Las mujeres son un pilar fundamental para la agricultura

“Las investigadoras y las agricultoras son las que más se han comprometido con la incorporación de prácticas que aporten a la sostenibilidad de los sistemas productivos”
Abril 8, 2024

Después de haber pasado más de 15 años trabajando en terreno con pequeños productores y luego como investigadora, desarrollando tecnologías limpias para la agricultura, he comprobado que las mujeres son un pilar fundamental para la agricultura y juegan un rol relevante en la sostenibilidad de los sistemas productivos.

Desde mi trabajo como investigadora-extensionista me ha correspondido ver en terreno el compromiso de las profesionales del agro por hacer una rápida transición de una agricultura convencional, basada en el uso intensivo de agroquímicos, hacia una agricultura más limpia. Son ellas, junto con las agricultoras, las que más han empatizado y se han comprometido con la incorporación de prácticas que les permitan aportar a la sostenibilidad de los sistemas productivos. Lo anterior queda reflejado en las cifras de participación en eventos realizados por INIA en los que se capacita y se difunden herramientas de producción limpia, como el uso de bioinsumos y biocontroladores, donde más del 65% corresponden a mujeres (profesionales, técnicos y agricultoras).

Pero no solo a nivel de campo vemos la contribución de las mujeres en la agricultura, sino que también a nivel científico en donde poco a poco han ido asumiendo el desafío de aportar con ciencia de calidad al desarrollo productivo agrícola del país, lo que rompe antiguos paradigmas que decían que el campo y la ciencia eran ámbitos liderados por hombres. Sin embargo, de acuerdo a datos de Política Nacional de Igualdad de Género en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación 2021, en Chile tan solo un 34% de quienes desarrollan investigación son mujeres (frente al 41% de España o al 45% en Islandia) y solo 16% lideran centros de excelencia científico-tecnológicos. Sin duda esta situación también afecta el emprendimiento y la innovación en el ámbito agrícola, dominado por una baja participación y liderazgo femenino en las postulaciones a proyectos y emprendimiento de base científico tecnológico (startup). Entre otros muchos aspectos, esto evidencia aún una pronunciada desigualdad y por eso el 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, para concientizar sobre la desigualdad de género que afecta a este ámbito del conocimiento.

En relación a nuestra institución, el INIA actualmente está liderado por una mujer, la Dra. Iris Lobos, quien desde 2022 le ha correspondido la difícil tarea de dirigir al instituto, siendo la primera mujer en los 60 años de existencia institucional que asume este rol. A nivel regional también hay centro de investigación como Raihuén (región del Maule) y Carillanca (región de La Araucanía) liderados por mujeres. En el ámbito del desarrollo de tecnologías sostenible me corresponde liderar el Centro Nacional de Bioinsumos, un ámbito predominado aún por hombres, por lo que veo con muy buenas proyecciones de crecimiento la participación de las mujeres en la agrociencia a nivel institucional, esperando que esta participación se repita en muchas instituciones nacionales.

En los bioinsumos tenemos líneas de investigación institucional donde predominan los grupos liderados por mujeres, porque este ámbito requiere de un trabajo minucioso y de mucha perseverancia, en donde se combinan las labores de laboratorio y de campo. Este es el caso del grupo que trabaja en investigación con nematodos entomopatógenos, liderado por la Dra. Patricia Navarro, quienes están desarrollando una novedosa alternativa de control de insectos que son de fácil control, principalmente porque son de ambientes crípticos donde difícilmente pueden llegar los químicos.

También tenemos el grupo de investigación en biocontrol de patógenos que causan enfermedades en los cultivos, liderado por la Dra. Paz Millas, quien junto con estudiar patógenos que han ocasionado importantes pérdidas a nivel de campo, busca alternativas de control basadas en microorganismos benéficos.

En la misma línea del control de patógenos destaca el trabajo desarrollado por la Dra. Daina Grinbergs, que junto a su equipo ha estudiado las enfermedades de la madera, desarrollando un kit de detección y alternativas biológicas de control.

Una línea muy novedosa es la que investiga la investigadora de INIA La Platina, Dra. Fabiola Altimira, es la búsqueda de metabolitos producidos por microorganismos benéficos que puedan utilizarse para el control de plagas y enfermedades.

Finalmente no quiero dejar de mencionar al equipo que me corresponde lideraren INIA Quilamapu, constituido en un 80% por mujeres, en donde hemos investigado una innovadora línea de bioestimulantes y biocontroladores basados en hongos endófitos nativos. No solo hemos desarrollado la investigación sino que nos hemos atrevido al escalamiento comercial de esta tecnología y hoy más de 5.000 hectáreas están siendo tratadas con nuestra línea de productos Endomix®, que incluso ya fue licenciada para España y está en proceso de licencia para Latam. Además esta tecnología dio paso a la constitución de la primera StartUp nacida al alero de INIA, Endogroup, que está integrada principal-mente por mujeres. En el desarrollo de los productos Endomix nos hemos comprometido con agricultoras que manejan pequeñas superficies por lo que propusimos un envasado especial para ellas y para los equipos que usan en el manejo fitosanitario de sus predios.

Estas y otras tecnológicas desarrolladas por muchas mujeres científicas, junto con el compromiso de las agricultoras de implementarlas a nivel de campo, sin duda nos permitirán avanzar en la importante tarea de alcanzar pronto la sostenibilidad de los sistemas productivos en nuestro país