Logística en jaque: Frutas de Chile advierte duros impactos por proyecto de ley sobre pesaje de camiones
El sector exportador de fruta fresca chilena sigue de cerca la discusión legislativa que podría cambiar radicalmente las reglas del juego logístico terrestre. El gremio Frutas de Chile encendió las alarmas ante el avance del «Proyecto de ley que modifica normas relativas al autocontrol en materia de pesaje respecto a empresas generadoras de carga», el cual se encuentra actualmente en su segundo trámite constitucional en la Comisión de Obras Públicas del Senado.
Iván Marambio, presidente de Frutas de Chile, advirtió que la propuesta genera una profunda preocupación en la industria debido a los efectos directos que tendría sobre la competitividad del sector, el cual requiere de una cadena de distribución sumamente ágil y eficiente para llegar de manera óptima a los exigentes mercados internacionales.
El tiempo: Un factor crítico para la fruta fresca
La principal preocupación de los exportadores radica en la naturaleza perecedera de sus productos. En el negocio de la fruta fresca, las horas de retraso se traducen directamente en pérdida de calidad y condición de arribo.
«Nos preocupa que el proyecto de ley pueda generar mayores tiempos de espera, rutas más extensas y mayores costos operacionales para la cadena exportadora», precisó Marambio.
El líder gremial enfatizó que la discusión llega en un contexto global especialmente desafiante, marcado por fuertes tensiones geopolíticas y costos logísticos al alza, donde la industria chilena no tiene margen para absorber nuevas cargas e ineficiencias operacionales.
¿En qué consiste el proyecto de ley?
La propuesta legal busca proteger la infraestructura vial pública evitando el sobrepeso vehicular en las carreteras. Para ello, introduce modificaciones clave en la fiscalización, traspasando la responsabilidad legal desde los transportistas hacia las grandes industrias generadoras de carga:
- Obligatoriedad de infraestructura: Las empresas generadoras o intermediarias que muevan 60.000 toneladas o más de carga al año (lo que abarca a puertos, grandes centrales de embalaje, mineras y centros de distribución) estarán obligadas a instalar sus propios sistemas de pesaje electrónico antes del despacho.
- Homologación técnica: Las básculas y tecnologías de pesaje digital deberán estar estrictamente visadas y homologadas por la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas (MOP).
- Certificación digital en tiempo real: Cada camión que abandone las dependencias de origen deberá emitir un documento electrónico en tiempo real que detalle las patentes, los datos del conductor, las dimensiones exactas y el peso registrado por eje.
- Cambio en las sanciones: En caso de detectarse sobrepeso en ruta, la multa y la responsabilidad legal recaerán directamente sobre la empresa de origen (generadora de la carga) y no sobre el chofer o la empresa de transporte.
Búsqueda de un equilibrio integral
Desde Frutas de Chile aclararon que comparten la necesidad de resguardar los caminos públicos y contar con mecanismos de control adecuados para el transporte terrestre. Sin embargo, recalcan que la fiscalización no debe transformarse en un freno para la modernización logística del país.
El gremio reiteró su total disposición para colaborar con las autoridades en el diseño de soluciones alternativas que fortalezcan el control de pesaje, pero haciendo un llamado urgente a abordar el debate desde una mirada integral que compatibilice el resguardo vial con la defensa de la competitividad exportadora de Chile.