La pera argentina rompe récords en enero y reposiciona su rol en el comercio frutícola

Las exportaciones de peras argentinas alcanzaron en enero su mejor desempeño de la última década, impulsadas por una fuerte demanda externa, especialmente desde Brasil. Sin embargo, desde el sector advierten que se trata de un escenario puntual y llaman a la cautela para el resto de la temporada.
Febrero 5, 2026

Publicado por Zaida Ibáñez

Según datos oficiales del SENASA, las exportaciones de peras argentinas crecieron 9% interanual durante enero y alcanzaron el mejor desempeño para ese mes en la última década, en un contexto marcado por una fuerte demanda externa —principalmente desde Brasil— y una coyuntura de escasez de oferta. Sin embargo, analistas y operadores advierten que el resultado responde a factores puntuales y no debe interpretarse, por ahora, como una tendencia consolidada para toda la temporada.

Un enero histórico, pero condicionado

Las exportaciones de peras comenzaron el año con cifras que sobresalen dentro de la serie histórica. Durante enero, los envíos al exterior totalizaron poco más de 20,4 toneladas, lo que representa un 9% más que en igual mes del año pasado y un 53% por encima del promedio de las campañas 2021–2025.

De acuerdo con los registros sanitarios y comerciales del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), este volumen convierte al último enero en el más alto de los últimos diez años para ese período, confirmando una recuperación que empezó a observarse con mayor claridad desde 2024, luego de varios ciclos de volatilidad y dificultades estructurales para el sector.

Escasez de fruta y precios firmes: el motor del repunte

El análisis sectorial coincide en que el desempeño de enero estuvo fuertemente influido por la baja disponibilidad de fruta hacia el cierre del año anterior, consecuencia de stocks muy ajustados en cámaras frigoríficas. Esta situación generó un vacío de oferta que se trasladó tanto al mercado interno como a los destinos externos, sosteniendo precios y abriendo una ventana comercial favorable.

Desde el sector privado remarcan que se trató de un mes “de oportunidad”. La combinación de poca fruta disponible y una demanda activa permitió colocar volúmenes a valores firmes, aunque con una advertencia clara: este comportamiento no necesariamente anticipa lo que ocurrirá en el resto de la campaña.

Brasil refuerza su rol estratégico

El desagregado por destinos confirma el peso de Brasil, que absorbió el 70% de las exportaciones de peras argentinas en enero, con envíos superiores a las 14 toneladas. Muy por detrás se ubicó Estados Unidos, con alrededor de 1,8 toneladas, lo que deja en evidencia la fuerte concentración de la oferta en el mercado brasileño durante este arranque de año.

La comparación interanual refuerza esta lectura. En enero de 2025, Brasil explicaba el 55% de las colocaciones, por lo que el salto de 15 puntos porcentuales se explica casi exclusivamente por la elevada demanda del país vecino en un contexto de desabastecimiento puntual. No es un dato menor: Brasil es históricamente el principal destino de la pera argentina, concentrando más del 70% de sus importaciones totales, lo que explica la rápida capacidad de respuesta del sector exportador ante este escenario.

Un inicio positivo que no define la campaña

Pese a los números récord, los especialistas coinciden en que enero no es un mes determinante para proyectar la temporada completa. Se trata del inicio del ciclo comercial, con volúmenes aún bajos respecto del total anual, y en una etapa en la que las empresas continúan reordenando su oferta, ajustando compromisos comerciales y evaluando la evolución de la nueva cosecha.

En ese sentido, el crecimiento observado debe leerse con cautela: la fortaleza del mercado brasileño y la escasez coyuntural de fruta fueron factores decisivos, pero no necesariamente permanentes.

Manzanas: una realidad opuesta

El contraste aparece con claridad al observar el desempeño de la manzana argentina. Durante enero, las exportaciones se ubicaron cerca de 2 toneladas, con una caída interanual superior al 50%. Si se amplía el análisis a los últimos cinco años, el retroceso acumulado alcanza el 40%, configurando una tendencia claramente negativa.

Además, la fruta exportada en este período correspondió en su totalidad a manzana de la campaña anterior, conservada en atmósfera controlada, con volúmenes cada vez más acotados. Los envíos se concentraron casi exclusivamente en Brasil, Paraguay y Bolivia, que explicaron cerca del 95% de las ventas externas, evidenciando una escasa diversificación de destinos.

Expectativas abiertas hacia la nueva cosecha

En síntesis, mientras la pera argentina inició el año con cifras récord apoyadas en una coyuntura favorable y una demanda externa excepcional, la manzana atraviesa un escenario mucho más desafiante. La evolución de la cosecha 2026, que comenzará en las próximas semanas en el Valle de Río Negro y Neuquén, será clave para determinar si estas dinámicas se sostienen o si el panorama vuelve a reconfigurarse a lo largo del año.

Fuente: Elaboración propia en base a datos oficiales del SENASA y análisis sectorial publicado por +P / LM Neuquén.