La UE activará provisoriamente el acuerdo con Mercosur y abre una nueva etapa para el agro

La aplicación provisional del tramo comercial del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur podría comenzar en los próximos meses, habilitando rebajas arancelarias y nuevas cuotas para productos agrícolas. El sector agroexportador sudamericano aparece entre los principales beneficiados.
Febrero 27, 2026

La Unión Europea anunció el inicio del proceso de aplicación provisional del acuerdo comercial con Mercosur —que incluye a Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay— tras la culminación de las ratificaciones en Argentina y Uruguay.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, explicó que la aplicación provisional del acuerdo —negociado durante casi 26 años— permitirá activar algunas de las concesiones comerciales incluso antes de la aprobación final del Parlamento Europeo, en un intento por aprovechar ventajas geoeconómicas y reforzar el comercio en un entorno global competitivo.

Implicancias para el agro y las exportaciones

El acuerdo UE-Mercosur es uno de los pactos comerciales más relevantes entre Europa y Sudamérica, y su aplicación provisional tiene importantes efectos directos sobre el sector agrícola y agroexportador:

  • Acceso arancelario más competitivo: La activación parcial de reducciones arancelarias favorece productos agrícolas sensibles, como carnes, granos y aceites, y también frutas y sus derivados, lo que puede incentivar flujos comerciales con mayor volumen de exportación sudamericana hacia mercados europeos.
  • Mayor mercado para frutas del Cono Sur: Productos de alto valor como arándanos, uvas de mesa, cítricos, paltas y jugos podrían encontrar condiciones de acceso más competitivas en una Unión Europea que aún depende en parte de importaciones de terceros orígenes.
  • Alivio para exportadores: La medida es percibida como un estímulo para exportadores de alimentos y bebidas, al abrir mayores oportunidades en un bloque con más de 700 millones de consumidores y altos niveles de poder adquisitivo.

Además, el tratado puede ofrecer ventajas logísticas y predictibilidad regulatoria para las cadenas agrícolas, al consolidar reglas de origen, normas sanitarias y mecanismos de solución de controversias entre socios comerciales.

Condiciones y resistencia interna

A pesar del anuncio, la aplicación del acuerdo no está completamente consolidada:

  • La entrada en vigor definitiva del tratado requiere todavía la ratificación por parte de Brasil y Paraguay y el consentimiento formal del Parlamento Europeo, que remite el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para un dictamen jurídico previo.
  • El sector agrícola europeo ha expresado preocupaciones por la competencia que podrían generar importaciones con menores aranceles, especialmente en productos sensibles como carne bovina, azúcar, aves y algunos cultivos estratégicos.

Países como Francia y Polonia han manifestado su rechazo o advertencias sobre los posibles efectos en sus agricultores, alegando que podrían sufrir presión por mayor oferta externa.

Un paso estratégico en comercio global

Von der Leyen defendió la medida como una acción estratégica para fortalecer las relaciones comerciales y la resiliencia económica europea ante la volatilidad global y la competencia de otros bloques comerciales.

La aplicación provisional pone en marcha un primer avance del acuerdo permitido por los tratados europeos, con efectos parciales que podrán expandirse a medida que se completen las ratificaciones y se obtenga la aprobación definitiva.

Para el agro sudamericano, este nuevo escenario abre la puerta a aprovechar un acceso preferencial más temprano, potenciando exportaciones de frutas frescas y procesadas, carnes, granos y otros productos en un mercado europeo exigente pero de gran escala.