Limón argentino: Campaña de exportación arranca con 27 mil toneladas certificadas para la UE, EE.UU y Rusia
Publicado por Zaida Ibáñez
El sector citrícola de Argentina avanza a paso firme en su campaña de exportación de fruta fresca de la temporada actual. Según un informe oficial de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), el país ya ha certificado el envío de 27 mil toneladas de limones frescos, consolidando la presencia del cítrico argentino en las principales góndolas y mercados de consumo del hemisferio norte y la región.
El volumen certificado hasta la fecha responde al riguroso trabajo de inspección en las plantas de empaque y zonas de producción, asegurando que cada cargamento cumpla con los exigentes protocolos fitosanitarios internacionales requeridos por los países compradores para garantizar la sanidad vegetal de los embarques.
Radiografía de los destinos: Demanda diversificada en mercados clave
El flujo de exportaciones de limón fresco argentino durante este tramo de la campaña muestra una importante diversificación geográfica, llegando a bloques comerciales estratégicos y de alto poder adquisitivo:
- Unión Europea (UE): Se mantiene históricamente como uno de los destinos prioritarios y más exigentes para la citricultura del país sudamericano, absorbiendo una parte sustancial de los cargamentos bajo estrictas normativas de control de plagas de cuarentena.
- Estados Unidos: El mercado norteamericano ratifica su apertura y confianza en los protocolos de origen, recibiendo volúmenes constantes que validan la calidad y condición de la fruta.
- Rusia, Canadá y el Reino Unido: Estos tres destinos completan los principales focos de recepción en el hemisferio norte, mostrando un comportamiento comercial estable y receptivo ante la oferta argentina de contraestación.

Certificación de origen: La clave para la competitividad internacional
El éxito en la colocación de estas primeras 27 mil toneladas radica en los rigurosos sistemas de trazabilidad y en las inspecciones fitosanitarias en cascada que ejecuta el Senasa. Este proceso abarca desde el monitoreo técnico en los propios huertos —enfocado en la prevención y control de enfermedades complejas como la Mancha Negra o el Cancro de los Cítricos— hasta la verificación final de los pallets en las terminales portuarias.
Asegurar este estándar de inocuidad y sanidad no solo permite resguardar la reputación internacional del complejo agroexportador argentino, sino que además le otorga una ventaja competitiva esencial frente a otros productores de cítricos del hemisferio sur en un mercado global cada vez más normado.