Juego de variables

El mercado de las ciruelas deshidratadas en Chile exhibe un tremendo dinamismo, tal como lo indicó recientemente el Ministro de Agricultura, Carlos Furche, en el Congreso Mundial de la Ciruela Deshidratada, organizada por la IPA y Chile Prunes. Tenemos una producción aproximada de 70.000 toneladas, lo que representa en torno a un tercio de la […]

El mercado de las ciruelas deshidratadas en Chile exhibe un tremendo dinamismo, tal como lo indicó recientemente el Ministro de Agricultura, Carlos Furche, en el Congreso Mundial de la Ciruela Deshidratada, organizada por la IPA y Chile Prunes.

Tenemos una producción aproximada de 70.000 toneladas, lo que representa en torno a un tercio de la producción mundial, volumen que se incrementa todos los años, y que al menos en este 2016, nos convierte en los principales productores y exportadores.

¿Cómo capitalizar este liderazgo? ¿Cómo maximizar rentabilidad entregando un producto de calidad? Estas inquietudes intentamos responderlas con un modelo estadístico desarrollado por nuestra consultora Agroalcubo, el que presentamos en el mencionado congreso. El modelo, desarrollado en conjunto con el consultor Cristián Vera, apunta a una necesidad de los productores de ciruela a encontrar su punto óptimo de producción y maximización de rentabilidad.

La industria procesadora/exportadora presenta a los productores de ciruelas una estructura de precios por rango de calibre o tamaño de fruta. Mientras mayor es el tamaño de la fruta, mayor es el precio para luego ir decreciendo hacia la fruta más pequeña.

Esta característica determina que a diferencia de otros frutales (nueces, almendras, etc) el máximo rendimiento (kilos secos/ha) no necesariamente resulta en la máxima rentabilidad. Por lo tanto, la pregunta natural es: cuál es la producción, calibre medio y la distribución que maximiza la rentabilidad de la producción de ciruelas.

Por otro lado, sabemos que existen manejos de huerto y cosecha que permiten influir positivamente en la productividad (kilos secos/ha – calibre medio) y quisiéramos saber cómo impactan estas variables de manejo en la rentabilidad.

Construyendo el modelo

Partiendo de estos supuesto se construyó un modelo que incorpora la estructura productiva de los huertos (kilos secos/ha-calibre medio-distribución de calibres), la estructura de costos (fijos y variables) y asumiendo distintas estructuras de precios por rango de calibres, algunas estructuras de precios con variaciones constantes entre los calibres y otras más agresivas con diferenciales mayores entre la fruta grande y pequeña.

Para el desarrollo de la estructura productiva recopilamos 224 datos de 35 productores y de distintas regiones de la zona central de Chile, en que cada dato corresponde a kilos secos/ha y el calibre medio asociado.

Luego los huertos fueron clasificados en alta productividad, media y baja. Con esto ya estamos en condiciones de correlacionar ambas variables, y obtener a partir de ellos, el modelo productivo que permite obtener una función de producción dado un dato histórico de esta y calibre medio asociado de un huerto específico.

De este modelo es interesante observar también que, además de la variabilidad en la producción que hay en Chile, existe una sensibilidad de los huertos al calibre cuando cambia la producción. En este sentido los huertos más productivos son menos sensibles en el calibre cuando se sube la producción que los huertos menos productivos.

Por otro lado, para estimar la distribución del tamaño de la fruta se recopilaron 880 datos de distribución de calibres y su calibre medio ponderado, resultado de la calibración de lotes de fruta. Con esto se desarrolló un modelo que permite estimar una distribución de calibres para cada calibre medio, desde el calibre 50 hasta el 110 unidades/libra.

Por último, al modelo se le agregaron algunas variables de manejo, como el ini cio de la cosecha. Para esto se obtuvieron curvas de caída de fruta en función del tiempo y curvas de ganancias de materia seca (sólidos solubles). También se incluyó el uso o no de cianamida hidrogenada, el uso de riego deficitario controlado y el sistema de secado (sol, túnel solar, túnel convencional), todas variables que impactan en la productividad y calidad de la fruta, y por lo tanto, en la rentabilidad del negocio.

¿Qué utilidad tiene el modelo?

El modelo, por un lado, permite ubicar a un huerto cualquiera en una curva productiva, sólo con un dato de producción y calibre medio obtenido en algún año. Por otro lado, con toda esta información es capaz entonces de iterar todas las combinaciones de producción y calibre medio, y distribución de calibres, lo que sumado a una estructura de precios permite observar los ingresos totales posibles del huerto.

Por su parte, el modelo itera también todas las posibilidades de madurez de la fruta a cosecha, la tasa de caída de fruta y la relación de secado para obtener todos los posibles ingresos totales. Luego con la estructura de costos definida en términos de los costos variables y fijos entregar la máxima rentabilidad esperada.

Ahora junto a esto, el modelo entrega los kilos secos y calibre medio, los frutos por planta a cosechar, la madurez óptima en términos de la firmeza de la pulpa, la relación de secado esperada y la distribución de calibres.

Una vez que se utiliza esta herramienta es fácil observar que lo que determina la producción y calibre medio a producir es la estructura de precios que da la industria procesadora/exportadora a los productores.

Distintas estructuras de precios motivan distintos calibres medios.

Variables y rentabilidad

Las variables que más inciden en la productividad y la calidad de la fruta, y por lo tanto en la rentabilidad, son:

  • Cobertura del huerto medida como PARi (radiación fotosintéticamente activa interceptada)
  • Madurez de la fruta a cosechar
  • Regulación de la carga frutal para alcanzar el calibre medio que optimiza la rentabilidad
  • Sistema de secado, ya que sistemas automatizados y de trabajo a altas temperaturas mejoran la relación de secado
  • Uso de cianamida hidrogenada
  • Aplicación de riego deficitario controlado

Obviamente, todo productor quiere maximizar su margen y sacar el máximo rendimiento a su inversión. Para esto, desearía que su huerto que rinde, por ejemplo, 8 toneladas de calibre 70 pudiese rendir 11 o 13 toneladas del mismo calibre.

Para cambiarse a una curva más productiva se requiere mejorar la cobertura del huerto, que se mide por la interceptación de Radiación

Fotosintéticamente Activa (PARi, de sus siglas en ingles). El potencial productivo de un huerto con buen PARi, sobre 70%, se ubica en las mejores curvas de productividad, a cuajas normales .

Por último, resulta que este modelo también se transforma en una herramienta para la industria que, a través de los precios, puede incentivar la producción de calibres demandados por el mercado. De esta manera, una distribución de precios que premia la fruta grande y castiga la pequeña estimula la producción de calibre medio 70 con 84% de fruta despepitable, bajo calibre 90 unidades/libra.

Creemos que este modelo debiese ser una gran herramienta para la industria y que permitirá por un lado alinear los requerimientos de los procesadores y exportadores con los incentivos a los productores de manera correcta, y por otro lado el agricultor podrá definir una planificación de la producción con base en la rentabilidad del negocio.

 

Noticias Relacionadas

Asoex se reunió con Ministro Walker para abordar los desafíos de la fruticultura

El Presidente de Asoex, Ronald Bown junto al Gerente General de la entidad, Miguel Canala-Echeverría expu
Leer más

Campaña 2023-2024: Sudáfrica comienza  cosecha de uva de mesa

Las tres principales variedades para exportación del país incluyen Prime Seedless, Early Sweet y Tawny Seedless,
Leer más

Suscrops recibió importante registro

El OMRI (Instituto de Revisión de Materiales Orgánicos) ha evaluado el producto Suncrops, para con
Leer más