La reinvención

Nueva genética, la posibilidad de cosechas mecanizadas y estabilidad de precios son algunos de los motivos que explican el nuevo boom de las frambuesas.
Agosto 20, 2024

Durante estas últimas temporadas se ha comenzado a escuchar con fuerza sobre el retorno del cultivo de frambuesas, particularmente en la zona sur. En Chile, según Odepa, en el año 2007 existían casi 12.000 hectáreas plantadas de la especie y para el 2022 alrededor de 4.500, lo que evidencia el decaimiento en que ha incurrido la especie a nivel nacional. Si bien en la década del 90, junto al arándano, fue probablemente el frutal más importante en la zona sur, poco a poco fue reemplazado de los campos sureños por nuevas especies. Las razones pueden ser muy variadas, desde la poca rentabilidad hasta las bajas producciones. Sin embargo, en la actualidad se están conociendo grandes proyectos de frambuesa para congelar, y a diferencia del manejo de décadas anteriores, esta vez es con sistemas completamente mecanizados (o casi).

Si bien los motivos del surgimiento de estos grandes proyectos se explican por los modelos de negocios de cada caso en particular, a priori sabemos que hoy la frambuesa congelada tiene un precio relativamente estable, más aún con manejo orgánico. Por otro lado, es de producción medianamente a corto plazo (segundo año), lo que también permite diversificar el negocio de empresas frutícolas multiespecie, existe una nueva genética para cosecha mecaniza, lo que favorece la reducción de costos y eliminación del riesgo de mano de obra disponible. Estas podrían ser una de las tantas respuestas que podríamos encontrar, junto con los atractivos precios que se dieron en las últimas tres temporadas, en las que se alcanzó los 6USD/kg FOB (Odepa), siendo el principal destino EE.UU., con una participación de casi un 50% del volumen, seguido por Canadá.

Es necesario saber que la inversión inicial es importante, aunque pareciera lo contrario por ser industrial o mecanizada y por la propia naturaleza de la especie. Pero la rentabilidad justamente está en el volumen, lo que implica huertos de alta superficie.

Hoy en la oferta de plantas o viveros existen variedades libres y con patente (royalty), como en casi todas las especies. Sin embargo, falta mayor experiencia respecto de la nueva genética ya que tienen pocas cosechas y lo que sabemos es en gran medida lo que nos dice el catálogo. No obstante, las mayores apuestas están en estos programas.

En este formato de producción, el volumen es importante, no solo en el huerto, sino más bien luego del proceso para lograr el producto congelado. En palabras simples, el volumen que determina una buena o mala producción es el porcentaje de fruta congelada, conocida como IQF. En este punto se ha podido observar que, aun las variedades antiguas tienen un buen porcentaje de proceso o mejores rendimientos en producto terminado, lo que no deja fuera a ciertas variedades con patente con altos rendimientos, pero son las que cuentan con menor superficie y kilos procesados. Aún es muy temprano para dicha evaluación, pero existen datos y señales.

En términos de manejo probablemente el gran problema de la especie en la zona para la frambuesa es la mosca de las alas manchadas (Drosophila suzukii), al ser esta drupa (fruto) un buen hospedero e incluso el principal.

Es una buena noticia para el rubro la incorporación de nuevas especies y superficies, tanto por los desafíos que presenta una “nueva” especie, como por los beneficios a la comunidad y la industria que gira en torno a la agricultura, que ha tenido que lidiar con grandes problemas por varias temporadas. Quizás sea esta una forma de reinventar o redirigir las apuestas y así estabilizar y potenciar el sector. La demanda mundiales un hecho, el espacio existe.