y zoo sanitario, se cae todo”, advirtió.
Principales desafíos
Entre los principales desafíos que enfrenta el sector mencionó la escasez del suelo y del agua, este último producto del cambio climático. En relación con ello señaló que se debe realizar un esfuerzo tecnológico y de investigación, que no solo permita captar más recurso hídrico, sino que ser más eficientes en la utilización del que se dispone.
Asimismo, se debe seguir perseverando en la política de apertura de mercados. “Estoy muy orgulloso de lo que hemos hecho en esta materia, ya que anteriormente se realizaron tratados con Estados Unidos, Europa, China, Japón y Corea, entre otros. Pero ya han pasado 20 años de esos acuerdos. El mundo ha cambiado con una velocidad inmensa y los gustos de los consumidores también. Entonces, yo creo que ha llegado el momento de revisar y actualizar esos acuerdos”, comentó y llamó a pensar en los consumidores a los que aún no se llega, como los de India o Indonesia.
En conclusión, hay retos enormes en el sector, por lo que a juicio del actual ministro se requieren alianzas que unan los distintos mundos, el de las ideas, la ciencia, las universidades y centros de estudio del gobierno, entre otros, en función de los objetivos comunes y con un propósito: el de bajar los conocimientos.
“No necesitamos un país de puros sabios. Necesitamos que los conocimientos bajen al productor, fundamentalmente al mediano y pequeño. En esa alianza, o a ese esfuerzo, es que estamos empeñados”, sentenció.